LOS VERSOS QUE SE ESCRIBEN SIN TINTA


A veces me da la impresión de que la mayoría de personas hablamos del Amor con la cabeza en lugar de con el Corazón. Muy a la ligera. Lo cuál indica, que nada de lo dicho es real. Porque el Amor sólo puede surgir del Alma. Jamás de la mente. De la razón. De la convicción.

No se le pueden poner palabras a lo que está hecho de latidos. De silencios. De Sentidos.

Algunos lo expresan a través de la danza. Otros de la pintura. De la música. De los besos. Abrazos. Miradas. Caricias. Sonrisas. Y otros tantos, lo intentan, lo intentamos, mediante las letras. Mucho más distantes, lejanas, borrosas, translúcidas, de lo que ES. 

Hay Versos que se escriben sin tinta. Que se esconden entre las palabras que decimos y las que callamos. Que vuelan por los sueños que queremos alcanzar. Que se posan en esas pieles tan salvajes como tiernas, que te hacen perder la cabeza y encontrar tu verdadera Esencia. Y cuando los juntas, sin puntos ni comas, sin trampas ni cartón ni rimas ni diapasón, se transforman en poesía. Tan Bellos que sería una insolencia plasmarlos en un papel. Por muy transparente… que éste fuera.

¿Sabes ese Instante en el que te cruzas la mirada con otra mirada y el tiempo se esfuma? ¿Y la eternidad te envuelve? ¿Y los recuerdos sin imágenes le pegan un baño a tu olvido? ¿Y tus pensamientos se paran porque lo que sientes es tan intenso, tan profundo, tan penetrante, tan Vivo, que hasta ellos se arrodillan ante Él? Eso, no puede ser contado por muy bien contado que lo cuentes. Porque no le llegaría ni a la suela de su significado. 

Son instantes que están hechos de acero Inolvidable. Aunque los vistamos de carne y hueso. De apellidos. Colores. Sabores. Bandas sonoras. Amaneceres. Estrellas fugaces. De lunas llenas. O de olores.

Las palabras tienen tantas definiciones como seres humanos habitan el planeta. Cada uno de nosotros las interpretamos según nuestras experiencias. Nuestras creencias. Lo que para mí es pena, para ti es Compasión. Lo que para mí es verde, para ti puede ser marrón. ¿Cómo saber qué es lo que tú estás viendo? ¿Por el nombre que le das? ¿Como es igual que el mío, quiere decir que vemos, sentimos o pensamos lo mismo?

Quizás no existe ninguna verdad. O quizás son infinitas y lo que no existen son las mentiras, los errores, las equivocaciones, la ignorancia. Ni siquiera la evolución. Querría decir que lo de hoy es peor que lo de mañana. ¿Acaso puede haber algo mejor que lo que AHORA estoy viviendo? ¿Que lo que en este momento está ocurriendo?

Ayer las patatas eran buenas. Hoy, parece ser, que son malas. Por muy bien que te sienten. Y como ‘alguien’ lo ha dicho, aunque mi cuerpo me surrurre lo contrario, dejo de tomarlas. ¿No os parece absurdo? ¿HacerNOS caso omiso y poner en un pedestal a la ‘sabiduría’ del otro mientras le rezamos… ‘Sí, bwana’ a todo trapo? ¿No os suena a ‘lo de siempre’?

Yo, me, mi, conmigo. Mi Verdad es la Verdad. Hoy. Y mañana… ¿Mañana? ¿Qué es eso?

AMOR. Todos deseamos poseerlo, tenerlo. Pero es libre como el viento. Y sólo siendo libres, vendrá a nosotros, aunque en nosotros siempre esté. Es como las mariposas. Como la felicidad. Cuanto más intentas perseguirlas, más lejos se van. Son ellas las que vienen a ti. 

Cuando aceptas que no eres feliz es cuando empiezas a serlo. Mientras no lo hagas, gastarás toda tu energía en Ser algo que no estás siendo. Puedes INTENTAR aprender. Tienes un amplio abanico de opciones ahí FUERA. Para todos los gustos. Con técnicas energéticas. Meditaciones. Cantando mantras. Viajando a lugares de poder. Realizando retiros. Cursos. Sanaciones. Respiraciones. Asanas. Constelaciones. Y un largo etcétera.

Pero dime una cosa, ¿de verdad crees que alguien externo a ti puede enseñarte a ser feliz? ¿De verdad crees que vas a SER poderos@ porque durante 5 minutos te sientas así? ¿De verdad crees que se puede enseñar a Vivir, a Amar o a Sentir?

No funciona. Lo sabes. Todos lo sabemos. El problema es que no lo aceptamos. No aceptamos no sentirnos las 24 horas en éxtasis, plenos, radiantes, brillantes, fogosos. No aceptamos la tristeza, el dolor, la enfermedad, el sufrimiento, el vacío y la soledad. No hablo de que te guste o no te guste, sino de ACEPTAR. La noche. La sombra. La oscuridad. Las ratas. Las cucarachas. Las tormentas. Las crisis. Los huracanes. Y cuando algo (una persona, un deporte, una droga, una técnica espiritual o no, un trabajo) nos lo proporciona, nos enganchamos. Y queremos consumir más para volver a sentir ese subidón, ese cielo, esa dimensión que no tenemos en nuestro día a día. A eso se le llama apego y el apego necesita de más apego para proCrear. 

¿Es lo que quieres? Adelante. ¿Quién es nadie para decirte lo que debes hacer? Tu vida. Tu elección. Tu responsabilidad.

¿Pero sabes una cosa? Hay Versos que se escriben sin tinta. Y hay Personas-poeta que los recitan con su sola Presencia. 

Ellas. Ellos. Las brujas. Los magos. Tan divin@s como human@s. Que nos muestran con su ejemplo que SE PUEDE ser Feliz aunque en algún momento no lo seas… Haciéndose amig@ de su melancolía, de su nostalgia, de sus miedos, de su vulnerabilidad, de sus desgarros y de cada una de sus sagradas lágrimas. Sin ‘necesidad de tomar’ nada que no sea suyo. Nada que no provenga de su Interior. 

Eso sí que es Valentía. Eso sí que es Empoderamiento. Lo demás es… ‘lo de siempre’. 

¡Bendit@s Seáis DIOS@S del AMOR!

Gracias por SER. Gracias por ESTAR.

♥ Sólo alguien que se sostiene a si mismo es capaz de sostener a los demás ♥