¿QUIÉN SOY YO PARA DECIRLE AL OTRO LO QUE TIENE QUE CREER?


DE MÍ HACIA MÍ.

¿Quién soy yo para decirle al otro que se vista de blanco, que no coma carne, que haga meditación y que deje de ver la televisión?

¿Quién soy yo para decirle al otro que no trabaje tanto, que deje de actuar como lo hace y que sus pensamientos no son los correctos?

¿Quién soy yo para decirle al otro que su religión es una farsa, que su Dios no existe, que sus oraciones están caducadas y que sus amuletos carecen de sentido?

¿Quién soy yo para decirle al otro que sus ‘portales numéricos’ están envueltos de miedo y que sus seguidores están ciegos?

¿Quién soy yo para decirle al otro que no sufra cuando está sufriendo, que no se enfade cuando está enfadado, que no juzgue cuando está juzgando y que no se culpe cuando se está culpando?

¿Quién soy yo para decirle al otro que no se cubra todo el cuerpo con una tela o que se tape cada una de las intimidades de su piel porque a mi mente le molesta tanta o tan poca desnudez?

¿Quién soy yo para decirle al otro que Haga más el Amor y eche menos polvos?

¿Quién soy yo para decirle al otro cómo tiene que Sentir, cómo tiene que tocar, que acariciar, que escribir, que hablar, que callar, que besar, que mirar , que respirar, que reír, que llorar, que cantar, que bailar, que educar, que votar, que morir, que soñar, que Vivir, que Pensar y que Amar?

¿Quién me creo que soy yo para CREERME que SÉ más que tú?

NADIE. No soy Nadie para decirle a alguien que no sea yo misma hacia dónde debe IR, por dónde pisar y con qué zapatos caminar.

SER, SER Y MÁS SER=Mostrar sin demostrar.

Mi dirección, mi latir, mi Corazón es mío. Tu dirección, tu latir, tu Corazón, tuyo. Los dos, igual de perfectos, igual de sabios, igual de maestros.

El Destino es el mismo para todos. Los caminos para llegar a Él, infinitos.

Humildad. Respeto. Aceptación

AMOR