LO QUE DE VERDAD IMPORTA


¿Qué es lo que de verdad importa? 

Hay historias de Amor que pueden cambiar el Mundo: las que tenemos con nosotros mismos. 

La mayoría de personas a las que realizo consultas llevan ya un bagaje de crecimiento personal. De años de búsqueda, de realización de cursos, talleres etc. Los que estamos metidos de lleno en este camino, nos hemos paseado por diferentes corrientes, enseñanzas, donde cada una explora una realidad distinta, una manera de ver, interpretar la vida diferente aunque con la misma finalidad: la paz interior y la felicidad.

Tanta información para nuestra mente, tanto conocimiento, te puede crear un caos y no saber por dónde tirar. Te transformas en un ovillo. Te quedas hecha un lío con tanto hilo mezclándose entre si. Por una parte todo es perfecto, nosotros somos perfectos, nada está mal, tenemos que aceptar, amar incondicionalmente, dejar de buscar y empezar a encontrar, rendirnos, parar, todo lo que sentimos es nuestro, el otro sólo nos lo refleja, es la mente la que nos genera sufrimiento….. Y por otra, debemos ser la mejor versión de nosotros (con lo que ya no somos perfectos), encontrar nuestra misión de vida, un trabajo que nos llene (requiere una búsqueda), sanar nuestra historia familiar, nuestras bloqueos, nuestras heridas (implica que la mente, en el ahora, no genera todo el sufrimiento) etc etc etc.

Toda esa mezcla, que puede parecer contradictoria, hace que nos perdamos más de lo que ya estamos si no sabemos gestionarla y poner cada información en el lugar que le corresponde. Una cosa es que yo pueda ser consciente, saber, que donde estoy es el único sitio en el que puedo estar, que lo que soy y siento es lo único que puedo ser en este momento, y otra que utilice eso para no hacerme responsable de mi vida. Y con vida me refiero a ser independiente a nivel laboral, emocional, mental y espiritual (que nada en mí dependa de otros). Si no lo soy, no puedo ser libre. Y sin libertad… no puede haber paz. 

Nos llenamos de excusas para no hacer, para no actuar, para no enfrentarnos a los miedos que sabemos que tenemos (luego están los que no sabemos pero que también están y que salen cuando hemos iluminado los otros), para culpar a los demás, para victimizarnos, para no soltar. Vivimos acojonados, permitiendo que el acojone nos acojone y seguimos preguntándonos por qué no somos felices. Por qué todo sigue igual. 

Pues todo sigue igual porque tú no cambias. Porque esperas que te caiga del cielo la salvación cuando la única que te puedes salvar (de ti) eres tú. Porque pretendes que el camino camine por ti. Porque no eres capaz de dar el primer paso. Porque en lugar de escucharte, te recitas monólogos interminables. Porque en lugar de observarte, te juzgas y ni siquiera te das cuenta de ello. Porque te Crees todo lo que lees, lo que ves y lo que te cuentan ‘los maestros’ (cesión de poder) sin ponerlo en duda. Porque no confías en ti. Porque no te conoces. Porque te ocultas en el ‘más vale malo conocido que bueno por conocer’. Porque te escudas en el Dentro para no tomar decisiones en el Fuera, cuando las decisiones de Fuera provienen siempre de Dentro. Y principalmente, porque no te Amas nada de nada, que es LO QUE DE VERDAD IMPORTA.

Se produce una desconexión entre tu parte espiritual (tu ser, tu esencia, tu Alma) y tu parte humana, terrenal. No sabes convivir con ellas a la vez. Y aquí está la cuestión. En unirlas. Mi Ser es perfecto, sí. Pero también soy Emma. Con mis inquietudes, mis anhelos, mis pasiones, mis deseos, mis preferencias, mis aficiones, mis sueños, mi personalidad, mi manera de sentir, de pensar, mis gustos, mis virtudes, mis defectos, mis sombras, mis luces, mi dualidad. Mi individualidad. Si me olvido de esa parte de mí, si no le hago caso, si la ignoro, si la abandono, jamás me sentiré plena, completa.

Yo soy el SER. El SER ya ES. El SER ya AMA. El SER es Amor. El SER no necesita evolucionar porque ya está evolucionado. Ya lo sabe todo. Él es el Todo. Pero Emma, sí. Emma es la alumna. Emma es la que experimenta. La que llora. La que ríe. La que se emociona. La que a veces no se quiere, tiene miedo, se huye y no se acepta. Es la que está aprendiendo a Amar.

Somos las dos cosas. Orugas y mariposas a la vez. Y cuando sentimos en igual medida tanto la una como la otra, podemos desubicarnos. Es normal. Y no pasa nada. Es cuestión de tomar conciencia y volver a centrarnos. A encontrar ese punto medio entre volarnos… y enterrarnos… Ésa es la Unidad a alcanzar. La Unidad interna. El equilibrio entre todas nuestras partes. Entre todos los cuerpos que nos forman. Sin olvidarnos de ninguno. 

Lo llaman llevar el Cielo a la Tierra.

Todas las respuestas están en ti. Ya las sabes. Sólo tienes que descubrirlas. Poco a poco. No hay prisa. La Vida te da siempre lo que necesitas para averiguarlas. Hay que saber esperar pero también hay que saber actuar. Y quizás necesitamos tocar fondo para poder hacerlo. Para elevarnos. Para movernos. Vale. Hagámoslo. Toquemos fondo. Hartémonos de sufrir. De enfermar. De sobrevivir. Hasta que el miedo ya no nos venza. Hasta que nuestras ganas de vivir, de amar, sean superiores a las de ‘morir’.

Aquí, Ahora, mirándote al espejo. Echándole un ojo a cómo es tu vida y qué hay en ella (interna y externamente). Siendo honesta:

¿QUÉ ES LO QUE DE VERDAD TE IMPORTA? 

Enamórate de ti. HAZ de tu vida ‘el amor de tu vida’. Hay historias de Amor que pueden cambiar el mundo. Tu mundo.

Tú decides.

CARGAMOS CON EL DOLOR DEL MUNDO EN EL CORAZÓN


Hace pocos días, estaba sentada en un banco de mi barrio, leyendo un libro, disfrutando de los rayos de sol calentando mi piel, compartiendo mi silencio con las palabras de tres abuelitas que me llenaban de ternura, viendo al Tiempo pasar y a la Vida Estar, cuando de pronto, un perro muy lindo se acercó a nosotras y empezó a jugar con su pelota.

Su Familia (lo de ‘dueños o amos’ no me gusta…) estaba tomando un aperitivo en una terraza cercana. Así que decidió alejarse unos metros para divertirse ‘él con él’. El juego consistía en soltar su pequeña pelota y hacer como que la había perdido. Entonces, empezaba a buscarla con el olfato hasta que la encontraba, la cogía con la boca y vuelta a empezar. Todo esto, en dos metros cuadrados, a nuestra vera. Estuvo unos 5 minutos así y luego fue a sentarse a los pies de sus ‘hermanos’.

Me encantó la escena. Fue espectacularmente instructiva. Él se lo guisaba y se lo comía todo. Por un lado, no necesitaba a nadie para entretenerse, cual NIÑO en su máxima expresión. Siendo su propio Creador. Y por otro, era un reflejo total de lo que hacemos los seres humanos con nuestra felicidad, con nuestra Esencia, con nuestra Paz. Esconderla, perderla, para luego pasarnos la Vida buscándola, sabiendo de antemano dónde está. Curioso, ¿no?

Es un teatrillo en el que el mejor actor es el que se Cree más su papel, olvidándose de quién es en Realidad y de que todo es un juego que él mismo se ha inventado.

Hasta que un día, sin saber cómo, despiertas de tu sueño y te das cuenta de que has estado dando vueltas sobre ti mismo una y otra vez, intentando morder tu propia cola, sin poder alcanzarla nunca y creyendo que era porque ‘no valías’, porque ‘no sabías’ o porque ‘no era para ti’. Sólo cuando PARAMOS nos podemos ‘tocar’. Sólo al observarnos (vernos sin juzgar) podemos sentir quienes somos de verdad. Con qué trajes nos hemos cubierto para protegernos del sufrimiento. Y desde ahí, decidir de lo que nos queremos deshacer libremente (liberar), CONSCIENTEMENTE, para poder Volar sin mochilas cargadas de historias caducadas hacia ningún lugar. Porque el lugar (destino) es DONDE YA ESTÁS. Cada aliento, cada momento, cada instante, cada suspiro, cada lágrima, cada sonrisa, cada latido, cada desgarro, cada respirar que respiramos es donde queremos llegar. Y corremos y corremos y corremos. Y cuanto más corremos más nos alejamos de nuestro Hogar. 

No es cuestión de parar la mente (que es imposible), de pensar de este modo o de aquel otro, de no tener esperanzas o sueños o ilusiones. Lo importante, según mi experiencia, es DARTE CUENTA de lo que estás pensando, sintiendo y haciendo. Eso es para mí MEDITAR. Ser ‘consciente de’. Ya está. Porque únicamente ‘sabiéndote’ puedes ELEGIR. No hay decisiones correctas o incorrectas. Mejores o peores. Hay formas de vida conscientes o inconscientes. A eso lo llaman (o lo llamo) Presencia. Y en Presencia puedes estar recordando el pasado o planeando el futuro pero con la diferencia de que eres consciente de que lo estás haciendo y de que nada de ello es Real. Por lo que no te aferras, no lo necesitas y lo puedes SOLTAR cuando quieras. SABES que SIEMPRE estás Aquí y Ahora aunque lo disfraces de Ayer o de Mañana.

Cargamos con el dolor del Mundo en el Corazón. Tu dolor es mi dolor. Yo te lloro cuando sufres porque tú eres yo y yo soy tú. Si eres feliz yo soy feliz. Tenemos cuerpos diferentes pero nuestra raíz es la misma. Lo que tú sientes, yo lo siento. No puedo separarme de ti. Por muy lejos que me vaya, seguirás estando en mí. Todas las guerras, las luchas, los conflictos, me acompañarán allá donde vaya. No puedo huir de ti. Y tampoco de mí.

Pero puedo aprender a con-vivir con todo lo que he sido, lo que soy y lo que seré. Puedo ACEPTARME tal y como la Vida se está expresando a través de mí. Puedo acariciar con delicadeza mis heridas en lugar de pretender eliminarlas, en lugar de rechazarlas, en lugar de abandonarlas. También me pertenecen. También son YO. Puedo mirarme y aún sin gustarme, puedo Amarme. Amar lo que no quiero ser es el principio de una verdadera amistad. Puedo RESPETAR a mi tristeza, a mis miedos, que me rompa en mil pedazos, que me caiga y no tenga fuerzas para levantarme, que no quiera perdonar, que me sea imposible perdonarme. Puedo PERMITIRME no ser lo perfecta que me gustaría ser. Darme una tregua con mis exigencias. Descansar de mis durezas. Dormirle una siesta a la evolución, al recordarme, a la mejor versión de mí misma, al descubrirme, al sanarme, al aprenderme, al conocerme, al purificarme y al Iluminarme. 

Puedo ser lo que estoy siendo sin tener que ser nada más.

<< Un joven preguntó al Maestro:

¿Cómo puedo conseguir la emancipación?

El Maestro respondió:

¿Quién te ha esclavizado nunca? >>

(Enseñanza Advaita)

Yo me esclavizo. Tú te esclavizas. Nosotros nos esclavizamos. El Mundo se esclaviza.

Libérate de las cadenas. Libérate de ‘ti’.

LOS NIÑOS QUE ME ENSEÑARON A AMAR


El viernes por la tarde llegué a Barcelona después de pasar un mes en Antigua (Guatemala), donde he realizado un voluntariado a través de Cooperatour (agencia de viajes solidarios).

Las letras siempre, siempre, siempre se quedan cortas cuando quieres transmitir una experiencia. Voy a intentarlo (con palabras, imágenes y vídeos), aunque nada de lo que diga-veáis podrá acercarse lo más mínimo a lo que he Sentido estos días allí. Hasta que no lo vives en tus propias carnes, no puedes llegar a saber lo que ES.

En este VIAJE (tanto interior como exterior) he visto muchas MARAVILLAS (naturales y humanas).

He visitado Tikal (uno de los mayores yacimientos arqueológicos y centros urbanos de la civilización maya) donde he dormido dos noches en plena selva, el lago Atitlan (dicen que el más bello del mundo), Monterrico con sus aguas calientes del Pacífico donde participé en la liberación de tortugas marinas y realicé un tour por los manglares al amanecer, presencié la celebración del Día de Todos los Santos en un pueblo cercano donde se pasan el año (tanto niños como adultos) creando unos barriletes preciosos (cometas) que hacen volar ese mismo día para espantar a los ‘malos espíritus’ y que sus ‘muertos’ descansen en Paz…, he subido a una volcán activo llamado Pacaya, he visto desde muy muy cerquita a otro (volcán de Fuego) en erupción (todo un espectáculo de la naturaleza) bajo un cielo inmensamente estrellado y he ‘temblado’ con el terremoto que asoló Nicaragua hace unos días.

GUATEMALAGUATEMALA

Pero lo más importante son los tres proyectos en los que he participado. Según datos de UNICEF (y que he comprobado in situ), cuatro de cada diez niños y niñas (43.4%) menores de cinco años presenta desnutrición crónica, condición que provoca menos retención escolar, menor productividad, propensión a adquirir enfermedades y hasta pérdida del coeficiente intelectual. Efectos irreversibles durante toda la vida. La desnutrición crónica afecta a ocho de cada diez (80%) de los niños y las niñas indígenas (que son la mayoría).

CASA JACKSON

En teoría, vine únicamente para este proyecto. ‘Casa Jackson’ es un “centro” (en 2014 una inundación causada por las lluvias lo destruyó y se trasladó a un piso con bastantes carencias) que proporciona asistencia sanitaria a unos 12 bebés y niños todos ellos con problemas de desnutrición, de salud y con discapacidad. Las madres (los que tienen) también pueden quedarse con ellos. Duermen en el suelo, sobre una espuma acolchada bastante vieja, al lado de las cunas metálicas y medio oxidadas donde sus hijos permanecen hasta que se recuperan. Algunas están las 24 horas allí con ellos. Otras, ni aparecen. 

Mi primer impacto. Mis primeros niños. Mi primera apertura de Corazón.

Nacieron en la pobreza, no sólo económica. La desnutrición, anemia, les causa también apatia, depresión, tristeza, que se refleja en sus miradas. A medida que van cogiendo peso, sus ojos empiezan a brillar. Y ellos también. Les cuesta aprender a caminar porque están débiles, no tienen fuerza, llenos de inseguridad, de miedos… Pero son tan lindos. Una sonrisa suya iluminaba todo el lugar y cada poro de mi piel.

Los tres niños de la foto de portada son hermanos. Griselda (la mayor), Enrique y Olga (el bichito). Llegaron a la semana de estar yo allí. Me robaron el corazón. Cuentan… que la policía se los quitó a los padres (supongo que por malos tratos y demás). Los llevaron al hospital en unas condiciones pésimas y servicios sociales nos los derivaron. Griselda llegó con una pierna escayolada. Ella dice que se cayó. Otros, que se lo causó la madre. Aún recuerdo la primera vez que la vi. Sentada en la entrada, en una silla, callada, asustada. Tan bonita… Cuando sus hermanos recuperen el peso se irán a un orfanato.

Luego está Elías, el rey de la casa. Abandonado. Padres alcóholicos. Tiene 3 años pero parece de 1 porque nació con deficiencias físicas y cognitivas. Es el que lleva más tiempo. Te mira, te echa besos, te llama mama o papa. Sólo dice esas palabras. Alegre. Travieso. Es la ternura personificada. Hubo un juicio para ver si le daban la custodia a su tía o iba a un orfanato. Ese día, todos nos despedimos de él porque por la tarde se iría ‘con quién la sentencia dijera’. Al día siguiente, seguía allí. Nadie le fue a recoger…. Está ‘en espera’, aunque no sé de qué exactamente. Afortunadamente, no se entera. Allí es feliz. Allí le cuidan. Allí le miman. Allí sí que le quieren.

Tienen muchas necesidades nutricionales pero lo que más reclaman es abrazos, cariño, atención. Y de eso nos encargábamos los voluntarios. De darles todo nuestro AMOR. El piso es muy pequeño, oscuro, con poca luz natural. Les bañábamos, les dábamos el biberón, jugábamos con ellos, les leíamos cuentos. El ESTAR con ellos era nuestra principal función. Para que no se sintieran solos, abandonados de nuevo. Sin nuestra colaboración, estarían todo el día en las cunas. Sin hacer nada. Sin moverse. Sin calor humano. Sin caricias. Sin besos. Sin ‘piel con piel’.

No hay personal suficiente para vigilarlos y darles la atención que requieren.

Cerca de allí, en la ONG a la que pertenece el proyecto, han construido la fachada de lo que será la clínica para ellos (donde podrán acoger hasta 50 bebés). Un lugar en condiciones. Más grande. Con más espacio. Más medios. Pero han tenido que pararlo porque se han quedado sin financiación.

Mientras tanto, allí se quedan. En un ‘zulito’ que para ellos es un palacio. Su Cielo. Donde les respetan, les enseñan, les valoran y, sobretodo, les Aman. Porque es tan fácil amar a esos niños…

CASA JACKSON

PROYECTO PRODESENH (SAN MATEO)

Aquí estuve sólo tres tardes. Suficientes para CREER que el altruismo existe, que hay Ángeles disfrazados de seres humanos que dedican su vida, su casa, lo poco que tienen al servicio de los demás. Es el caso de Judith y Juan. Una pareja, con dos hijas gemelas, que han tenido una vida muy dura y que actualmente acogen en su humilde (muy humilde) hogar a unos 50 niños de la comunidad indígena a la que pertenecen, algunos de ellos huérfanos, en situación de mucha pobreza, y les ayudan dándoles lo necesario, tanto a nivel psicológico como económico para que cada niño pueda terminar la primaria, concienciando a todos ellos (y a los padres que lo permiten) de la importancia de tener una buena educación y a la vez alfabetizarlos.

Una de las principales tareas que realizan es dar refuerzo a los niños de las asignaturas que estudian en la escuela (a los que asisten), dando énfasis en ciertas deficiencias que tienen algunos en temas de ortografía, caligrafía, matemáticas, etc. Otra problemática es que existe un alto absentismo escolar debido a la complicadas situaciones familiares que atraviesan.

Otras de las actividades realmente importantes que se realizan son las motivacionales, actitudinales, de autoestima, etc. Muchos de ellos han perdido a su padre o madre, algunos con familias totalmente desestructuradas, padres alcohólicos… situaciones muy diversas en cada caso que requieren de una atención especializada.

Niños que sueñan con ser pintores, doctores, ‘inventores’. Vacíos de ‘cosas’, llenos de Vida. Con unas ansias de aprender como nunca había visto. Una educación infinita. No se pelean entre ellos. Se ayudan. Se poyan. Se respetan. Se divierten con lo poco que tienen. No se quejan. Lo único que piden es abrazos. Amor. No quieren TENER, quieren SER.

Es increíble la labor que hacen Juan y Judith. Los he visto ‘en acción’ y dan unas lecciones y transmiten unos valores que ya nos gustaría a muchos de nosotros. MAESTROS, de los pies a la cabeza.

Si queréis saber más sobre este proyecto, su historia, fotos, colaborar, realizar donaciones (cualquier ayuda, por mínima que sea, es bien recibida y muy necesaria): 

http://www.prodesenh.org/

Estuve presente en dos despedidas que le hicieron a otros voluntarios que conocí. Acabé emocionada de lo bonito que fue. De la Belleza que se respiraba. Una de las veces, una niña de unos 7 años que estaba sentada a mi lado se me quedó mirando porque yo estaba llorando y me abrazó. Un gesto que lo dice todo. Evidentemente, mis lágrimas salieron con mucha más fuerza en ese momento.

Primero les cantan una canción (atención a la letra de la primera parte) y después cada niño les entrega un dibujo que han hecho especialmente para ellos. A mi me ‘colaron’ en una de las despedidas y ahí salgo. Todo un regalazo para mi Corazón.

Y por último, mi gran ‘sorpresa’, el HOGAR DE NIÑOS ‘Santa María Niña’ DEL HERMANO PEDRO.

A las dos semanas de estar en Antigua, fui a visitar, junto a otros voluntarios, esta obra social. Me habían dicho que era muy duro. Que sales llorando. Que casi nadie quiere hacer voluntariado allí.

Es un centro muy grande que se convierte en un hogar permanente para muchos pacientes, abandonados de la sociedad, que en promedio suman 250 entre niños, jóvenes, adultos y ancianos, hombres y mujeres, a quienes se les atiende conforme a sus necesidades específicas, brindándoles al mismo tiempo atención médica asistencial, formativa y espiritual.

A patient at Obras Sociales del Hermano Pedro (The Social Work of Brother Peter) Hospital in Antigua, Guatemala. 31 medical groups volunteer their services to Obras Sociales, including the Houston, Texas based organization '"Faith in Practice." Hermano Pedro helps over 100,000 people annually, with more than than 230 inpatients. Most of the patients come from extreme poverty. Obras Sociales del Hermano Pedro is run by the Franciscan Order of the Catholic Church.

Una de las partes es el Hogar de niños ‘Santa María Niña’, donde se da albergue a niños discapacitados, quienes presentan problemas físicos y mentales, tales como  parálisis cerebral, hidrocefalia, síndrome convulsivo, Espina Bífida, microcefalia, retraso psicomotor, etc. Estos niños necesitan cuidado especial y permanente, son asistidos día y noche, pues no pueden valerse por si solos. La  mayoría son abandonados y se les brinda amor, cariño, medicamentos, cuidados especiales, alimento, vestuario, estimulación, formación, fisioterapia, hidroterapia, órtesis y movilización constante para evitar mayores contracturas musculares.

Es muy impactante. Están todos muy bien atendidos pero hay tantos que el personal sanitario no tiene tiempo para ESTAR, de nuevo, con ellos. La mayoría de los niños pasan el día en las cunas (que parecen jaulas…). No pueden moverse por si mismos y muchos tienen nutrición enteral. Nada más entrar allí, sentí un AMOR enorme, y al acabar la visita me apunté a hacer voluntariado por las tardes. A la Casa Jackson iba por las mañanas (de 8 a 12h) y después al Hogar de niños (de 15 a 17h). Estuve una semana.

Y allí conocí a Carlos (alias Carlitos). 15 años. Parálisis cerebral. Y una mirada tan dulce que me enamoró desde el primer instante. Al llegar, le bajaba de la cuna. Le decía: ¿Vamos de paseo?. Y ya se empezaba a reír. Reía mucho. Se tronchaba sólo. No sé de qué. Ni me importa. Yo me reía con él.

Salíamos de la ‘habitación’ (donde habían otros 40 niños más en la misma situación) y le daba vueltas por un pequeño patio que había al lado. Le encantaba. Les encanta estar en movimiento en la silla de ruedas. Luego, de comer. Allí fuera también. Le gustaba empezar por el postre y coger la comida con la mano (como podía). Yo le ayudaba un poco pero dejaba que lo hiciera solo. Él acababa con las manos y la cara llena de frijoles y yo, más o menos. Pero me daba igual. Él estaba feliz. Eso era lo único que me importaba. Tenía una sonrisa y un rostro preciosos. Me hacía sentir tanta compasión que salía de allí flotando.

Al acabar de comer, tenía que llevarlo a la cuna otra vez. Y me quedaba un rato con él. Me cogía de la mano y no me soltaba. Me apretaba fuerte.  Yo le decía: ¡¡Devuélveme misss dedossss!! Y se reía. Otra vez. Sin parar. De repente, paraba, y su mirada pasaba a ser triste. Y a los dos segundos, volvía a sonreír y reírse de nuevo. Y yo, con él.

No decía nada y lo decía todo a la vez.


Estos son los Niños que me han recordado lo que es el AMOR un poquito más. Y es que el AMOR, o lo vives o lo vives. No se puede leer ni escuchar ni ver. Sólo se puede SENTIR. Y cuando lo haces, lo reConoces. SABES que eso sí que es Amor. Sientes su pureza. Su incondicionalidad. Su perfección. Y ahí no hay juicios, no hay miedos, no hay condenas, no hay discriminación, no hay rechazo, no hay ‘peros’. Sólo una Luz que te envuelve de DENTRO hacia FUERA. Que te llena. Que te expande. Que se cuela por cada rincón de tus sombras y las ilumina, las abraza, las acaricia y las AMA.

Y por muy duro que sea el paisaje, lo único que ven tus ojos es Belleza. De Principio a Fin.

Un Viaje de Regreso a mi Hogar.

♥ GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS niñ@s por enseñarme a AMAR ♥

LOS VERSOS QUE SE ESCRIBEN SIN TINTA


A veces me da la impresión de que la mayoría de personas hablamos del Amor con la cabeza en lugar de con el Corazón. Muy a la ligera. Lo cuál indica, que nada de lo dicho es real. Porque el Amor sólo puede surgir del Alma. Jamás de la mente. De la razón. De la convicción.

No se le pueden poner palabras a lo que está hecho de latidos. De silencios. De Sentidos.

Algunos lo expresan a través de la danza. Otros de la pintura. De la música. De los besos. Abrazos. Miradas. Caricias. Sonrisas. Y otros tantos, lo intentan, lo intentamos, mediante las letras. Mucho más distantes, lejanas, borrosas, translúcidas, de lo que ES. 

Hay Versos que se escriben sin tinta. Que se esconden entre las palabras que decimos y las que callamos. Que vuelan por los sueños que queremos alcanzar. Que se posan en esas pieles tan salvajes como tiernas, que te hacen perder la cabeza y encontrar tu verdadera Esencia. Y cuando los juntas, sin puntos ni comas, sin trampas ni cartón ni rimas ni diapasón, se transforman en poesía. Tan Bellos que sería una insolencia plasmarlos en un papel. Por muy transparente… que éste fuera.

¿Sabes ese Instante en el que te cruzas la mirada con otra mirada y el tiempo se esfuma? ¿Y la eternidad te envuelve? ¿Y los recuerdos sin imágenes le pegan un baño a tu olvido? ¿Y tus pensamientos se paran porque lo que sientes es tan intenso, tan profundo, tan penetrante, tan Vivo, que hasta ellos se arrodillan ante Él? Eso, no puede ser contado por muy bien contado que lo cuentes. Porque no le llegaría ni a la suela de su significado. 

Son instantes que están hechos de acero Inolvidable. Aunque los vistamos de carne y hueso. De apellidos. Colores. Sabores. Bandas sonoras. Amaneceres. Estrellas fugaces. De lunas llenas. O de olores.

Las palabras tienen tantas definiciones como seres humanos habitan el planeta. Cada uno de nosotros las interpretamos según nuestras experiencias. Nuestras creencias. Lo que para mí es pena, para ti es Compasión. Lo que para mí es verde, para ti puede ser marrón. ¿Cómo saber qué es lo que tú estás viendo? ¿Por el nombre que le das? ¿Como es igual que el mío, quiere decir que vemos, sentimos o pensamos lo mismo?

Quizás no existe ninguna verdad. O quizás son infinitas y lo que no existen son las mentiras, los errores, las equivocaciones, la ignorancia. Ni siquiera la evolución. Querría decir que lo de hoy es peor que lo de mañana. ¿Acaso puede haber algo mejor que lo que AHORA estoy viviendo? ¿Que lo que en este momento está ocurriendo?

Ayer las patatas eran buenas. Hoy, parece ser, que son malas. Por muy bien que te sienten. Y como ‘alguien’ lo ha dicho, aunque mi cuerpo me surrurre lo contrario, dejo de tomarlas. ¿No os parece absurdo? ¿HacerNOS caso omiso y poner en un pedestal a la ‘sabiduría’ del otro mientras le rezamos… ‘Sí, bwana’ a todo trapo? ¿No os suena a ‘lo de siempre’?

Yo, me, mi, conmigo. Mi Verdad es la Verdad. Hoy. Y mañana… ¿Mañana? ¿Qué es eso?

AMOR. Todos deseamos poseerlo, tenerlo. Pero es libre como el viento. Y sólo siendo libres, vendrá a nosotros, aunque en nosotros siempre esté. Es como las mariposas. Como la felicidad. Cuanto más intentas perseguirlas, más lejos se van. Son ellas las que vienen a ti. 

Cuando aceptas que no eres feliz es cuando empiezas a serlo. Mientras no lo hagas, gastarás toda tu energía en Ser algo que no estás siendo. Puedes INTENTAR aprender. Tienes un amplio abanico de opciones ahí FUERA. Para todos los gustos. Con técnicas energéticas. Meditaciones. Cantando mantras. Viajando a lugares de poder. Realizando retiros. Cursos. Sanaciones. Respiraciones. Asanas. Constelaciones. Y un largo etcétera.

Pero dime una cosa, ¿de verdad crees que alguien externo a ti puede enseñarte a ser feliz? ¿De verdad crees que vas a SER poderos@ porque durante 5 minutos te sientas así? ¿De verdad crees que se puede enseñar a Vivir, a Amar o a Sentir?

No funciona. Lo sabes. Todos lo sabemos. El problema es que no lo aceptamos. No aceptamos no sentirnos las 24 horas en éxtasis, plenos, radiantes, brillantes, fogosos. No aceptamos la tristeza, el dolor, la enfermedad, el sufrimiento, el vacío y la soledad. No hablo de que te guste o no te guste, sino de ACEPTAR. La noche. La sombra. La oscuridad. Las ratas. Las cucarachas. Las tormentas. Las crisis. Los huracanes. Y cuando algo (una persona, un deporte, una droga, una técnica espiritual o no, un trabajo) nos lo proporciona, nos enganchamos. Y queremos consumir más para volver a sentir ese subidón, ese cielo, esa dimensión que no tenemos en nuestro día a día. A eso se le llama apego y el apego necesita de más apego para proCrear. 

¿Es lo que quieres? Adelante. ¿Quién es nadie para decirte lo que debes hacer? Tu vida. Tu elección. Tu responsabilidad.

¿Pero sabes una cosa? Hay Versos que se escriben sin tinta. Y hay Personas-poeta que los recitan con su sola Presencia. 

Ellas. Ellos. Las brujas. Los magos. Tan divin@s como human@s. Que nos muestran con su ejemplo que SE PUEDE ser Feliz aunque en algún momento no lo seas… Haciéndose amig@ de su melancolía, de su nostalgia, de sus miedos, de su vulnerabilidad, de sus desgarros y de cada una de sus sagradas lágrimas. Sin ‘necesidad de tomar’ nada que no sea suyo. Nada que no provenga de su Interior. 

Eso sí que es Valentía. Eso sí que es Empoderamiento. Lo demás es… ‘lo de siempre’. 

¡Bendit@s Seáis DIOS@S del AMOR!

Gracias por SER. Gracias por ESTAR.

♥ Sólo alguien que se sostiene a si mismo es capaz de sostener a los demás ♥

¿CUÁNTO AMOR HAY ENCERRADO EN UN SUSPIRO?


De esos que te tragas para que no se dé cuenta de que te mueres por besarla, por acariciarla, por rozar sus pensamientos con la yema de tus dedos, por escuchar cada uno de sus sentimientos con tu piel despierta, por desvanecerte dentro de sus infinitas miradas de mujer salvaje y eterna…

Un Suspiro de los que el viento se lleva muy lejos… Tan lejos que nadie osaría ir a buscarlo porque se perdería en el intento.

Un Suspiro de los que se encierran en el baúl de los secretos… Secretos que cuando son ‘desvelados’, la noche se llena de luces, de sombras y estrellas errantes. Todas deseando SER… por fin reSUELTAS.

Un Suspiro que se derrama en el Silencio para no ser descubierto. Que se disfraza de Sueño de los de ‘quizás algún día’. Que vaga moribundo entre besos ajenos por si aparece alguna fisura y se puede colar Dentro.

¡Cuanto Amor hay encerrado en un ‘Te Quiero’ no expresado!

¿A dónde irá ese temblor que aparece cada vez que la miras y te congela la razón? ¿Bajo qué sábanas se abrigarán las lágrimas que ahogan tus ganas de abrazarla? ¿Quién será el amante bandido que te robe las migajas de tu Corazón herido?

Los latidos escondidos son malos consejeros. Te guían hacia laberintos repletos de salas de espera de las que nunca sales y jamás te encuentras. Te susurran fantasías tan reales que te duermes respirando los múltiples orgasmos que te mojan de alevosía y ensañamiento, y los polvos que te echa tu propio remordimiento. Tan mágicos como fugaces. Tan extáticos como ‘si te he visto no me acuerdo’. Tan espléndidos como miserables.

Y te quedas rendida ante tus mentiras de pacotilla con tal de que tus Ojos de ‘ciega enamorada’ no la pierdan de Vista.

Pero es que es tan Bella, pisa tan fuerte y camina tan dulce por cada una de sus heridas, que no eres capaz de abrirles la puerta a las mariposas que te hacen sentir tan alocadamente llena. Porque si se van volando, también se la llevan a Ella. Y aún no puedes. Aún no… Es demasiado pronto para abandonar ese dolor que te mantiene tan cerquita de su Esencia. Tan envuelta en el perfume de su Voz.

Quieres sufrir un poquito más con su Ausencia y seguir poniendo ‘patas parriba’ esa Vida que tenías tan dormida. A ver si así, cuando su recuerdo te deje tirada por tanto agotamiento y desesperación, puedas agarrar con las dos manos cada Suspiro que emane de tus entrañas y Amarlos de nuevo con toda tu Alma. Sin ningún tipo de condición. En absoluta rendición.

De momento, no estoy preparada para deshacerme de todo el caos que me provoca.

Prefiero seguir buscándola entre mis más profundos anhelos y mis tan evidentes ‘echares de menos’.

Aunque Ella siga sin darse cuenta… Aunque Ella, ni tan siquiera me Vea.

Quizás, algún día, en otro no-tiempo, con un cuerpo distinto, una nueva Energía y unas Alas más veloces… pueda alcanzarla.

‘QUIZÁS… ALGÚN DÍA’

MIENTRAS EL RECUERDO ESTÉ, NO EXISTE EL OLVIDO


El Recuerdo del Amor no puede ser borrado. Ni olvidado. Es Eterno. Es lo que Somos. Lo que nos permite seguir caminando, latiendo, sonriendo, Viviendo.  Sólo un instante de Él es suficiente para no desfallecer. Por muy muertos que nos creamos. Por muchas cicatrices que tengamos. Por muchas lágrimas que contengamos.

Todos tenemos un espacio Dentro que permanece inalterable, que nada ni nadie puede mancillar, ni siquiera nosotros mismos. Un lugar Sagrado que Ilumina nuestros miedos, nuestras inseguridades. Que abriga el temblor de las heridas que llevamos tantos Tiempos arrastrando. Una Fuente Divina de la que nuestro Corazón se nutre para que no se ‘pare’ al Ver, al Sentir, tanta Inconsciencia, tanto dolor, tanto sufrimiento, tanta injusticia… ahí Fuera.

Sólo hace falta callar las palabras, apagar los ojos, tapar los oídos y Abrirnos al Silencio que nos habita. A ese sonido tan intenso que nos habla cuando nos permitimos escucharlo. A esa Voz sin forma, sin tono, sin ritmo y sin notas, que se lleva por delante a esos ruidos mentales que tenemos tan Presentes y que nos hacen permanecer tan Ausentes. Aunque sigan hablándonos. Aunque insistan en su inmortalidad. Aunque se paseen por nuestro Cielo. Se quedan sin fuerza, sin energía, sin control, sin poder cuando aparece.

El Silencio, la melodía de nuestra más pura Esencia. Donde se arraiga nuestra Maestría, nuestra Sabiduría, nuestro mapa, nuestra Guía. 

Más allá de lo que cuenta tu boca, en la invisibilidad de lo sutil, existe un lenguaje universal que se expresa a través de la mirada hacia lo más íntimo de Ti que sólo aquellos que han tocado la profundidad de su Interior pueden captar, observar, Intuir. Así se manifiestan los Sentires. Los verdaderos. Los que intentamos ocultar, desterrar, abandonar, eliminar sin ningún tipo de éxito. Porque son Energía, igual que nosotros. No puede ser destruida ni falsificada ni olvidada. Igual que nosotros. Que NOSOTROS.

El AMOR… Aquello que nos mantiene en pie cuando nos han (nos hemos) amputado las razones, las motivaciones, los sueños y las ilusiones. Por lo que nacemos y por lo que moriríamos. Lo que nos Hace y por lo que nos deshacemos. La Mano que mece nuestra cuna. El Agua que nos quita la sed de rendición. El Fuego que quema nuestras agonías. El Aire que empuja nuestras alegrías. La Tierra que nos ancla a la Vida.

La Vida, la que todo lo Es. La que todo lo contiene. La que en todos brilla. Aunque nuestro mirar esté distorsionado por nuestras historias. Historias que nos han Creado tal y como somos Ahora. Y que si las borramos… nos borramos también a nosotros. 

Si no nos gustamos no es porque tengamos una tara o nos hayan parido o crecido… defectuosos. Es únicamente porque no nos Aceptamos. Y no nos aceptamos debido a unas Creencias individuales y colectivas de perfección, de ‘así son las cosas y así es como tienen que ser contadas, cantadas y elaboradas’. Tanto a nivel terrenal como espiritual. 

Nadie ‘tiene que’ ser de tal o cuál manera PARA ser feliz. Nadie ‘tiene que’ seguir unas reglas, unas normas, unos mandamientos o comportarse como dicen algunas Escrituras. SER como Sientes, no como deberías sentir. Ahí está la clave para vivir en Paz, en Libertad. Sin ser esclavos de los demás. Sin ser esclavo de las etiquetas que te han colgado o que te has colgado tú.  AUTENTICIDAD.

La Felicidad… Aquello que todas las personas buscamos, deseamos. TODOS anhelamos lo mismo. Aquí no hay papeles que valgan. Ni razas. Ni sexos. Ni edades. Ni fronteras. Somos iguales. En ese fondo al que tanto nos cuesta mirar, SOMOS IGUALES. Y eso nos Une. Eso es lo que nos hace ser compasivos. Ser solidarios. Ser tolerantes. SER HUMANOS. 

Si pudiésemos conectar más con esa parte de nosotros tan honesta, tan pura, podríamos empatizar con cada Otro que nos rodea, dejando a un lado los juicios, las condenas, las sentencias, los buenos y los malos, los bonitos y los feos, los gordos y los delgados. Y sólo veríamos BELLEZA, ternura, inocencia, Vulnerabilidad y Amor. AMOR a rebosar. Por todas partes. En los árboles, en los amaneceres, en los soles, en las lunas, en las estrellas, en las lluvias, en las tormentas, en los animales, en las juventudes, en los ancianos, en las rabias, en las indiferencias, en los llantos, en los mares, en las músicas, en los bailes, en las cegueras, en las impotencias, en las culpas, en las cojeras. En las luces. En las sombras. En los polvos que echamos y en los que nos han Creado. 

La Separación sólo es la proyección de una mente manipulada por el miedo a dejar de Ser, a dejar de Existir. Porque si Tú y Yo Somos Uno, Emma ¿quién es? Y en ese apego a mi nombre, a mi personalidad, a mi ‘identidad’, es cuando surge la necesidad de la DIFERENCIA entre Nosotros.

Y de aquí… a las guerras (internas y externas) por la supervivencia de lo que no es Real.

Aunque no te acuerdes… el Recuerdo de lo que fue, de lo que es y de lo que será, siempre está en Ti. 

Una cosa es Olvidar el Amor y otra muy diferente es Saber, querer y atreverte a Amar.

¿Cómo Olvidar lo que ya estás Siendo?

¿Cómo Regresar a un Hogar del que nunca te fuiste?

 

HOY ME HE ACORDADO DE TI, ABUELA


Esta mañana he ido a la playa (como la mayoría de mis mañanas), a ver a mi amado Mar, a las chispas de luz brillando en el agua, a las olas jugando a morirse en la arena, al horizonte… ese lugar donde el Cielo se une con la Tierra, al olor a sal que tanto te entra, a su voz diciéndome ‘Nada permanece. Todo viene y todo se va’.

Cuando estaba llegando a casa, me ha apetecido un refresco. Mi Mente ha intentado que ‘se me quitara de la cabeza’ con argumentos tan absurdos como: el agua es lo mejor, el gas no te sienta bien, es sólo un capricho, el azúcar es malo, si esperas un rato sabes que se te pasará… Y alguno que otro más que pudiera conseguir que no disfrutara, Aquí y Ahora, de lo que me diera la gana. Antes caía en la trampa, en su trampa. Ahora, cada vez más, la oigo pero no la escucho. Así que he entrado en una tienda y me he comprado una schweppes de naranja bien fresquita. La he abierto nada más salir, he bebido un sorbo y ahí has aparecido tú, Abuela.

Mi Abuela (alias Buela, le quité la ‘a’ porque me resultaba más sencilla la pronunciación) que se llamaba Emma, como mi madre, como yo. A la que tanto quise y quiero. La que se fue sin recordar quién era. La que murió siendo un bebé.

Tenía yo unos 25 años cuando empezó a olvidarse de si. Primero apareció la demencia, como mi bisabuela, y luego el Alzheimer. En dos años volvió a su Hogar. Y yo no estuve con ella, al pie del cañón. No fui capaz de acompañarla, de ‘Estar’. Iba a visitarla lo mínimo porque no podía verla así. Mi corazón ya estaba muy cerrado entonces y esa situación hacía que se me abriera tanto, que me sintiera tan vulnerable que ‘no me lo podía permitir’. Así que decidí no estar. Decidí protegerme. Decidí no amar. Carecía de la fortaleza, de las herramientas, del conocimiento, de la inteligencia emocional, de la compasión, del Amor para ofrecer, para dar, que hoy sí tengo. No es algo de lo que me pueda arrepentir o no. Acepto a esa Emma, tan perdida, que lo hizo lo mejor que pudo y supo. 

Me hubiera gustado poder llenarte de besos, de caricias, de abrazos, de sonrisas, de ‘te quieros’… aunque me miraras extrañada preguntándote: ‘¿Y ésta quién es?’, aunque te quejaras, me gritaras, me echaras, me lloraras, me mearas y me cagaras…

Me hubiera gustado pasar contigo tu última noche, sintiendo mi piel sobre tu piel, agarrándote de la mano para sacudir los miedos de tu transitar, diciéndote que ‘todo está bien’, que ‘te puedes ir en paz’… aunque tus oídos se hicieran los sordos, aunque la morfina le quitara los latidos a tu respirar.

Me hubiera gustado hacer tantas cosas que no hice… Pero ya no puedo. Ese tiempo ya pasó, ya no existe. 

Lo que sí puedo es Sentir todo tu Amor, todo mi Amor por ti, que por mucho que quise esconder con mil y una excusas, para así no sentirme tan culpable, jamás logré. Y, ¿sabes por qué ahora puedo? Porque ya no me da miedo sentir. Ya no me da miedo volver a ‘allí’ estando aquí y atiborrarme de tu ternura, de tus muecas, de tus oraciones, de tus rezos, de tus devociones a ‘María’, de tus misas, de tu manera de caminar, de tu coquetería hasta el final, de tu risa, de tu aparentar, de tus llamadas de atención, de tus juanetes tan bien puestos, de tu saludar a diestro y siniestro, de tus abanicos aireando el ambiente, de los cantares sobre tus piernas cuando era una niña, de tus patatas fritas, de tu perfume, de tus cejas pintadas, de tu desconfiar del mundo menos de nosotras, del acento de la tierra que te parió: Galicia, de tus joyas no tan puras, de tus manos sabiamente arrugadas, de la juventud de tu rostro sin ‘botoxear’, de tu estatura menguante, de la hermosura de tu joroba, de esas orejitas… tan bonitas…

Sí, ahora sí que puedo sentirlo ‘a lo grande’. Ahora sí que puedo Sentirte sin trampas ni cartón. Sin ‘por si acasos’, sin tiritas y sin algodón. Sin las historias que me contaron. Sin los personajes que te anidaron. Sin huir. Sin culpas, sin mala conciencia, sin sueños rotos, sin ‘ton ni son’. Sólo a ti. Sólo al Amor.

Porque cuando el dolor desaparece, cuando las nubes dejan de atormentar…, aparece el tesoro, ‘mi tesoro’, ‘el tesoro de todos’. Lo Real, lo Verdadero, lo que jamás nada ni nadie puede marchitar:

EL RECUERDO DEL AMOR.

Hoy me he acordado de ti, Buela. GRACIAS por enseñarme a Amar.

LA ÚNICA PERSONA DE LA QUE NO PUEDES HUIR ES DE TI


Existe una PAZ que se halla en el interior de cada uno de nosotros que está esperando a que vayamos a encontrarla. No es ninguna emoción ni ningún sentimiento. No se escapa ni aparece. No se aprende ni se enseña. Es un estado muy alcanzable que siempre poseemos pero que pocas veces sentimos porque estamos envueltos en redes de DESconexión.

Lo único que se necesita es ir hacia ti. Apagar distracciones y encender tus oídos, tu vista, tu tacto, tu olfato, tu gusto y cada uno de los sentidos que tan poco sentido te tienen. Escucharte, verte, abrazarte, tocarte la piel con tus secretos peor guardados, bailar al ritmo de tu corazón, caminar con los pies en el cielo y con las manos sembrando las semillas de tu amor, volar por los aires a tu sombra con las alas de tu luz, soplarle al viento tus miedos para que te los traiga tan cerca de tus entrañas que puedas arrancarles cada uno de sus disfraces y vestirlos de compasión. Besar tus dudas. Mojar tus lágrimas. Quemar tus cenizas. Soltar tus heridas. Acariciar los golpes que te dieron. Abrir las puertas que te cerró la indiferencia. Proteger tu abandono. Estar contigo. Estar en ti. Volver a nacer.

Existe un SILENCIO que es escuchado cuando no hay nada que decir, cuando las palabras enmudecen, las preguntas se desvanecen, la búsqueda se encuentra sin ningún lugar al que escapar y la perfección se Presencia.

Más allá del ruido de nuestra mente, hay un sonido, una melodía, una frecuencia, una vibración, un latir, una energía que está flotando en la Nada y que nada…la puede alterar. Nuestra percepción de caos es externa. No es real. El puzzle ya está completo. Jamás se separó. Pero nuestros ojos así lo perciben, como una gota del océano que cree ser diferente a sus gotas hermanas, de otra raza, de otro planeta, de otra cultura, de otro país, de otras olas, de otras aguas, de otras mareas.

Todos los seres que habitamos los mundos…bebemos de la misma fuente y respiramos del mismo Corazón. El AFUERA es sólo una ilusión que interpretamos según nuestras propias creencias. No es real. Mi mundo no es tu mundo porque las gafas con las que lo veo son diferentes a las tuyas. Ni mejores ni peores. Las parieron mis vivencias, mis experiencias y, cada día, cambian de forma y, con ellas, mi realidad, que no es la Realidad por muy real que me parezca.

La Consciencia de este hecho es la que me hace respetar (que no quiere decir compartir) las otras verdades. El darme cuenta de que lo que creo saber es producto de una vida (la mía) que es una minúscula parte de la Vida (la de todos) me baja de los pedestales, de las prepotencias, las soberbias y las vanidades, y me ancla en la humildad, en la tolerancia, en la igualdad y en la unidad. Unas veces más, otras menos y algunas…sin veces.

DENTRO habita todo el universo, todos los tiempos que pasaron, que están pasando y que pasarán, todas las emociones que me emocionan, todos los valores que me valoran, todos los pensamientos que me piensan y todos los sentires que me sienten. Nadie me los entrega. Nadie me los destapa. Nadie me los regala. Nadie me los vende. Surgen porque ya están en mí, unos más que despiertos, otros por descubrir.

Por eso, únicamente nosotros, con nuestras decisiones, con nuestros actos, con nuestra libertad y nuestra responsabilidad, podemos activarlos. La belleza de una flor, de un amanecer, la ternura de un bebé, la ferocidad de un león, la maestría de un lobo, la delicadeza de una mariposa, la fuerza de un huracán, la inmensidad de la noche, el vacío de la soledad, la ira de un trueno, la quietud del mar…te pertenecen a ti, a mí, no a la “anécdota” de un paisaje, de un cuerpo o de un tal Arcángel San Miguel.

Somos el conjunto de instantes eternos que cobraron vida con nuestro Sentir, sea el que fuere.

Ningún taller va a convertirte en un valiente, en un buda o en un iluminado. Tus acciones son las que lo harán. Tu Elección de Ser (no de sentir ni de pensar) una cosa o la otra, es la que lo hará. Así de sencillo, así de simple y así de fácil. Ese poder que pretendemos que algo o alguien nos de es falso. 

¿Quieres Poder? Cree en ti. Si caminas con “muletas” porque CREES que solo no puedes, ¿qué pasará cuando te las quiten o cuando se rompan? Son parches, placebos, tan frágiles como inestables. Nadie puede hacer por ti lo que no tú no estás dispuesto a hacer. 

HAZ, inténtalo, prueba, muévete. O quédate como estás si es lo que deseas.

Pero, hagas lo que hagas, te escondas lo que te escondas, te enmascares lo que te enmascares, te aparentes lo que te aparentes, te mientas lo que te mientas, te engañes lo que te engañes…de la única persona de la que no podrás huir es de ti.

Y ese “ti”, tan tuyo, tan ín-timo,

por mucho que lo calles, no se calla jamás.

¿A que no?

APOYARNOS LOS UNOS A LOS OTROS MIENTRAS SE NOS ROMPE EL CORAZÓN


Uno de mis grandes aprendizajes en esta vida ha sido (sigue siendo) el de pedir ayuda. He ido limando esas creencias tan arraigadas que tengo de “tú sola puedes y debes”, “no necesitas a nadie”, “pedir ayuda es de débiles” y la raíz de todas ellas: “si permites que alguien te ame, te puede abandonar y sufrirás”.

Es importante que creamos en nosotros, que sepamos salir adelante sin ceder nuestro poder fuera continuamente, sin acudir siempre al otro, sin darle más importancia a voces externas que a la nuestra, que confiemos en nuestra sabiduría, en nuestro valor y en nuestra valentía. Y para saberlo es necesario experimentarlo y pasar por esa soledad que hace que te enfrentes a todos esos miedos que intentas por todos los “medios” ocultar. Pero una vez ya lo has comprobado, ya te lo has demostrado, ¿para qué seguir llorando a solas?

Compartir tu dolor, tu vulnerabilidad, es de los actos más valientes que una persona puede realizar, porque cuando te das de esa manera a alguien, cuando le abres el corazón a otra persona, le estás mostrando todas tus heridas, todos tus talones de Aquiles y todos tus puntos gatillo a los que disparar cuando les venga en gana. Es un acto total de entrega de ti, de tu Alma, y a eso, no se atreve cualquiera.

Ningún extremo es “bueno”, ni siquiera el de llegar a ser tan independiente, tan autosuficiente, como para no plantearte la opción de apoyarte en tus amistades, en tu familia, cuando te estás ahogando en tus propias lágrimas o en cualquier tontería que no tienes por qué pasar sola por ello pero como es a lo que estás acostumbrada, por lo que tanto “has luchado”, prefieres seguir siendo “fuerte” y “no molestar”. 

Nuestros dones pueden llegar a ser nuestras mayores trampas. Es importante ser consciente de ello y mantener el equilibrio, en mi caso, entre lo que es el desapego y el aislamiento por miedo a apegarse. Hay una linea muy fina entre ellas, difícil de observar cuando estás ahí metida, cuando el estar contigo te produce mucho mayor disfrute que el estar con otro y cuando tu libertad, tus rutinas, tus horarios, tus caprichos, tu comida, tu tiempo, tu silencio y tu cama están tan impregnados con el perfume de tu piel que para que entre otro olor en tu vida tiene que “dejarte sin sentido”.

Por ese motivo “soy de las que” sus amigos son AMIGOS, no conocidos, contados con los dedos de una mano y a los que considero uno de mis más preciados tesoros.

Los que tenemos este tipo Energía, tan “antisocial” como dicen algunos, que nos podrían dejar en una isla desierta y no echaríamos de menos nada ni a nadie porque poseemos un mundo interior tan vasto como el universo (eso no quiere decir que no amemos sino que no necesitamos), nos la hemos ganado “a pulso”.

Para llegar a este estado, hemos pasado por muchas noches oscuras, vagado por ellas con todas nuestras sombras, sin bastones, sin empujones y sin palmaditas en la espalda ajenas, con los únicos abrazos de nuestros brazos y los únicos besos de nuestros labios. Hemos decidido levantarnos, dar un paso adelante, salir ahí fuera y entrar aquí dentro a enfrentarnos a todos nuestros temores. Y seguimos haciéndolo cada día, y seguimos ELIGIENDO ser nosotros mismos, ser auténticos, coherentes con nuestro Sentir, con nuestra verdad, seguir a nuestro corazón, a nuestra intuición, por mucho que el exterior no lo entienda, por muy en contra que vaya de “lo normal”, por muchos “qué rara eres” que te lancen, por muchas miradas de incomprensión que te enfoquen, por mucha culpa que te atormente y por muy de otro planeta que te sientas….primero SOMOS nosotros y luego el resto. 

Nos es que pasemos de todo y de todos, es que respetamos mucho nuestra libertad de Ser lo que en ese momento estamos siendo y sintiendo y, de igual modo, la de los demás.

Algunos lo llaman egoísmo, yo lo llamo Amarme, serme fiel aunque a veces ni yo misma “me esté de acuerdo” y aunque a veces ni yo misma me entienda.  

¿Podemos vivir sólo con nuestro Amor? Sí, claro, pero ¿desde cuándo la Vida prefiere vivirse en solitario teniendo millones de latidos con los que poder bailar? 

El Amor no se puede meter en un recipiente porque se moriría, se ahogaría. No puedo quedarme con todo ese Amor que he ido cultivando, que he ido limpiando, recordando, abrillantando, afinando porque se me escapa de las manos, porque mi cuerpo, mi pecho se me queda muy muy pequeño para tanta inmensidad. No se puede acumular, no se puede encarcelar, no se puede poseer, por muy “mío” que sea (que no lo es). 

El AMOR verdadero es libre y yo no soy nadie para decirle dónde debe permanecer para “toda la vida”. ¿Para qué quedármelo todo para mí si cuando lo dejo ir, cuando lo suelto, es cuando me siento más Feliz, más plena, más completa?

Aunque nazcamos y muramos solos, no lo estamos. Formamos parte de una manada de seres humanos que están deseando compartirse pero que no lo hacen porque nadie les ha enseñado a hacerlo, porque alguien les contó que existen lobos muy feroces que se disfrazan de abuelitas para ganarse la confianza de aquellos que son bondadosos, compasivos, generosos e inocentes para así luego saciar su hambre y “comérselos con patatas”. Y se lo Creyeron, y nos lo creímos, y nos pusimos una armadura para que tapara nuestra Sensibilidad y una venda en los ojos para no ver nada más, para no darnos cuenta de la belleza, de la Luz que brilla tras todas esas caretas, tras todos esos personajes, tras todo ese maquillaje con el que nos dibujamos un rostro tan poco natural, tan poco Real.

La Familia, nuestra familia (que no es solo la biológica), está para gozar de los buenos momentos y también para apoyarse mientras se nos está rompiendo el Corazón. 

AMAR es dar

AMAR es recibir

AMAR es confiar

AMAR es permitir

AMAR es dejarse AMAR

LO MEJOR NO ESTÁ POR LLEGAR, YA ESTÁ AQUÍ


Es muy fácil caer en el mañana, en “lo mejor está por llegar”, sin darnos cuenta que mientras no apreciemos, valoremos lo que ya tenemos, lo que ya somos, siempre “estará por llegar”.

Desde septiembre, que dejé mi trabajo “a las bravas”, estoy pasando por un período de no saber lo que quiero, de dudas, de incertidumbre, de inseguridad económica, que me están enseñando a vivir el presente, el día a día, el no planear nada, a confiar en la vida y en mí, a fluir, a no dejarme llevar por el “futuro”, a caminar sobre tierra de nadie, descalza y apoyándome únicamente en la creencia absoluta de que todo irá bien.

Llevo seis meses de 24 horas diarias de introspección, de autonocimiento, de ráfagas de infinito Amor y otras tantas de eterna Soledad, de auténtica conexión con mi Alma, de ser consciente de mi gran ignorancia y de la sabiduría que se desprende de ella cuando la aceptas, de “querer irme a casa” y de “qué bello es vivir”.

Cuando pasas tanto tiempo a solas no puedes evitar Verte con mucha más claridad, intensidad y rapidez que estando envuelta por otras energías que distorsionan lo que es tuyo de lo de los demás. Tus sombras aparecen sin previo aviso, como caídas del Cielo, para mostrarte sin tapujos qué intentas ocultar. En ese momento, o las miras de frente y las iluminas, o te pones una venda y las huyes. 

Poco a poco, empiezo a entender de qué va esto, de cómo funciona la mente, de las trampas en las que he caído y sigo cayendo, de lo poco que sé sobre el significado de la palabra Amar y de cuánto me falta aún por aprender sobre ella. 

Cada vez siento con más asiduidad esa explosión de AMOR de “dentro” a “fuera”, sin motivo, sin razón, sin venir a cuento, que se expande por todo mi cuerpo, por todo mi Ser, como si “no me cupiera en el pecho” tanto Sentir, expresándose a través de mis lágrimas y con una sensación de “todo es perfecto” que nada tiene que ver con lo correcto y lo incorrecto, con lo bueno y con lo malo y con ningún tipo de “amor humano” que podamos conocer. 

Tenemos todo lo que necesitamos para ser felices pero no lo sabemos porque creemos que “cuanto más mejor”, siendo ese “más” un producto externo a nosotros. Vamos probando, vamos acumulando, vamos buscando que alguien nos valore, que alguien nos proteja, que alguien nos cuide, que alguien nos necesite, que alguien nos ame, que alguien nos salve, creyendo que la falta de “algo” es lo que provoca nuestro vacío, cuando sólo es la carencia de nuestro amor por nosotros, el darnos cuenta de que nacimos completos, lo que nos lleva a la perdición, al olvido de nuestra divinidad.

Ya está bien que así sea, porque para encontrarse primero es necesario perderse. Cada uno tenemos nuestro propio camino, con las experiencias adecuadas PARA QUE recordemos que todo aquello que deseamos, con lo que soñamos, se halla en nuestro Interior; que todos esos sentimientos, valores que tanto admiramos del otro ya los tenemos, pero no los vemos porque un día les cerramos la puerta cuando nos creímos que no éramos suficientes, que éramos la mitad de una naranja, que el paraíso era un pecado y que Dios nada tenía que ver con nosotros.

Y no estoy hablando de “tener” sino de SER. Para tener sólo hace falta dinero y, a estas alturas, creo que todos ya sabemos que el dinero no da la felicidad, ni se le acerca. Para SER es necesario AMAR-te y para amarte es imprescindible conocerte, sentirte y aceptarte a Ti, en tu totalidad, con lo que te gusta y lo que no.

Tu humildad, tu valentía, tu compasión, tu tolerancia, tu paz, tu honestidad, tu agradecimiento, tu bondad, tu delicadeza, tu sensibilidad y tu humanidad nadie te las puede enseñar, ningún lugar del planeta las posee, ningún mantra te las canta, ninguna bruja te las hechiza, ningún mal de ojo te deja ciego más que tu falta de responsabilidad, ninguna visualización te las muestra y ningún taller te las vende. Se activan SIENDO y “siendo” es una decisión que sólo tú tomas, nadie más lo hace por ti: ni maestros ni gurús ni ángeles ni arcángeles ni dragones ni cuarzos ni reikis ni terapias ni masajes ni regresiones ni viajes astrales ni yogas ni ayahuascas ni respiraciones ni constelaciones y ni ninguna técnica habida o por haber, inventada o en proceso de invención.

Todo está en ti, todo está en mí. El Amor jamás proviene del “más allá”, está mucho mucho más cerca, tanto que ni lo reconocemos porque no está separado de nosotros, porque corre a la velocidad de la Luz por cada una de nuestra venas, por cada cuerpo del que estamos compuestos…

Lo mejor ya está Aquí y Ahora

Lo mejor eres Tú

LA PREGUNTA ES:

TÚ, ¿DÓNDE ESTÁS?