EL PODER PERTENECE A LAS PERSONAS QUE LO COGEN


El PODER no tiene nada que ver con el dinero, el status social o no social, el cargo que ocupas en tu trabajo, lo grande que es tu casa, tu coche, tu cerebro, tu corazón, tu ombligo o tus huevos (ovarios incluidos).

Una persona Poderosa es la que aún cagada de miedo hace lo que Siente, llevándose por delante cada una de las inseguridades que la intentan ‘atar en corto’ (o lejos, pero atada). Es la que dice NO a pesar de que su pasado le esté gritando SÍ. Es la que marca el HASTA AQUÍ aunque sus ALLÍs disfrazados de Amor le estén diciendo ‘Ven y déjalo todo’. Es la que sigue su Camino (desvíos incluidos) haciendo caso omiso a las señales de peligro, de stop, de prohibido el paso y de apagar los ‘focos’ que dibujaron Otros transeúntes temorosos de brújulas ajenas a las suyas. Es la que transforma las caídas en ‘alzamientos de Bienes’, los fracasos en valientes intentos y los errores… en humildes perdones.

Con las piedras que tropieza, juega a hacer malabares. Con las heridas abiertas, sus ojos se pegan un baño de Compasión. Con los pensamientos que le atormentan, Crea instantes de Aceptación. Y cuando la Soledad la invita a vaciarse de ‘sus sobras’, llama a su mejor compañía: Ella misma.

El PODER es un estado interno de fuerza, de seguridad, de determinación, que no puede ser comprado ni robado ni pactado ni regalado ni aprendido ni copiado. Está Dentro nuestro, esperando a SER escuchado, visto, creído y cogido.

FUERA existen muchas ‘drogas de la felicidad’ que te suben por un momento a lo más ‘alto’… para luego bajarte a la Tierra, a tu realidad. Si te enganchas a ellas, te pierdes. Da igual su nombre (porros, cocaína, alcohol, sexo, adrenalina, meditación, conocimiento, gurús, pokémons, talleres, mantras, fama…). El ‘para qué’ te las tomas (qué hay en tu vida, en ti, que no quieres que haya y qué es lo que te falta) es lo importante. Están por todas partes, para todos los gustos y de todos los colores. 

El PODER, la PAZ, la FELICIDAD, el AMOR, ése que permanece ‘después de’, jamás, jamás, jamás es externo a ti. Aunque esas ‘dosis’ nos hagan sentir lo contrario. Que ‘con ellas’ alcanzamos el ‘éxtasis’. Un éxtasis falso, buscado por nuestra ‘perdición’, por nuestra ‘carencia de’. Que igual de rápido que viene, se va. Aunque nos hagan desear que queramos más y más y más, convirtiéndonos en ‘adictos de o a’. Es sólo una evasión. Y lo sabemos. Y lo sabes. 

El PODER se adquiere, se activa, se recuerda, tomando DECISIONES por y para nosotros. Atreviéndonos a hacer y a deshacer lo que ya no nos resuena. Lo que ya no tiene nada que ver con nosotros. Soltando trabajos, casas, parejas, amistades, aficiones que no nos aportan serenidad, goce, disfrute. Que no nos hacen ‘ser mejores’. Ser como de verdad queremos ser. 

PODER es respetarnos, sernos fieles, escucharnos, hacernos caso, confiarnos. Es amarnos en la salud (luces) y en la enfermedad (sombras). Cuando acertamos y cuando nos equivocamos. Cuando escupimos, cuando tragamos y cuando damos de beber. Cuando somos egoístas y cuando somos los más altruistas. Cuando juzgamos y cuando toleramos. 

Porque no somos perfectos. Porque nacimos puros pero lo olvidamos. Porque ‘no pasa nada’ cuando pasa ‘algo’. Cuando se nos pasa por alto. Cuando actuamos guiados por nuestra inconsciencia. Cuando metemos la pata en un lugar que no le pertenece. Cuando el miedo nos vence. Cuando nos vendemos al peor postor.

Porque no somos máquinas. Porque SENTIMOS. Porque somos Seres Humanos aprendiendo a Vivir. A Amar. Lo mejor que podemos. Lo mejor que sabemos. Y no nos escapamos nadie de esta imperfección tan Inocente y tan poco culpable.

¿Quieres PODER? Pues Cógete (y esCógete) tan fuerte, con tanta ternura y tanta delicadeza, que hagas que se rompan en mil pedazos esas ansias, ganas, necesidades, que tienes de evadirte del Mundo que te rodea, de este Ahora tan Presente. O lo que es lo mismo: de Huir de Ti. 

ReCréate. ReConócete. ReConcíliate. ReSurge. RePárate. ReTírate… lo que ya no sirve. Y ReVive. Hasta que te sientas ‘como en casa’. Hasta que Regreses a tu Hogar. Hasta que la Muerte te separe… y te ReEncuentres con la Unidad.

PODER, puedes

La pregunta es:

¿Quieres?