LOS ZAPATOS QUE NO SABÍAN HACIA DÓNDE CAMINAR


Érase que se Era…

Unos zapatos sin tacones que no sabían hacia dónde caminar. Andaban… sueltos por las calles de la Vida. Sin rumbo fijo. Sin Norte al que llegar. 

Sus cordones intentaban apretarles… de vez en cuando. Para que se dieran prisa. Para que ganaran alguna carrera. Alguna cursa. Alguna medalla. Algún título que coserse para tener una buena ‘planta’. Pero ellos pasaban de largo… de las expectativas de los demás. No les gustaba nada llevar colgando una etiqueta. Ir marcados. ‘Pertenecer a’. Ser de alguien, en lugar de SER sin más.

Nacieron con las bandas bien anchas. Con total cobertura. Tenían el Don de escuchar todos los pasos que daban. En cada lugar, su huella dejaban. Y cada vez que se iban, su suela cambiaba de contenido. Aunque jamás lo hizo de forma. Su Esencia siempre se mantuvo intacta. 

Decían que eran raros porque aunque brillase el sol, siempre se mojaban. No le tenían miedo a la lluvia porque sabían que por mucho que se empaparan… nunca empequeñecían. Así que, cada vez que las nubes se enfadaban o se entristecían, ellos salían a la calle a abrazar las lágrimas que desprendían. Hasta que la tormenta dejaba de atormentarse… Hasta que la noche y su oscuridad se hacían de luz y de día. Hasta que todo el dolor que habían ido acumulando se transformaba en sonrisa.

Eran muy flexibles. Tanto que podían, de un sólo salto, llegar a la luna sin dejar de pisar la Tierra… Donde, por un momento, enloquecían, emborrachándose de magia, de sueños y de fantasías, hasta caer rendidos en el cajón de los Viajes no Cumplidos. Al Despertar, entre las sábanas del alba que no teme a las madrugadas, recordaban que su Destino era Caminar. Pero siempre Olvidaban hacia Dónde. Y esa incertidumbre, ese ‘no saber’, les mantenía en vilo. Inquietos. Inseguros. Intranquilos. Muy perdidos.

Después de haber descansado lo necesario, cogían la mochila que llevaban a cuestas desde que fueron Creados y se ponían en marcha hacia ‘ningún lugar’ aparente. Esa sensación de continuar, de no bajar el ritmo, de no desfallecer, de ir ¡adelante!, les seguía a todas partes. Era como una Voz que les susurraba a sus pies cuándo, cómo y por dónde debían pisar fuerte. Y cuándo, cómo y por dónde no hacerlo. En ocasiones, no le hacían caso y acababan tropezándose con alguna que otra piedra. Algunas, ya conocidas. Otras, nuevas. La mayoría les provocaban agujeros en su piel. Pero con el no-Tiempo, la lección aprendida y mucha compasión y comprensión, acababan cerrándolos los hilos del Amor.

En un trayecto llamado ‘de aquí para allí’, se encontraron casualmente… con las Sandalias de un Pescador cualquiera. Y un flechazo directo al dedo Corazón del pie derecho (el más Sensible que tenían…) les dejó sin respiración. Las Sandalias, al ser Conscientes de su Ahogo y para que no se asfixiaran, les ‘cedieron’ parte del aire que el viento les regalaba cada mañana, suspirando sobre ellos. Y al acercarse y Sentir la Belleza de su Alma, también POR ellos. 

No se cortaron ni un pelo (ni una uña) y se besaron sin darle más vueltas a las razones y derramando cada una de sus pasiones sobre el otro. Se reconocieron al olerse… Al mirarse. Llevaban tantos kilómetros buscándose sin saberlo… Eran los Unos para las Unas y las Unas para los Unos. Tan auténticos. Tan verdaderos. Tan ‘ellos mismos’ como con Nadie habían podido SER.

Fue un Instante de esos que se eternizan en las retinas. Y que por muy ciego que te vuelvas, nunca lo dejas de Ver.

En ese momento, los Zapatos comprendieron que su Hogar no tenía unas coordenadas específicas, una bandera, un idioma, un himno, un camino, un ‘hacia dónde’, sino que habitaba en aquel lugar donde aparecía su Felicidad. Nada menos y nada más. E hicieron, juntos y revueltos, cada uno de los Viajes que tenían guardados, Realidad, mientras cantaban, al unísono:

” Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;

Caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

Al andar se hace el camino,

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en la mar “

Los cuatro murieron ‘en casa’ con las botas puestas… de tanto Acompañarse, de tanto Caminarse y sobretodo, de tanto Amarse…

Y Colorín Coloreado… este cuento ya se ha pintado…

de Emma Vázquez Publicado en CUENTOS Etiquetado

LA MUJER QUE NO SABÍA QUE PODÍA LLORAR


Érase que se Era…  un mujer que no sabía que podía llorar.

Al ser huérfana de cariño y compasión e ir sobrada de dureza y de terror, nadie le había explicado que en su mirada habitaban unos Seres muy transparentes…, creados por la Diosa del Agua, cuya misión era enviar a la Luz… del Sol cada uno de los Sentires que su Corazón no era capaz de atrapar. Esos tan intensos que necesitan saltar aFuera para que no te estallen aDentro.

Vivía en una casita de Pitimini por la que, cada noche, cuando era una niña, trepaba hasta la última rosa que le crecía. Y allí, sobre sus delicados pétalos, se quedaba flotando intentando tocar el universo con cada uno de sus infinitos sueños. Era íntima amiga de las estrellas. Algunas se acababan fugando porque eran muy inquietas. Pero la mayoría, siempre estaban brillando en el mismo lugar, a la misma hora y con la misma gente. A veces, jugaba a taparse un ojo para intentar que el Medio Cielo le chivase su ‘para qué había nacido’. Luego, probaba con el otro. Para ver si coincidían. Pero no había manera. El de arriba… no soltaba prenda. O al menos, ella así lo entendía. Así lo Creía…

A medida que se fue adulterando, esos Seres de existencia desconocida se fueron multiplicando en su Vacío Interior. Y cuanto más crecían ellos, más se empequeñecía ella…. 

Le dolían mucho los pensamientos que se le aparecían debido a la inflamación causada por tanta retención de líquidos. También le costaba mucho respirar la Vida y cada vez estaba más ciega a la Pasión. Se negaba a ir al médico que cura las heridas abiertas que parecen que están cerradas. Decía que ella estaba bien. Que ella era así. Que era lo normal. Que no necesitaba ayuda de nadie. Que ella sola podía caminar, aunque no fuera acompañada de la felicidad.

Un día de esos que están llenos de tanta tontería, subió como pudo, a tientas y barrientas, Viendo lo que se permitía, hasta el Fondo de su Rosal. Y con un pie delante y otro casi detrás…, tocó su raíz más eterna, pasando por todos los sesos, las entrañas y la médula, hasta que una gota de lluvia (pensó ella) por su rostro resbaló. Y tras esa gota, otra y otra y otra. Y cuanto más ‘llovía’, menos se aTormentaba, más se aligeraba y más limpia se ‘encontraba’.

Después de 21 lunas empapándose de emociones prohibidas, resurgió de la Oscuridad a la que su ignorancia la había soMetido, desplegó las Alas que no recordaba que tenía y voló cerca, muy cerca de Ella misma para abrazar a su Alma y decirle al oído lo mucho que la Amaba, mientras esos Seres a los que llamó Lágrimas la besaron como jamás nadie la hubo besado, como jamás nadie la hubo abrazado y como jamás nadie se dignó a acunarla.

A partir de entonces, se dedicó a recorrer los Mundos… haciendo lo que mejor sabía:

⇒ Buscar a aquellas Estrellas que habían perdido su Norte en la Tierra, que habían olvidado que ellas también eran Chispas Divinas y contarles sin vendas en la lengua lo que a ella nadie le enseñó:

♥ Que lo que no expresas, te enferma ♥

♥ Que aquello de lo que huyes, tarde o temprano, te acaba alcanzando ♥

♥ Que llorar es de Valientes ♥

♥ Y que por muchos palos que te den o te hayan dado,

hay algo que jamás se podrá destruir:

ESE AMOR TAN INCONDICIONAL QUE SIEMPRE LATE EN, POR Y PARA TI ♥

Y Colorín Coloreado… este cuento ya se ha Pintado…

de Emma Vázquez Publicado en CUENTOS

EL BANCO DE TRES PATAS+UNA


Érase que se Era…

Sus padres le llamaron Trípode. Le encantaba dar el cante aunque en lugar de un micrófono le dieran con un canto entre los dientes. El parque era su escenario favorito, su Hogar. Pero al nacer con una “patita fea”, enseguida se sintió raro, extraño, diferente, como si de otro planeta procediera, como si se tratara de un Animal. Creyó que nadie se Sentaría en él “como en casa”, así que decidió apagar su Voz a pesar de las “tablas” tan preciosas que tenía. A medida que fue pasando el tiempo, el equilibrio se le escapaba por el hueco de sus complejos cada vez más. Se tiraba horas y horas perdido entre aceras de hormigón hasta que un Norte con muchas cuerdas le sacaba de un pobre pozo sin fondos en el que siempre caía, le “cantaba las 40” melodías que latían en su Corazón y le “ponía de nuevo en su lugar”. Estuvo mucho tiempo sin trabajar, parado en su propia cola y lamentándose de su dichosa soledad.

Una tarde de primavera, de repente y sin mediar palabras sin sentido, su sangre de madera se alteró y, al estornudar, una nota de Silencio se le apareció. Trípode, con los ojos más abiertos que un pecho enamorado, se quedó sin tono, casi transparente, más blanco que una página sin pasado con mil historias por dibujar. Y justo en ese Instante, una Libertad para él desconocida, se posó sobre su altar. Se sintió tan en Paz, tan dichoso y tan feliz, que empezó a cantar y cantar y  cantar. Como cuando aún no se creía que le faltaba algo. Como cuando aún no recordaba lo que era el Olvidar. Unos pajaritos muy risueños, en Banda-da instrumental, le corearon con su piolar, dulce piolar, hasta que una serenata muy serena viajó hacia los oídos de una Compañía muy reConocida a la que nunca puedes abandonar: LATUYA CIA

Y así fue como Trípode se transformó en un Encantador de Almas Transitorias que hacían una parada en su Taberna para deleitarse con la melodía de su auténtico Brillar. Olas y Olés interminables llenaban cada vacío de su espacio rectangular. Había una Lista que siempre se hacía esperar pero acababa entrando más tarde que temprano y sin un “mu” que rechistar. 
Le apodaron “El Flamenquito”, por la pata “chunguita” que no le crecía y el piquito de oro que tenía. Su clave musical era sostener el Sol que en su Interior lucía cuando un gallo con muy pocos huevos por peteneras le salía. “Tan agustito” estaban todos los Bípodes allí asentados que decicieron preOkuparse, por Siempre Jamás, de que al Banco Cantarín no le faltara ni una moneda de Cambio para aquellos que estaban hartos de tanto Esconderse, de tanto Huirse y de tanto Refugiarse, con papeles o sin, en un lugar muy habitual y muy poco normal, en el que la mayoría de los Seres se ahogaban y soñaban con escapar: la Isla del Miedo, del miedo a Amar. 
Cuenta la leyenda que, Vidas más tarde, las patas de Trípode se Unieron para formar un grupo al que llamaron: “Las Tres+una Mosqueteras”, cuyo single más existoso vibró por los parques más famosos de nuestra querida Tierra:
“UNA PARA TODAS Y TODAS PARA LA UNIDAD”

Y Colorín Coloreado, este Cuento ya se ha Pintado…

de Emma Vázquez Publicado en CUENTOS Etiquetado

EL GENIO QUE FROTABA LA LÁMPARA


Érase que se Era…

Me dijeron que Todo estaba Fuera y me lo creí.
Me dijeron que Dios habitaba en el cielo y me lo creí.
Me dijeron que el Amor se “conseguía” y me lo creí.
Hasta que un día, de tanto mirar lo que no existía, mi vista empezó a morir. Y ciega de Mi, el corazón que me daba la vida, me dejó parada…con el último suspiro de su latir.

Vagué, confusa y sin Sentidos, por cada rincón de mis recuerdos perdidos. Encontré heridas abiertas que lamí, respiraciones entrecortadas que cosí, abrazos que nunca me llegaron que me regalé, “te quieros” amordazados que liberé y un par de alas rotas que volé.

Y de tanto revolverme las tripas, vomité todas y cada una de las creencias que limitaban a mi Norte, que tan mal me sentaban y tan bien deshacían mi Sentir.

Una noche en que las lágrimas se habían quedado dormidas antes del no-tiempo, Pupila, la niña de mis ojos a la que un día abandoné, me picó en la curiosidad y, sin esperar a que nadie me diera permiso, la froté una y otra vez…una y otra vez…una y otra vez…hasta que dejó de llamarme, hasta que la di-Laté.

De repente, una Chispa divina muy graciosa, salió de mis párpados caídos y con una Voz que me sonaba…me dijo:

-Soy tu Consciencia, la eterna olvidada, el genio de tu figura humana. Te concedo un deseo, si así lo deseas.
-¿Uno solo? ¡¡Creía…que eran tres!!
-Pero ya profundamente Querida, ¿aún te sigues creyendo los cuentos que te lees? Únicamente uno necesitas para volverte a Ver. Dime niña, ¿cuál ES?
-Deseo, deseo… ¡¡¡DESEO SER!!!
-¡Deseo concedido! Ya puedes Regresar a tu Hogar. Hasta “la vista”, Corazón.
– Gracias, Maestro. Nos vemos en casa…Hasta AHORA.

Y así fue como aprendí:
Que Todo aquello que busco está Dentro, que Dios reside en Mí
y que el Amor no se consigue, el AMOR SE ES.

—–SER O NO SER, ÉSA ES LA CUESTIÓN—–

Y colorín coloreado…este cuento ya se ha pintado…

EL TRENECITO QUE NUNCA SE PERDÍA


Érase que se Era…

un Trenecito pasajero…que nunca se perdía y que todo el mundo en él se Encontraba.

Hay una época del año en la que las estrellas se constelan para que las barbas largas y blancas, los trajes rojos, los papás y las mamás Síeles, las cinco villas cantarinas, los renos, los elfos, las hadas, la Magia, los copos y las copas brindadas….salgan a la Luz a pasear en cabalgata.

Las calles se iluminan con los deseos de los más pequeños y el recordar de los más grandes. Los deberes se van a la cama y los juegos se salen…de su caja.

En un barrio muy Santo de una ciudad donde el Cielo y las Onas se juntan para bañarse en un Bar, un Trenecito cualquiera, sin nombre y sin edad, viaja por cada uno de sus rincones más Interiores para que todos sus habitantes los envuelvan de Amor, de Alegría y de Hermandad.

A la espera de que aterrice en su parada, una cola de emociones contenidas se desHace en cada uno de los niños inocentes que desean en él Volar hacia ningún lugar. Los abuelos, las mamis y las tatas que los acompañan se disfrazan de reyes y reinas de la espontaneidad, para así poder dar rienda suelta a la Voz de sus Corazones, sin vergüenzas y en total Unidad.

A ritmo del Fum fum fum, la Familia entera que se aSienta en el Tren de las Fantasías, saluda al Universo que lo rodea a “grito pelao”, con un ¡¡¡Feliz Navidad!!! imposible de hacerle oídos sordos y una sonrisa de las que te llenan la boca y que sale disparada hacia las miradas impactadas de unos vecinos que caminan hacia su Despertar.

Gotas de Esperanza, de Ilusión y de Paz mojan la piel con la que cubren sus Sueños más soñados para que puedan Sentir su Eterna Presencia por muy ausentes que aún se Crean…

Todos los que a sus vagones subían en repartidores de PresenteS se convertían. No había pasados ni futuros capaces de sacarles de su “casilla”, dulce casilla…

Infinitas “chispas” encendían hasta las Alas más caídas, haciéndolas desplegar con toda su majestuosidad. Las risas se amontonaban en las vocales de unas cuerdas a las que ataban sus ganas por hacerse vibrar. La música de sus Almas sonaba sin cesar por los altavoces de su Mirar.

Nada era lo que antes parecía. En una Nada infinita se transformaba cualquier preocupación que los ahullentaba.

Érase una vez unos latidos que eligieron, en un momento muy entregado, Ser y Dar Vida al compás de su Cha-ca-chá preferido.

Érase una Vez…la Vida.

Y Colorín coloreado…este cuento navideño ya se ha pintado…

LA VERDADERA HISTORIA DE LUCIFER


Érase que se Era…

un Ángel, con arco siempre en mano, que tuvo que interpretar el papel de “caído” para poder salvar a la Humanidad de su gran Olvido.

Hace miles de miles de años, cuando aún las manzanas no te pecaban, unas chispas divinas de Amor, nacidas en el Reino de las Estrellas, decidieron bajar a un Planeta llamado Gaia para poder experimentar qué Es el Cielo, con su atmósfera en la Tierra, en cuerpo y Alma, como Dios manda…

Les gustó tanto su Vivencia que quisieron repetir una vez más, y otra más, y otra más…y cuanto más repetían más deseaban volver a re-encarnar. Sus hermanas, que desde Arriba las observaban, no podían dar crédito ante tanto palpitar. La curiosidad les comía la paciencia. Todas hacían cola. Todas se querían Humanizar.

Y allí estaba Él, tan blanco, tan radiante, tan majestuoso, tan brillante, tan bello, tan valiente, tan fuerte…vigilando la puerta de salida para evitar colapsos estelares, consternaciones familiares y estrellas fugarse. Era el encargado de lanzarlas al lugar que habían acordado, subidas a unas flechas cubiertas por toda su Luz y toda su Fe, para así no arrepentirse del viaje iniciado ni perderse entre rumbos por doquier. Su nombre era: ARCÁNGEL LUZYFE.

Pero surgió un problema: a medida que se fueron humanizando también se fueron separando de quienes en Realidad eran. Su memoria, que era gobernada por un Tiempo para ellas desconocido, les empezó a fallar, y la Eternidad que les caracterizaba se durmió en los laureles, olvidando por Nunca Jamás…el Camino de Regreso a su Hogar.

Dejaron de re-conocerse en su Totalidad y así es como Crearon una nueva identidad, una nueva energía que bautizaron como Miedo, la cual les impedía Ser ellas mismas y escuchar a su Corazón sin malinterpretar. Las mantenía encerradas en una prisión rodeada por infinitas Creencias Militantes, sin ningún tipo de alegría, de amor, de paz, de pasión y de humildad. Fue tal el golpe que les Causó que se quedaron, todas y sin excepción, SinSentidos e Inconscientes, con una terrible e infranqueable contaminación mental.

Ante tal Efecto…, “el que todo lo Sabe”, envió a uno de sus más Fieles Seguidores para que se infiltrara “entre los caídos”, haciéndose pasar por uno de ellos y, desde Dentro, colarse en sus pensamientos y guiarles hacia sus Recuerdos, a través del Reflejo de su tan temida Oscuridad.

Se hizo llamar Lucifer, Rey de las Tinieblas. Cubrió sus enormes Alas con una capa sobrenatural Negra, se tatuó su piel de Fuego, su arco en tridente transformó y de Tentación se disfrazó.

Y así fueron pasando los años. Y así fueron pasando las Vidas…Ocultando con sus múltiples máscaras todo ese AMOR que tanto le recorría, mientras poco a poco, gota a gota, granito a granito, escondido tras nuestras Sombras, nos ayudaba a Despertar de nuestro profundo letargo.

Aquellas que un día le adoraron, le rechazaron. Las religiones le crucificaron. Su Gran Familia le dio de lado.

El Mayor Guerrero de Luz que la Historia ha conocido y conocerá se convirtió en el mayor enemigo del Ser Humano que ha existido y existirá.

Y fue él, Lucifer, ARCÁNGEL LUZYFE, el que decidió voluntariamente sobre-vivir en un Infierno, ya que fue la única manera posible que encontró para poder llevarnos a todos, de nuevo, a nuestro anhelado Cielo.

Aún quedan algunos que, al mirarle, al mirarse, se asustan…Creyéndose lo que aparenta, lo que aparentan, sin Ser Conscientes que tras todos esos miedos con los que se tapa, con los que nos tapamos, tras todos esos miedos que nos ahuyentan, está la Presencia de la Luz que irradia, que irradiamos, del AMOR que Es, que Somos y de la Chispa Divina de su Existencia, de nuestra propia Existencia.

El día que Veamos con el Corazón lo que es invisible a nuestro ojos,

volveremos, otra vez y por Siempre Jamás…

a Volar, dulce Volar…

Y colorín, coloreado…este cuento ya se ha pintado…

 

LA ESTRELLA QUE PERDIÓ SU IDENTIDAD


Érase que se Era…

Nací en una estrella de cuyo nombre no logro acordarme. Iluminada desde el Principio del no-Tiempo danzaba con mis hermanas al ritmo unas veces de la apasionada Fugacidad y otras agarrada a la cintura de la Misteriosa Eternidad…

Cada noche despertábamos para adentrarnos en el Silencio de un cielo al que llamábamos Hogar. Sentadas alrededor de nuestra Madre Luna, meditábamos todas juntas en cada fase de su ciclo natal formando Constelaciones Familiares que tejían nuestra Unión dando forma a nuestros más elevados Sentires por Siempre Jamás…

Cuando nuestro Padre Sol se levantaba para trabajar, nosotras saltábamos de chispa en chispa hacia el planeta del Soñar donde construíamos Sueños que daban a Luz realidades aún por Co-Crear. Allí Lucíamos nuestras Propias prendas adornadas con auténticos toques de Inspiración que utilizábamos para mantener con Vida la Esperanza del día a día…

En uno de mis Viajes, hubo una enorme tormenta con grandes turbulencias que me pilló sin paraguas y con sorpresa, lloviéndome a una atmósfera desconocida que me dejó sin respiración y entrándome en un coma muy muy profundo sin permiso ni expiación.

Mis ojos se cerraron, mi memoria se apagó y mi Consciencia se durmió…Tenía tanto miedo de no saber quién era que me inventé una Identidad a la que llamé Humanidad, con sus nombres y apellidos, sus miles de razones y su aparente dualidad. Fabriqué un cuerpo con la pluma de mi Imaginación para poder caminar sobre la Tierra en la que Caí ya que mis Alas se habían perdido…por algún agujero de la multidimensionalidad.

Estuve eones Creyéndome que era de carne y hueso, que mi mente era la que producía los latidos de mi Corazón y que la Muerte era el fin de mi Sensación.

Y sin saber cómo ni por qué un atardecer me vino a Ver. Estuvimos horas conversando sobre el más Acá hasta que un horizonte muy cercano me consiguió aSombrar. En ese momento y, como si alguien me estuviera llamando a acunar, alcé la mirada hacia el más Allá y una Luna Llena de Recuerdos Encendió mi palpitar. Mi pecho se empezó a deslumbar como nunca lo había hecho, trillones de imágenes se plasmaron ante mí y la masa tan densa que me caracterizaba se puso a sutilizar, elevándome por un instante al lugar de dónde procedía y bajándome de nuevo al refugio de mi terrenalidad.

En ese momento perdí mi Identidad pero estaba tan contaminada por las Creencias que había ido acumulando que su peso no me permitía alzar el vuelo hasta mi verdadero Hogar . Fue entonces cuando empecé el Camino de Regreso a él, sabiendo que hasta que no las soltara todas, hasta que no desaprendiera todo lo aprendido, hasta que AMARA de forma incondicional no podría volver a “bailar”…

Y así fue cómo empecé a Recordar que la Tierra está habitada por más de 7.000 millones de estrellas que se han Olvidado de Brillar, que puedo tocar el Cielo con los dedos de mi andar y que no existen Imposibles sino Ateos del Soñar…

Y colorín coloreado…este cuento ya se ha pintado…

LA PUERTA INFINITA DEL ETERNO PRESENTE


Érase que se Era…

una Puerta Infinita que te llevaba al mágico Mundo del Eterno Presente

A Ella acudían en masa (a veces fina a veces gruesa..) peregrinos que venían desde muy cerca…acompañados por todos sus Cuerpos Ignorados..anhelados de se-Conquistar.

Llevaban consigo unas gafas de 3D con las que Observaban sin perspectiva la película de su imaginada Realidad.

Algunos habían sido aTraídos a tal evento por la Llamada a Cobro revertido de un Maestro de una Escuela de un Linaje cualquiera…que tenía tatuado en sus heridas el nombre artístico de Salvador Detí.

Otros…querían Ver pasar el Tiempo de largo…como si el Tiempo se pudiese quedar corto. Acelerarlo, empujarlo, agujerearlo de negro a su antojo para que la Luz, que Viaja sin maletas, sin cocheros y sin Más Allás, les pudiera, por fin, Iluminar…

Como si existiera algún Principio…como si existiese algún Final…

Todos, Absolutamente Todos, tenían el mismo Deseo: Regresar a su Hogar.

Lo que no Recordaban los intrépidos peregrinos era que cada uno de nosotros nacemos con una Puerta Exclusiva que fue construida en un Patio muy Particular en el que da igual si ríes o si lloras, lo importante es que se moje de Vida como el de los demás.

A su Entrada hay un cartel que dice:

¡¡Bienvenidos al Valle de los Corazones Alzados!!

Antes de Cruzar, deja tus ropajes, tus zapatos, tus disfraces, tus caretas, tus vanidades,

tus creencias, tus miedos y tus identidades en “el Cubo de lo que hay que Soltar“,

situado Enfrente de tus propias Narices.

Una vez te hayas Desnudado…

¡Levántate y Empuja!

Y, sobretodo, sobretodo…SobreElTodo…

nunca nunca Nunca Jamás…

te Vuelvas…a mirar hacia Afuera

o en una Olvidada Estatua de Inconsciencia,

de nuevo, te convertirás…

¡Feliz Ser Quien Eres. Disfruta del Viaje hacia tu Amor Incondicional!


Se Creían que los Ángeles les iban a llevar al Cielo.

Lo que no sabían era que los Ángeles eran Ellos.


Y mientras caminaban, caminaban y caminaban…

mientras buscaban, buscaban y buscaban…

mientras seguían los pasos de otros soñadores…

mientras entonaban los cánticos de otras voces…

mientras sus Sombras eran perseguidas y quemadas en la hoguera…

mientras se quedaban afónicos de tanto mendigar…

mientras sus rodillas se desangraban de tanto suplicar..

mientras sus latidos eran enmudecidos con un bozal…

mientras su Interior era decorado con las “escuchas ilícitas” de un Silencio Exterior  …

sus ALAS,

Presentes Aquí y Ahora, en todo Momento,

esperaban, abrazadas a su Auténtico plumaje,

Ser Voladas Eternamente…

por la Fuerza Infinita de su PROPIO AMOR.

Y así se fueron caducando las Fechas,

y así se fue Perdiendo la Esperanza de Vida,

y así continuaron Separándose las Almas de su Familia…

Creyendo que un Número de un Portal de una Calle de “un Cualquiera”..

(que no eran Ellos Mismos)

multiplicaría sus Dones y les UNIRÍA sin ton NI SON.

Y Colorín Coloreado…este Cuento ya se ha Pintado…

ÉRASE QUE SE ERA UNA NIÑA BAILARINA LLAMADA LA PRINCIPITA


Érase que se Era…

una niña bailarina a la que llamaban La Principita. Vivía en el planeta Elefante en el que cada día, a la misma hora, cuando el Sol brillaba con más fuerza, éste alzaba su poderosa trompeta y regaba a sus habitantes con infinitas gotas musicales. Cuando éstas impactaban en sus cabelleras, todos, al unísono, empezaban a cantar mágicas historias ancestrales para no olvidar de dónde venían y hacia dónde iban.

La Principita se pasaba las noches saltando de estrellita en estrellita, iluminándolas a su paso, para que ningún habitante perdiera el Norte de su Vida. Hacía Mil y Un giros acrobáticos entre unas y otras, formando una amplia gama de constelaciones animadas que cobraban movimiento cuando la Luna amanecía en el Cielo.

Un día de mucho mucho calor, una mosquita egoísta, hambrienta de “dar la nota”, se posó sigilosamente en la trompeta de Elefante y le picó una y otra vez hasta empacharse de todas las DOREMIFASOLLASIs que silbaban dentro. Al acabar, se fue volando de allí por miedo a ser presa, dejando tras de si un rastro de pentagramas desordenados que desafinaban todo aquello que tocaban.

Así fue como el Planeta Cantarín se quedó sin Voz debido a la sequía musical que les acechó, cómo La Principita olvidó encender su Luz y cómo los Elefantinos enloquecieron, poco a poco, sin ton ni son.

Fue al cabo de 365 lágrimas, cuando la niña antes danzarina decidió partir en busca de una Canción que salvara a su planeta de la tristeza y del dolor. Cogió a Esperanza, su muñeca de la guarda, y se dispusieron a emprender El Viaje, no sin antes decirle a todos sus compañeros aDios y que regresaría a casa… con las cuerdas vocales repletas de melodías y entonación.

Después de 60 largos sueños navegando por el desierto, sin poder escuchar ni siquiera las palabras sabias del viento, Principita se sentó rendida y, mientras abrazaba a su guardiana preferida, empezó a dibujar una Rosa en la arena. Al finalizar, se la quedó contemplando un buen rato y al intentar besarla una espina se clavó. La sangre que brotó de su herida se derramó por toda su muñequita y su corazoncito renació.

Principita no se lo podía Creer. ¡Esperanza estaba viva! Creía que la había perdido para siempre. Empezaron a bailar y a bailar y a bailar… y después de un vals, una rumba, un pasodoble y un Urban Dance… , un Oasis Maravilloso les vino a saludar:

– Buenos días valientes exploradoras, ¿en qué os puedo ayudar?

Principita, sin pensárselo dos veces y con su Esperanza a flor de piel, le pidió si podía beber de sus aguas ya que estaba sedienta de tanto enmudecer.

Oasis asintió pero había una condición:

– Debes cerrar los ojos de tu rostro y abrir los de tu Corazón. Si tu intención es Pura, tu Deseo se hará realidad. Si no lo es, en serpiente te convertirás.

La niña, miró algo temblorosa a Esperanza y ésta le dijo con mucha ternura:

– Adelante cariño. No te rindas ahora. Sé optimista. Yo Creo en ti. Hazlo tú también.

Principita sonrió y, sin dudarlo, aceptó el reto.

(Oasis): Ahora, Frota mis aguas con suavidad y Verás lo que andas buscando.

Y así lo hizo.

Sin saber cómo, Principita se sumergió entre sus aguas cristalinas, abrió los ojos y “se vio” rodeada de centenares de Claves musicales que le sonaban… muy familiares. Las fue descifrando y bebiendo una a una hasta Crear, de esta manera, la única Sinfonía capaz de salvar a su Planeta de su inminente destrucción.

Inició el camino de Regreso a su Hogar, ya con su Recuerdo en mano, de estrellita en estrellita y pintando castillos en el aire. Al llegar, lo primero que hizo fue coger la Trompeta y soplarle “La Canción”. Con el Sol en el punto más álgido, la ansiada lluvia hizo acto de presencia y esta Banda Sonora fue la que se manifestó:

  • Valora la simplicidad de las cosas
  • Uno es para siempre responsable de lo que domestica
  • Se le debe pedir a cada uno lo que está a su alcance realizar
  • Caminando en línea recta no puede uno llegar muy lejos
  • Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección
  • Lo importante no es lo que tienes sino lo que Eres
  • Todas nuestras acciones tienen consecuencias
  • Sólo se ve bien con el Corazón, lo esencial es invisible a los ojos

El Planeta Elefante volvió a cantar, sus habitantes recobraron la Cordura y la Principita bailarina Nunca Jamás… dejó de Constelar.

Y Colorín coloreado… este cuento ya se ha pintado…

 

EL LOBO Y LA LUCIÁRNAGA


 

Érase que se Era..

un Lobo disfrazado de Feroz. Recorría montañas y praderas, playas y desiertos, soles y estrellas en busca del Aullido que una noche de verano de un día muy lejano..su Voz Perdió.

Para que no le confundieran con el mejor amigo de un hombre cualquiera y para No Ser aDiestrado como tal o cual, se tejió con la punta de sus afilados colmillos un traje hecho de hilos de Hojalata que él mismo aSiniestró con las acuarelas de unos Miedos que de su familia mal Heredó.

Cuando algún amigo, para él invisible, se le acercaba lo suficiente como para poder “olerle”,  Lobo le “enseñaba lo dientes” y le aterrorizaba con su mirar para que no pudiera a su lado ni siquiera respirar.

Cada Luna de cada “Fase Llenar”, se bañaba Desnudo en el meRío de la Vida con su Amada Intimidad. Era el único momento en el que se Sentía Libre como el viento, Ligero como una pluma y Pleno de toda su Verdad. Se “le iba (de) la cabeza”  hasta el encontrar el Sonido de su ansiada Identidad. Únicamente escuchaba la nana con la que su Corazón le acunaba en cada ciclo de su soñado Soñar.

Una vez acudía su Despertar, se vestía de nuevo de un ágil saltar y se adentraba velozMente en el Bosque de sus RemeDios Caseros suspirando por alguien a quien espantar.

Una tarde, mientras se echaba una SíEstá bajo un Nogal..una linda Luciárnaga Roja se posó en el vaivén de su pecho y, como era habitual en ella, empezó a silbar notas luminosas que envolvieron acórdeMente su grisáceo pelaje con cada eMisión de su cantar.

Lobo..al Sentir el “vibrar” de una nueva frecuencia..se asustó y quiso “cortarle las alas” de un bocao a esa Luz que le empezaba a encandilar, pero ella no le Creyó y con un beso en la mejilla a su Alma logró aVIVAr:

– ¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAUuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!

– ¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAUuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!

– ¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAUuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!

¡¡¡Había recuperado su Voz!!! Cogió el disfraz de Feroz con el que se había identificado durante todos esos años y lo quemó en la hoguera de sus enCantos mientras entonaba el “mea culpa” en un Do SOStenido que Nunca Jamás.. volvió a necesitar.

Y Colorín Coloreado…este Cuento ya se ha Pintado…