LO QUE DE VERDAD IMPORTA


¿Qué es lo que de verdad importa? 

Hay historias de Amor que pueden cambiar el Mundo: las que tenemos con nosotros mismos. 

La mayoría de personas a las que realizo consultas llevan ya un bagaje de crecimiento personal. De años de búsqueda, de realización de cursos, talleres etc. Los que estamos metidos de lleno en este camino, nos hemos paseado por diferentes corrientes, enseñanzas, donde cada una explora una realidad distinta, una manera de ver, interpretar la vida diferente aunque con la misma finalidad: la paz interior y la felicidad.

Tanta información para nuestra mente, tanto conocimiento, te puede crear un caos y no saber por dónde tirar. Te transformas en un ovillo. Te quedas hecha un lío con tanto hilo mezclándose entre si. Por una parte todo es perfecto, nosotros somos perfectos, nada está mal, tenemos que aceptar, amar incondicionalmente, dejar de buscar y empezar a encontrar, rendirnos, parar, todo lo que sentimos es nuestro, el otro sólo nos lo refleja, es la mente la que nos genera sufrimiento….. Y por otra, debemos ser la mejor versión de nosotros (con lo que ya no somos perfectos), encontrar nuestra misión de vida, un trabajo que nos llene (requiere una búsqueda), sanar nuestra historia familiar, nuestras bloqueos, nuestras heridas (implica que la mente, en el ahora, no genera todo el sufrimiento) etc etc etc.

Toda esa mezcla, que puede parecer contradictoria, hace que nos perdamos más de lo que ya estamos si no sabemos gestionarla y poner cada información en el lugar que le corresponde. Una cosa es que yo pueda ser consciente, saber, que donde estoy es el único sitio en el que puedo estar, que lo que soy y siento es lo único que puedo ser en este momento, y otra que utilice eso para no hacerme responsable de mi vida. Y con vida me refiero a ser independiente a nivel laboral, emocional, mental y espiritual (que nada en mí dependa de otros). Si no lo soy, no puedo ser libre. Y sin libertad… no puede haber paz. 

Nos llenamos de excusas para no hacer, para no actuar, para no enfrentarnos a los miedos que sabemos que tenemos (luego están los que no sabemos pero que también están y que salen cuando hemos iluminado los otros), para culpar a los demás, para victimizarnos, para no soltar. Vivimos acojonados, permitiendo que el acojone nos acojone y seguimos preguntándonos por qué no somos felices. Por qué todo sigue igual. 

Pues todo sigue igual porque tú no cambias. Porque esperas que te caiga del cielo la salvación cuando la única que te puedes salvar (de ti) eres tú. Porque pretendes que el camino camine por ti. Porque no eres capaz de dar el primer paso. Porque en lugar de escucharte, te recitas monólogos interminables. Porque en lugar de observarte, te juzgas y ni siquiera te das cuenta de ello. Porque te Crees todo lo que lees, lo que ves y lo que te cuentan ‘los maestros’ (cesión de poder) sin ponerlo en duda. Porque no confías en ti. Porque no te conoces. Porque te ocultas en el ‘más vale malo conocido que bueno por conocer’. Porque te escudas en el Dentro para no tomar decisiones en el Fuera, cuando las decisiones de Fuera provienen siempre de Dentro. Y principalmente, porque no te Amas nada de nada, que es LO QUE DE VERDAD IMPORTA.

Se produce una desconexión entre tu parte espiritual (tu ser, tu esencia, tu Alma) y tu parte humana, terrenal. No sabes convivir con ellas a la vez. Y aquí está la cuestión. En unirlas. Mi Ser es perfecto, sí. Pero también soy Emma. Con mis inquietudes, mis anhelos, mis pasiones, mis deseos, mis preferencias, mis aficiones, mis sueños, mi personalidad, mi manera de sentir, de pensar, mis gustos, mis virtudes, mis defectos, mis sombras, mis luces, mi dualidad. Mi individualidad. Si me olvido de esa parte de mí, si no le hago caso, si la ignoro, si la abandono, jamás me sentiré plena, completa.

Yo soy el SER. El SER ya ES. El SER ya AMA. El SER es Amor. El SER no necesita evolucionar porque ya está evolucionado. Ya lo sabe todo. Él es el Todo. Pero Emma, sí. Emma es la alumna. Emma es la que experimenta. La que llora. La que ríe. La que se emociona. La que a veces no se quiere, tiene miedo, se huye y no se acepta. Es la que está aprendiendo a Amar.

Somos las dos cosas. Orugas y mariposas a la vez. Y cuando sentimos en igual medida tanto la una como la otra, podemos desubicarnos. Es normal. Y no pasa nada. Es cuestión de tomar conciencia y volver a centrarnos. A encontrar ese punto medio entre volarnos… y enterrarnos… Ésa es la Unidad a alcanzar. La Unidad interna. El equilibrio entre todas nuestras partes. Entre todos los cuerpos que nos forman. Sin olvidarnos de ninguno. 

Lo llaman llevar el Cielo a la Tierra.

Todas las respuestas están en ti. Ya las sabes. Sólo tienes que descubrirlas. Poco a poco. No hay prisa. La Vida te da siempre lo que necesitas para averiguarlas. Hay que saber esperar pero también hay que saber actuar. Y quizás necesitamos tocar fondo para poder hacerlo. Para elevarnos. Para movernos. Vale. Hagámoslo. Toquemos fondo. Hartémonos de sufrir. De enfermar. De sobrevivir. Hasta que el miedo ya no nos venza. Hasta que nuestras ganas de vivir, de amar, sean superiores a las de ‘morir’.

Aquí, Ahora, mirándote al espejo. Echándole un ojo a cómo es tu vida y qué hay en ella (interna y externamente). Siendo honesta:

¿QUÉ ES LO QUE DE VERDAD TE IMPORTA? 

Enamórate de ti. HAZ de tu vida ‘el amor de tu vida’. Hay historias de Amor que pueden cambiar el mundo. Tu mundo.

Tú decides.

APOYARNOS LOS UNOS A LOS OTROS MIENTRAS SE NOS ROMPE EL CORAZÓN


Uno de mis grandes aprendizajes en esta vida ha sido (sigue siendo) el de pedir ayuda. He ido limando esas creencias tan arraigadas que tengo de “tú sola puedes y debes”, “no necesitas a nadie”, “pedir ayuda es de débiles” y la raíz de todas ellas: “si permites que alguien te ame, te puede abandonar y sufrirás”.

Es importante que creamos en nosotros, que sepamos salir adelante sin ceder nuestro poder fuera continuamente, sin acudir siempre al otro, sin darle más importancia a voces externas que a la nuestra, que confiemos en nuestra sabiduría, en nuestro valor y en nuestra valentía. Y para saberlo es necesario experimentarlo y pasar por esa soledad que hace que te enfrentes a todos esos miedos que intentas por todos los “medios” ocultar. Pero una vez ya lo has comprobado, ya te lo has demostrado, ¿para qué seguir llorando a solas?

Compartir tu dolor, tu vulnerabilidad, es de los actos más valientes que una persona puede realizar, porque cuando te das de esa manera a alguien, cuando le abres el corazón a otra persona, le estás mostrando todas tus heridas, todos tus talones de Aquiles y todos tus puntos gatillo a los que disparar cuando les venga en gana. Es un acto total de entrega de ti, de tu Alma, y a eso, no se atreve cualquiera.

Ningún extremo es “bueno”, ni siquiera el de llegar a ser tan independiente, tan autosuficiente, como para no plantearte la opción de apoyarte en tus amistades, en tu familia, cuando te estás ahogando en tus propias lágrimas o en cualquier tontería que no tienes por qué pasar sola por ello pero como es a lo que estás acostumbrada, por lo que tanto “has luchado”, prefieres seguir siendo “fuerte” y “no molestar”. 

Nuestros dones pueden llegar a ser nuestras mayores trampas. Es importante ser consciente de ello y mantener el equilibrio, en mi caso, entre lo que es el desapego y el aislamiento por miedo a apegarse. Hay una linea muy fina entre ellas, difícil de observar cuando estás ahí metida, cuando el estar contigo te produce mucho mayor disfrute que el estar con otro y cuando tu libertad, tus rutinas, tus horarios, tus caprichos, tu comida, tu tiempo, tu silencio y tu cama están tan impregnados con el perfume de tu piel que para que entre otro olor en tu vida tiene que “dejarte sin sentido”.

Por ese motivo “soy de las que” sus amigos son AMIGOS, no conocidos, contados con los dedos de una mano y a los que considero uno de mis más preciados tesoros.

Los que tenemos este tipo Energía, tan “antisocial” como dicen algunos, que nos podrían dejar en una isla desierta y no echaríamos de menos nada ni a nadie porque poseemos un mundo interior tan vasto como el universo (eso no quiere decir que no amemos sino que no necesitamos), nos la hemos ganado “a pulso”.

Para llegar a este estado, hemos pasado por muchas noches oscuras, vagado por ellas con todas nuestras sombras, sin bastones, sin empujones y sin palmaditas en la espalda ajenas, con los únicos abrazos de nuestros brazos y los únicos besos de nuestros labios. Hemos decidido levantarnos, dar un paso adelante, salir ahí fuera y entrar aquí dentro a enfrentarnos a todos nuestros temores. Y seguimos haciéndolo cada día, y seguimos ELIGIENDO ser nosotros mismos, ser auténticos, coherentes con nuestro Sentir, con nuestra verdad, seguir a nuestro corazón, a nuestra intuición, por mucho que el exterior no lo entienda, por muy en contra que vaya de “lo normal”, por muchos “qué rara eres” que te lancen, por muchas miradas de incomprensión que te enfoquen, por mucha culpa que te atormente y por muy de otro planeta que te sientas….primero SOMOS nosotros y luego el resto. 

Nos es que pasemos de todo y de todos, es que respetamos mucho nuestra libertad de Ser lo que en ese momento estamos siendo y sintiendo y, de igual modo, la de los demás.

Algunos lo llaman egoísmo, yo lo llamo Amarme, serme fiel aunque a veces ni yo misma “me esté de acuerdo” y aunque a veces ni yo misma me entienda.  

¿Podemos vivir sólo con nuestro Amor? Sí, claro, pero ¿desde cuándo la Vida prefiere vivirse en solitario teniendo millones de latidos con los que poder bailar? 

El Amor no se puede meter en un recipiente porque se moriría, se ahogaría. No puedo quedarme con todo ese Amor que he ido cultivando, que he ido limpiando, recordando, abrillantando, afinando porque se me escapa de las manos, porque mi cuerpo, mi pecho se me queda muy muy pequeño para tanta inmensidad. No se puede acumular, no se puede encarcelar, no se puede poseer, por muy “mío” que sea (que no lo es). 

El AMOR verdadero es libre y yo no soy nadie para decirle dónde debe permanecer para “toda la vida”. ¿Para qué quedármelo todo para mí si cuando lo dejo ir, cuando lo suelto, es cuando me siento más Feliz, más plena, más completa?

Aunque nazcamos y muramos solos, no lo estamos. Formamos parte de una manada de seres humanos que están deseando compartirse pero que no lo hacen porque nadie les ha enseñado a hacerlo, porque alguien les contó que existen lobos muy feroces que se disfrazan de abuelitas para ganarse la confianza de aquellos que son bondadosos, compasivos, generosos e inocentes para así luego saciar su hambre y “comérselos con patatas”. Y se lo Creyeron, y nos lo creímos, y nos pusimos una armadura para que tapara nuestra Sensibilidad y una venda en los ojos para no ver nada más, para no darnos cuenta de la belleza, de la Luz que brilla tras todas esas caretas, tras todos esos personajes, tras todo ese maquillaje con el que nos dibujamos un rostro tan poco natural, tan poco Real.

La Familia, nuestra familia (que no es solo la biológica), está para gozar de los buenos momentos y también para apoyarse mientras se nos está rompiendo el Corazón. 

AMAR es dar

AMAR es recibir

AMAR es confiar

AMAR es permitir

AMAR es dejarse AMAR

Ciudadanos, Juntos por el Sí que Podemos


Más allá de nuestras banderas, de nuestros colores, de nuestros himnos, de nuestros nacionalismos, de nuestras anarquías,  de nuestras monarquías, de nuestras repúblicas, de nuestras derechas y de nuestras izquierdas, estamos nosotros, los Seres Humanos que habitamos tras esas creencias, tras esas máscaras, tras esos personajes, tras esos disfraces, tras esos muros que alzamos para no ser vistos para no ser dañados para no ser heridos para no ser abandonados para “No Ser”…

Más allá de nuestros miedos están nuestros Sueños, aquellos que nada ni nadie nos puede arrebatar por mucho que muevan nuestros hilos, por muchos talones en blanco con los que nos intenten comprar. Está nuestro deseo de habitar en un lugar en el que nuestros hijos puedan ser ellos mismos, donde se les respete su forma de pensar, de hacer y de sentir sin ser insultados, manipulados, apartados, rechazados…, donde el Jugar, el divertirse, el compartir, el disfrutar y el Amar sean su única misión de Vida, donde en el patio de sus casas particulares… puedan perfectamente convivir uno del Barça y otro del Madrid, donde si uno no tiene el otro le da, donde la Familia esté por encima de cualquier ideología, donde el Sol pueda iluminar a la Luna y el desierto beber del mar, donde la humildad abrace a la vanidad y el egoísmo sea amparado por la solidaridad.

Más allá de lo lejos que queramos llegar, de nuestras metas a alcanzar, de los proyectos a realizar, de los destinos a los que viajar…sucede este momento, este Presente único y que jamás regresará, un tiempo que no corre ni vuela, que sólo Está…aquí y ahora, esperando que le demos cuerda con nuestro caminar, preguntándonos: ¿Y tú qué quieres?, respondiéndonos con la Realidad, con tu realidad.

Hubo una época en la que nos Creíamos todas sus mentiras, en la que éramos incapaces de quitarnos la venda de los ojos, en la que agachábamos la cabeza y pisoteábamos nuestras propias ideas, en la que nuestra Voz no se hacía escuchar, en la que los rebaños eran dignos de admirar.

Hubo una época en la que nuestros Corazones latían moribundos esperando el cese de su actividad, paseándose por la Vida como máquinas de pensar, sin ilusión, sin pasión, sin Libertad.

Hubo una época en la que cedimos todo nuestro poder, toda nuestra fuerza, toda nuestra Alma, toda nuestra Esencia al Reino de la Materialidad, gobernado por desfalcos, malversaciones, desahucios, chantajes, prevaricaciones, amenazas, humillaciones, abusos de autoridad, enchufes, engaños, robos hasta la saciedad.

Ha llegado la hora de cambiar de época, de decirles a los que están “allí arriba” que el Pueblo se ha cansado de callar, de obedecer y de aguantar. Ha llegado la hora de coger la sartén por el mango y darle la vuelta a la tortilla, sin permitir que nos impongan una única receta para cocinar.

¿Sabéis cuál es la parte positiva de haber sido durante tantos años unos “gallinas”? Que hemos acumulado muchos huevos…y ya va siendo hora de que los empecemos a utilizar.

Más allá del resultado, más allá de los “números”, más allá de los recuentos…existen las personas, existimos nosotros…y juguemos en el “partido” que juguemos, ganemos o perdamos, vecinos, amigos y hermanos…todos, sin excepción, deseamos Crear un Mundo mejor, en el que la alegría sea lo habitual, en el que la felicidad sea lo normal y en el que el AMOR sea nombrado el Presidente de nuestro Hogar.

Hubo una época…en la que las diferencias nos llevaron a la Guerra. Esa época se acabó. Ya hemos aprendido que la belleza del Arcoiris radica en la disparidad de sus colores, que es la Diversidad la que nos hace evolucionar, la que nos puede unir en lugar de separar, enriquecer y no empobrecer, sumar y no restar. Así que, pase lo que pase, es nuestra Responsabilidad decidir Cómo actuamos, si silbamos o si respetamos, si nos alejamos o si nos acercamos, si escupimos o si besamos, si nos damos la mano o si nos peleamos, si nos iluminamos o si nos apagamos, si nos queremos o si nos odiamos.

“Ellos” quieren que rivalicemos, que luchemos los unos contra los otros para distraernos, para que nos enfrentemos, para que nos volvamos a Cegar. Su lema es : Divide y vencerás.

Nosotros votamos, nosotros decidimos, nosotros elegimos si nos dejamos manipular.

CIUDADANOS, JUNTOS POR EL SÍ QUE PODEMOS

construir un Mundo sin fronteras

sin papeles

y sin etiquetas

donde reine la Unidad,

gobierne el Amor

y respire la Paz

paz[1]

Unidad-Aceptación

 

Esta semana “me ha llegado” el Advaita. Es una rama del hinduismo que enseña la “no dualidad”. Llevo toda esta semana leyendo extractos de textos de sus maestros y de un curso de Consciencia que hay en la web Advaitainfo (yo he ido directamente a la parte 3 “Cómo vivir la vida”. Las otras dos “no me llamaban”. Aún no lo he acabado).

He tenido dos “clics” importantes a pesar de que no diga nada que no hubiera leído antes con otro tipo de lenguaje. Supongo que no era el momento de integrarlos.  Antes me sabía la teoría, ahora la he sentido.

El primero ha sido el de la Unidad, la no separación. Se habla mucho de este tema: todos somos uno, pero poca gente es capaz de sentirlo. Es difícil en un mundo en el que a todo le ponemos un nombre, una etiqueta, lo conceptualizamos, jerarquizamos, nos dividimos, nos separamos: universos, galaxias, constelaciones, planetas, continentes, océanos, países, comunidades autónomas, provincias, capitales, ciudades, poblaciones, pueblos, aldeas..Lo hacemos con todo: razas, tipos de comida, personalidades, sexos, lenguas, enfermedades, profesiones, categorías..

Si nos paramos un momento a “darnos cuenta” (base de todo aprendizaje) nos daremos cuenta..de que nada de eso es real. Cuando voy a la playa, veo el mar..no veo 300.000 millones de gotas que forman el mar. Cuando miro a la Luna..no veo sus 3476 km..veo el satélite. Cuando miro el Sahara..no veo cada granito de arena que lo forma sino el desierto. Esto puede resultarnos fácil, pero cuando se trata de nosotros, la cosa se complica porque para Vernos como un mar, como una luna, como un desierto tenemos que dejar de Creer que somos una gota de agua, un kilómetro, un granito de arena, un ser individual..y eso requiere de muchas cosas, entre ellas un cuestionarse quienes somos y un averiguar quién No somos a través de la puesta en duda de todas nuestras creencias: yo soy cobarde, yo soy tímido, yo soy inteligente, yo tengo miedo a.., yo soy español, yo soy católico, yo soy del Barça, yo soy espiritual, yo soy enfermera, yo soy..yo soy..yo soy..¿Un pensamiento, una emoción, un sentimiento, una mente, un cuerpo..? ¿Nada de eso…? ¿Si no eres Nada de eso..Quién/Qué Eres? Y a partir de ahí..empieza la búsqueda del buscador.

Actuamos como si no tuviéramos ninguna conexión. Tú eres tú y yo soy yo. Aquí está el límite. Este es mi Hogar y ese es el tuyo.

Imagina..que el cuerpo humano es esa Unidad, Conciencia, Amor, Dios, Vida, Fuente..llámalo como quieras. Pues es como si mi mano derecha dijera que ella no tiene nada que ver con mi mano izquierda, ni con mi muñeca, ni con mi brazo, ni con mi pecho, ni con mis ojos, ni con mis orejas..Como si mis pies pusieran una frontera y levantaran un muro a la altura del tobillo porque no se sintieran “pierna”. No tiene mucho sentido, ¿verdad? Si se Separaran, si se cortaran..morirían ellos y el resto..unos por falta de oxígeno y otros desangrados…porque el Cuerpo Humano funciona cuando todas esas partes a las que le hemos puesto un nombre están en armonía, en colaboración, en equilibrio, en Paz, en Unidad..

Pero como no podemos Vernos en esa Totalidad desde Fuera..no nos damos cuenta de que somos una única energía que nuestra mente ha dividido en miles de partes. ¿Y qué pasa cuando nos “amputan” (amputamos..) una parte de nosotros..? Que nos sentimos vacíos, que la echamos de menos, que nos duele, que nos trasplantamos otras externas que no nos pertenecen creyendo que así volveremos a estar completos…en lugar de regar nuestro interior para Crecer de nuevo juntos y revueltos, que buscamos Fuera lo que tenemos Dentro.

Cierra los ojos..¿qué ves?. Ahora abre los ojos. ¿Dónde está la diferencia..? Somos esa Nada. Somos ese Todo. Ilimitados. Conectados. Unidos.

Y el segundo clic: Aceptación, Liberación, Paz. La causa del sufrimiento es la no aceptación de “lo que sea”. No nos permitimos ser, sentir, pensar, experimentar..aquello que nos llega. Estamos en constante lucha entre lo que queremos y lo que no queremos. No me gusta este trabajo y como no puedo cambiarlo me paso el día amargada y quejándome de la poca suerte que tengo. Quiero tener hijos y como no puedo “la vida es una mierda” y me deprimo. Mi pareja me ha dejado y como no puedo vivir sin ella dejo de respirar. Y así una tras otra..desde la más “pequeña” hasta las más “grande”.

Primero, no tenemos ningún tipo de control sobre lo que nos va ocurriendo. No lo elegimos, aunque creamos que sí. ¿Eliges lo que piensas, lo que sientes..? ¿Puedes saber lo que va a pasar dentro de dos segundos? Entonces, ¿para qué preocuparte? ¿Para qué intentar resistirte, cambiar algo que está moviéndose continuamente? Tú no tienes ningún poder sobre la Vida..sólo ella lo tiene. Lo único que puedes hacer es Aceptar lo que venga, sin miedos..confiando en que será lo mejor para ti, aunque en ese momento no lo veas.

¿Estás triste? Siéntete triste. Deja de Creer que es algo malo y llora si es lo que necesitas..para eso están las lágrimas. Si no dejas que salgan..enfermarás y te ahogarás. Si intentas forzar la alegría entrarás en represión y aparecerá el sufrimiento. Si Aceptas esa tristeza..podrás ver cómo se va diluyendo poco a poco hasta llegar a desaparecer porque las emociones funcionan así..vienen y van. Si te aferras a ellas, si te apegas..persisten. Si las dejas pasar..se van.Y lo mismo ocurre con los pensamientos y con las personas. Si nos enganchamos a ellos, por el motivo que sea, perdemos nuestro centro y empieza el baile de marionetas.

Cuando te pase, “date cuenta”, pregúntate de dónde viene esa emoción, pensamiento..para qué está ahí, qué te quiere enseñar..y hazlo desde la calma, sin forzar, sin querer controlarla, sin juzgarte (importante)..que se exprese..Y así, poco a poco, llegarás a la Paz. Es cuestión de práctica.

No tenemos que “dejar de Sentir” lo que sentimos. Al revés. Lo que no debemos es apegarnos a eso. Siento y suelto, pienso y suelto, experimento y suelto, sueño y suelto, actúo y suelto el resultado..sin pretender “conseguir”. Yo puedo hacer una entrevista de trabajo lo mejor que sé pero que me cojan o no, no depende de mí. La hago y sigo caminando. Si me llaman bien y si no es que no tenía que ocurrir, que no era para mí.

Lo mejor de mi Vida lo tengo ya aquí y ahora. Es lo único que puedo Ser, lo único que puedo Tener y lo único que puede Pasar..porque es lo único que en este momento Existe, la única Realidad: el Presente.

Acepta o Sufre. Tú decides.

unidad

Mensajes

 

Esta mañana me ha pasado algo curioso. Iba a ir caminando hasta el Palau Reial de Barcelona y unos segundos antes de pasar por el centro comercial Glorias “he sentido” que tenía que cambiar el trayecto e ir al Parque de la Ciutadella, así que he girado a la izquierda en ese momento en lugar de seguir todo recto.

Iba con los cascos puestos, escuchando Cadena Dial, y al cruzar un semáforo veo que un señor mayor me está diciendo algo. Me los quito y me empieza a contar..Era un hombre de 81 años (según me dijo) que parecía de 70, dentadura postiza perfecta, con corbata y de 1,55 más o menos. No recuerdo cómo ha empezado la conversación ni qué es lo primero que me ha dicho..sólo que me he quedado escuchado dónde estuvo trabajando durante 7 años, cómo conoció a su esposa a los 42 años cuando ya tenía su piso, vivía en libertad y alguien le dijo que se buscara a una mujer, su primera cita con ella, que a los 3 meses se casaron, que ella trabajaba de empleada en una casa de “ricos”, que jamás había estado enferma, que eligieron no tener hijos y habían hecho muchas cosas, que llevaban más de 30 años juntos, que habían sido muy felices, que hace 3 años le operaron del colon, estuvo 32 días ingresado, un año con la bolsita de colostomía y ya estaba totalmente recuperado,  que las últimas analíticas habían salido perfectas, que lo único que tenía era dolor en la rodilla derecha, que se llamaba Julio, era de Guadalajara y alguna que otra cosa más..

Mientras me iba narrando su Vida..yo le miraba con mucha ternura y preguntándome: ¿Qué está pasando? ¿Quién Eres?. Era muy risueño, desprendía una Energía muy dulce, humilde, alegre..caballeroso. Estábamos los dos ahí, en mitad de la calle..como si nos conociéramos de siempre y nos hubiésemos encontrado después de muchos años. Pasó una media hora y al despedirnos..me dijo si podía darme un beso. Le di dos de “nieta a abuelo” y cada uno siguió su camino. Cuando ya me estaba yendo me volvió a decir, en voz alta: ¡Me llamo Julio y soy de Guadalajara! Le sonreí una vez más..y me fui..

Hace un tiempo..ni me hubiera parado, seguramente ni le hubiera mirado..pero hoy quise escuchar a “alguien más que a mí misma”, sin prisas, con total atención y presencia. Me invadió una sensación de “Unidad”, de no a las Fronteras (geográficas y emocionales), de todos somos iguales..un compartir por compartir sin esperar nada a cambio, sin motivo..sin juicios, sin comparaciones..sólo Siendo, Estando..de Corazón a Corazón..de Alma a Alma.

Fue un momento mágico..de los que hacen que te des cuenta que no eres Nada y a la vez lo eres Todo, que desde el AMOR..todo es posible, que para que los Milagros existan..antes tienes que Creer en ellos, que la Mente está para Entender que a través de ella no se puede Amar..y que hay preguntas cuya única respuesta es el Silencio.

Me imagino un Planeta..en el que sus habitantes no tuvieran Miedo a Sentir con total intensidad, a perder el control, a dejarse llevar, a fluir con lo que les venga..Un Planeta en el que nos mirásemos a los ojos durante más de un segundo, en el que “nos viéramos” los unos a los otros, en el que no nos escondiéramos de esos “defectos” nuestros que tan poco nos gustan, tan irreales como esas “virtudes” de las que tanto alardeamos, en el que un Abrazo fuera nuestro Hola y un Te Quiero nuestro Adiós.

Me imagino un Planeta Sin Nombre..un Planeta de “Ser”.

El Universo nos envía multitud de mensajes para ponerse en contacto con nosotros..a través de canciones, películas, libros, frases..y a través de Ángeles que se disfrazan de humanos para regalarte un “momento mágico” que te Recuerde que has sido, eres y serás..siempre Amor.

Gracias “Julio”.

angel