ENTREVISTA


Emma Vázquez, un Ser (y además Humano) que no sabe de dónde viene ni a donde va pero que cada día recuerda un poquito más “dónde está”.

Una enamorada de las pipas, de los dulces, de las patatas fritas, de los tatuajes, de las estrellas, del sol, de las brujas, de los lobos, de los dragones, del sol, de la luna y del mar. De las artes marciales, del fútbol, de la gaseosa, de los animales, de los sueños rotos o sin romper pero que sean sueños, de las montañas no rusas y de su caminar. De la amistad, de la familia, de la escritura, de la poesía, de ‘Anatomía de Grey’ y de la verdad. Del silencio, de la soledad, de la risa, del desconcierto, del “porque me da la gana”, de los cuerpos con curvas y de la “mujer fatale”. Del sexo, de los orgasmos, de las caricias, de los besos mojados, de los abrazos eternos, de los ‘Te Amos’ y de las miradas en general. De la música, del baile, del karaoke, de la espontaneidad, de la improvisación, de las hojas en blanco y de la autenticidad. De las pequeñas grandes cosas. De los detalles sin importancia que tanto te dan. De lo sencillo. De las incógnitas, de la lluvia empapándome, del andar descalza, de los latidos, de la adrenalina y de la Intensidad.

Una enamorada del Sentir. Una enamorada del Vivir. Y una enamorada del Amar.

LA MENTE RESPONDE

♥ ¿Podemos sentir Paz pero a la vez no sentirnos felices, porque nos sigue faltando “algo”? ¿Qué es lo que nos falta (o nos sobra…) cuando llegamos a ese estado? ♥

Para responder a eso tendría que saber qué es la felicidad. Y sigo sin saberlo. Tengo mis sospechas, pero saberlo, no lo sé. Una cosa es lo que haya leído, escuchado o crea, y otra lo que honestamente sienta y lo que en realidad sea (si es que es algo).

A veces, me siento feliz. No tengo por qué estar haciendo algo ‘que me hace feliz’. De repente ese sentir surge en mí, sin razón, sin una causa, sin un por qué. Otras veces, siento que me falta algo. Eso no quiere decir que me falte. Sólo lo siento así.

Si empiezo a pensarlo, aparecen mil y una ‘cosas’ que me faltan o me sobran: un trabajo, una pareja, más amor hacía mí, menos creencias, más paz, otras amistades, otra casa más grande, menos ruido, menos contaminación, más aceptación, más pelo, menos arrugas, más placer, menos juicios, más sol, menos viento… La lista interminable. Pero eso sólo son suposiciones, invenciones, películas de la mente. No son verdad porque no “están aquí”. 

Yo he sentido Paz y al unísono no he sentido esa felicidad a la que me refiero, que tal como viene se va. Seguramente, mi creencia sobre lo que debería sentir para sentirme Feliz no es la “correcta” porque le introduzco el factor ‘tiempo’ (24 horas), que no existe. Cuando yo siento algo, lo estoy sintiendo AHORA, justo en este momento. Ni antes ni después.

A las 14:36 me sentía megafeliz y a las 14:38 ya no. ¿El hecho de que a cierta hora estuviera feliz hace que yo Sea feliz? ¿Me convierte en una persona triste el hecho de que yo esté triste? ¿Cuantos momentos de ese estado son necesarios para pasar de “estar” a “ser”? 

La felicidad podría ser otra emoción como la alegría, el miedo, la soledad, la frustración, la satisfacción, la ira, la tranquilidad etc, que no son permanentes y que todas nos habitan. Según las circunstancias, se pueden presentar, despertar, unas u otras. Pero no nos definen. Ninguna de ellas nos define. Yo no soy ni una emoción ni un sentimiento ni un pensamiento. Porque si lo fuera, cuando dejara de sentir o pensar “eso”, desaparecería, me moriría. Y aquí estamos, vivitos y coleando con los sentimientos, con los pensamientos y con las emociones, con prisas o sin ellas pero sin ninguna pausa.

No ‘soy feliz’. Puedo sentirme o no feliz, según “cómo me dé”. Pero Ser, no soy eso, igual que no soy catalana ni española ni europea ni un nombre ni un apellido ni una corriente política, filosófica o espiritual ni una profesión ni una religión ni un tipo de alimentación ni una física ni una química ni una cuántica.

No nos falta nada. Lo que nos sobran son muchísimas etiquetas, conceptos, definiciones, identidades, pajas mentales y necesidad de pertenecer a un grupo (o no grupo) que podamos considerar, según nuestra creencia, mejor que otro, más “sano”, que nos va a aportar aquello que creemos que ‘necesitamos para ser feliz’, incluido el ‘grupo de los felices’. Lo cual implica una búsqueda que jamás finaliza, que es eterna, porque esa felicidad, tal y como la hemos entendido hasta el momento, tal y como yo la he entendido hasta el momento, no existe. Ese tipo de felicidad, esa emoción que Deseamos, no se puede poseer porque siempre está en movimiento, como cualquier otra energía. Se nos va de las manos cuando la alcanzamos y ansiamos retenerla. Es libre. Muy libre. Y nadie tiene el poder de cortarle las alas.

¿Y por qué la seguimos buscando? Porque no queremos ACEPTAR que la vida lo engloba todo: placer, dolor, alegría, tristeza, sufrimiento, paz, caos, ira, compasión, luz, sombra, noche, día, cielo y tierra. Creemos que las emociones que hemos clasificado como ‘negativas’ son anormales, aberraciones, imperfecciones. Intentamos por todos lo medios (espirituales y no espirituales) apartarlas de nosotros, rechazarlas, hacerlas desaparecer, menguar, con técnicas de todo tipo, con toda clase de control mental, ya provenga de la respiración, de la “consciencia”, del psicoanálisis, de la meditación, de la hipnosis o de “la madre que las parió”. Da igual el “cómo” si la intención es la misma: controlar.

Queremos entenderlas, mentalizarlas, adulterarlas, para iluminarlas (cambiar su autenticidad, su esencia) cuando no hay nada que entender y todo por sentir y aceptar. Y eso mismo, hacemos con nosotros: mutarnos para conseguir ser nuestra mejor versión (futuro), cuando nuestra mejor versión es la que está siendo en cada instante (presente).

Es una búsqueda que para lo único que nos sirve es para huir, para salir de La Vida que nos está sucediendo Aquí y Ahora y que ya es perfecta tal y como es. Igual que tú. Igual que yo.

¿Qué más da si “eres” o no feliz? SÉ lo que estás siendo en este momento y punto. A esto yo lo llamo Vivir, sin ningún adjetivo y sin ningún objetivo más.

♥ ¿Existe el Ego o sólo es una creencia más que nuestra mente ha creado para separarnos de nosotros, para distraernos de nuestro presente, de nuestra vida, de nuestro día a día, de nuestro sentir? Es como estar educando, conociendo, abrazando, amando, gastando energía en un amigo invisible que sabemos que no es real. ¿Qué sentido tiene aprender a andar en bicicleta si no tenemos ninguna? ¿No es otra de las trampas “espirituales” en las que hemos caído? ¿Se puede “eliminar” el ego únicamente dejando de creer en él? ♥

Para mí, el Ego no es nada. Otro concepto más que el ser humano, en un momento determinado, se inventó mientras se perdía en la búsqueda de respuestas cuyas preguntas procedían (y proceden) de una mente igual de perdida que él. Como las que yo he hecho en esta entrevista.

Puede resultar entretenido fantasear con el “quién soy, de dónde vengo y a donde voy”. Igual de entretenido que jugar un partido de fútbol. ‘Para gustos, colores’. Es como si estuviéramos jugando a un videojuego, sólo que nos hemos creído que el videojuego, que el “jugador”, es real. Tan real, que muchos nos hemos pasado años “jugando” en  lugar de Viviendo. Y otros tantos, siguen ahí (des)conectados, preguntándose y respondiéndose con la misma mente ignorante, en lugar de apagar “la máquina” y dedicarse de vez en cuando a Vivir, sin creerse que porque te tatúes unas alas en la espalda, eres un ángel y puedes volar (por muy bonitas que éstas sean, que lo son, al menos las mías…).

El Planeta Tierra se compone de agua, tierra y seres vivos. El resto: mares, oceános, montañas, cordilleras, lagos, ríos etc, son clasificaciones que hemos inventado para diferenciar unas zonas de otras.

Europa, España, Catalunya, Barcelona, el barrio de Sant Martí… ¿Qué son? Nada. Nombres y más nombres. Trozos de tierra sólo a los que les hemos dado una identidad y con la que muchos se identifican cediendo todo su poder, toda su verdadera libertad y toda su Paz.

Alguien, alguien, alguien… que se inventó el budismo, el catolicismo, el islamismo, el tantra, la espiritualidad, el veganismo, el feminismo, el gayismo y todos los acabados en ‘ismos’ que sólo te llenan de etiquetas que no tienen nada que ver con lo que Eres de verdad. Son doctrinas por las que te dejas adoctrinar sin ser consciente de la trampa en la que caes. Ellas no hacen nada porque no son nada. Es nuestra responsabilidad. Somos nosotros (unos cuantos) los que intentamos llenar el vacío que sentimos con ellas, sacándonos “el carné de socio” para “pertenecer a”, creyéndonos entonces “propietarios de” (con las reacciones que esto conlleva), cuando somos unos simples aficionados en el Arte de Vivir, en el arte de Sentir y en el arte de Amar.

¿Qué es una bandera? Una pieza de tela con colores. Todo lo que agregues a eso forma parte de tus creencias. La bandera no se siente importante, única, especial, sagrada. Eres tú, soy yo, quien la carga de poder. Y la quemamos como si fuera “algo”. ¿Qué culpa tendrá la bandera de nuestra ceguera, de nuestros miedos?. Vaya “tela”, ¿no?

¿El Ego? Lo mismo. Pensamientos a los que un individuo (inconscientemente) les dio un determinado significado, importancia y nombre, e hizo “correr la voz”. ¿Para qué? Para separar más. Para crear más divisiones dentro de nosotros. Igual que las fronteras, igual que las razas, igual que las dimensiones, igual que los diferentes (para diferenciarnos de nuevo, unos de otros) estados de consciencia que otro Alguien dijo que existían. Y como es lo que dicen “los maestros”, “los guías”, “los sabios” y demás…. con eso nos quedamos. ¿Para qué lo voy a poner en duda si yo no soy nadie? ¿Cómo voy a saber más que ellos? Y así nos comportamos. Así nos tratamos. Así de poco nos Amamos.

El Ego existe para quien cree en él. Te dicen que esa pastilla te quita el dolor de cabeza y si te lo crees “de corazón”, se te pasa. Efecto placebo. Y empiezas a comprar más y más y más, creyendo que es la pastilla la que te sana y no tú con el poder de tu corazón, de tu sentir, de tu intención y de tu Amor.

Quizás la pregunta no sea si existe el ego o no, sino:

¿Para qué quieres, necesitas, creer en él? ¿De qué te sirve? ¿Te hace más feliz? ¿Sientes más Paz?

¿El Ego? Un concepto más que cada uno define como le da la gana (como todo), según su “creencia de ego”. 

Que no lo veas no quiere decir que no exista. Pero que “lo veas”, tampoco quiere decir que lo haga.

♥ ¿Es imprescindible, inevitable, sufrir para aprender a dejar de sufrir? ♥

Si quieres aprender a dejar de sufrir es porque ese sufrimiento te molesta, lo quieres erradicar. Y ésa es la cuestión. Nos da miedo sufrir porque no nos gusta. Lo consideramos algo negativo cuando es otra forma que tiene la vida de manifestarse. Podría añadir que es para que aprendamos “lo que sea”, pero ya lo estaría razonando. Y la vida, se nos presente como se nos presente, no necesita ser razonada sino únicamente vivida.

Queremos decirle a nuestra “vida” cómo TIENE QUE expresarse, cómo tengo que sentirla, cómo es correcto (¿qué es lo correcto? creencia) vivirla. Y lo hacemos nosotros, los seres humanos, los que solo sabemos que no sabemos nada y, aún sabiéndolo, vamos proclamando a los cuatro vientos Verdades absolutas y riéndonos de las verdades que anuncian los demás. No tiene mucho sentido, ¿no?

El día que fui consciente que no eran las experiencias, algo externo a mí, lo que me hacía sufrir sino mi actitud, mi reacción ante ellas, fue cuando el sufrimiento dejó de ser “algo a aniquilar” para pasar a ser Vida, “algo a sentir”, algo a experienciar. Sin un motivo, sin un “para” y sin un “por qué”.

¿Quiere decir eso que ya no voy a sufrir más? Y yo qué sé. ¿Cómo voy a saber lo que sentiré mañana, en un mes o dentro de cinco minutos? Sólo sé lo que estoy sintiendo en este momento y no necesito saber nada más. 

Hasta que no le pierdes el miedo al sufrimiento o a cualquier otro sentir, seguirás preso de él, lo cual provocará que te pases la vida evitándola, planeándola, programándola, controlándola, esquivándola, intentando entenderla, moldearla, cambiarla, yendo a cursos, talleres, terapias, charlas etc y perdiéndote lo más bonito que tiene: la sorpresa, la incertidumbre, el misterio, la ilusión y el Amor que irradia.

No necesito aprender a dejar de sufrir porque ya me da igual hacerlo o no.

♥ Si “sólo sé que no sé nada” y cuanto más Consciente me hago menos “me sé”, ¿el dudar de todo y de todos (yo incluida…) es lo más sabio que puedo hacer o lo más cobarde? ¿Por qué? ♥

Para mí, dudar es abrirme a todas las posibilidades, a cualquier realidad. Y no me refiero a la duda que proviene del miedo a equivocarme, de no sé si elegir la camiseta blanca o la roja, sino a la duda del “puede ser”, del “¿y por qué no?”, del “yo creo esto pero no cierro la puerta a aquello otro”.

¿Puede haber algo más valiente que permitirte caminar sobre tierra de nadie sin necesidad de estar aferrado a nada?

Es soltar las creencias que tienes pudiendo, a su vez, tener un criterio propio, una opinión, y admitiendo que es tu verdad de ahora pero que eso mismo puede ser una mentira más mañana, como nos ha pasado en tantas ocasiones. A eso lo llamo Batido de honestidad con un toque bastante suculento de humildad.

¿Qué es la Verdad? ¿Lo que a mí me conviene? ¿Lo que mi mente, llena de creencias, me cuenta? ¿Lo que la ciencia demuestra? ¿La misma que decía que la Tierra era plana? ¿La que hoy dice que es redonda?

¿Qué más da lo que sepamos, el conocimiento que adquiramos, los títulos que tengamos, las verdades que leamos o que aprendamos, si no sabemos disfrutar de la vida, de nosotros mismos y de todo aquello que nos rodea?

No necesito SABER. Lo que quiero es SENTIR, VIVIR y AMAR, sin medidas, sin condiciones, sin prevenciones y con todas las dudas “a mi favor”. Lo otro, ¿a quién le importa?

♥ Si para Recordar quién soy es necesaria la dualidad y para Olvidarme es necesario estar en Unidad, en ese AMOR INCONDICIONAL, ¿es una utopía el Regreso al Hogar de manera eterna ya que todo es un proceso cíclico de experimentación (recuerdo-olvido-recuerdo-olvido)? Entonces, si somos impermanentes, si nuestro principio es a la vez nuestro final, si nunca nos quedamos “en casa”, ¿cuál es nuestro verdadero Hogar? ♥

Mi Hogar son mis amigos de Ahora, mi familia de Ahora, mi trabajo o no trabajo de Ahora, mi sentir de Ahora, mi pensar de Ahora, mis hobbies de Ahora, mi ruido de Ahora, mi silencio de Ahora, mi alimentación de Ahora, mi pareja o no pareja de Ahora, mi manera de respirar de Ahora, mi forma de Amar de Ahora, mis muebles de Ahora, mi piel de Ahora, mis orgasmos de Ahora, mis juicios de Ahora, mis aceptaciones de Ahora, mi personalidad de Ahora y mi Vida AQUÍ Y AHORA.

¿Todo lo demás? Excusas para escaparme de casa…

♥Dicen… que el opuesto del Amor es el miedo. En ese caso, ¿cualquier emoción que etiquetamos como negativa también lo es, ya que cuando sentimos ira, tristeza, rabia, odio, cobardía, culpa, frustración o soledad…no estamos sintiendo en ese momento Amor? ¿No es el miedo fruto de la ignorancia y ésta del olvido? ¿Puede el Amor tener un opuesto si el amor lo ama todo? ♥

El Amor no tiene opuestos. Nada los tiene. ¿Quién dice que el opuesto de la alegría es la tristeza? Otra vez, alguien queriendo clasificar “las cosas” para así poder entenderlas (a su manera) en lugar de dejarlas Ser como son. Sin etiquetas, sin definiciones, sin extremos, sin contrarios, sin diccionarios. En lugar de sentirlas. En lugar de vivirlas. 

El Amor es amor. El Miedo es miedo. Yo soy yo. Tú eres tú. La Luna es luna. El Sol es sol. La Luz es luz y la Oscuridad es oscuridad. No son comparables. No somos comparables. Somos únicos. Es como decir: la rosa es el opuesto al cactus porque yo considero a la rosa la flor más bonita y al cactus la más fea (en caso de que el cactus fuera una flor). ‘Yo considero’. ¿Y quién soy yo para decir que ésa es guapa y aquella fea? ¿En qué me baso? En mis creencias, como siempre. Es decir, en no certezas. Que la mayoría lo repita o así lo estime no quiere decir que sea Verdad. Quiere decir que coinciden en gustos. Ya está.

Antes de “opuestar”, debería saber lo que es el AMOR. ¿Quién sabe lo que es el AMOR? Si todavía estamos aprendiendo a Amar, si todavía estamos en proceso de Recordar lo que es el Amor, ¿cómo vamos a saberlo? ¿Cómo podemos decir lo que Es? Claro que si no sé lo que es Amor, tampoco puedo decir que no tiene opuestos…

Llega un momento en el que los interrogantes se transforman en silencios para responderse ellos solitos.

Sentir, sentir y sentir. Ésa es la cuestión.

♥ ¿Qué es para ti la Iluminación? ¿Es una creencia más para no aceptarnos tal y como ya somos y seguir “buscando”, huyendo del Aquí y Ahora, para encontrar un “estado de ser” mejor al que ya tenemos? ¿Es compatible vivir el Presente, sentir su perfección, con el “llegar a” (futuro) esa Iluminación, con Regresar al Hogar? ♥

Otro concepto más. Otra huida del Presente. Otra huida de ti. Otra huida del Hogar.

Y mientras más pretendo Iluminarme (sea lo que sea lo que para ti signifique esto) más perdida me siento (porque no hay nada ni nadie que se tenga que iluminar) y más necesidad de meterme otro chute de iluminación.  ‘El pez que se muerde la cola’.

Es como si el sol intentara, por todos los medios, encenderse porque se Cree que está apagado. No lo conseguirá nunca porque ya está encendido. Siempre lo estuvo pero no se da cuenta, no es consciente, porque ya nació así, “caliente”, con luz propia. No sabe que esa luz que ya está Siendo (porque no puede ser otra cosa por mucho que se esfuerce) es la que anda buscando por ahí Fuera. 

¿Te imaginas a un capullo queriendo ser mariposa cuando aún es un capullo? Qué frustración al ver que no lo logra, ¿no? Es que no puede. Por mucho “que se arrastre” hasta el destino Mariposil…., seguirá siendo un capullo mientras sea un capullo. El día, el momento, el instante, el Ahora de entonces en el que se convierta en Mariposa ya no será un capullo deseando ser otra cosa. Será un mariposa siendo mariposa.

Pues esto es lo que estamos haciendo. Buscando ser lo que ya somos o lo que no somos. Y es que mientras me estoy buscando, no me puedo Encontrar. De ahí que:

  • cuando ya te cansas de tanto pensar y pensar y pensar, de tanto analizar y analizar y analizar,
  • cuando ya te aburres de darle mil vueltas a lo mismo llegando siempre al mismo lugar (osea, a ningún sitio),

es cuando decides, por fin, PARAR. Y es en ese punto, al cesar la búsqueda, en el silencio que todo lo sabe y que siempre está, cuando puedes Ver(te), cuando puedes reConocer(te), cuando puedes Vivir(te) y cuando puedes Amar(te) de verdad. Porque ya no lo estarás haciendo (consciente o inconscientemente) para alcanzar, conseguir, lograr (objetivo) algo (estado consciencial), para ascender “en lo que sea”, sino tan solo para Amar por Amar.

¿La Iluminación? La mayor droga espiritual que ha existido hasta el momento. La búsqueda de lo que ya Soy. Qué absurdo, ¿no?

EL CORAZÓN RESPONDE

 ¿A qué suena el Silencio?

  • A Vida. A todo aquello que con ruido (mental o no mental) no se puede escuchar. A Amor. A Perfección. A Verdad. A Paz.

¿A qué huele el Amor?

  • A Felicidad. Claro que teniendo en cuenta que antes he contestado que no sé lo que es el Amor ni la Felicidad, esta respuesta la pondría, un poquito…., en duda jejeje. Pero bueno, es la que me “ha salido”.

¿A qué saben los abrazos?

  • A Unidad.

¿Qué nos cuentan las lágrimas?

  • Recuerdos. Conscientes o no. De esta vida o de cualquier otra. Aquello que, en su día, no nos permitimos reír o llorar y que vuelve para hacerse Presente, para ser atendido, para ser vivido, para ser destilado, para ser liberado, para SER… sin más.

¿Con qué sueña tu Alma?

  • Con VIVIR, con AMAR, en mayúsculas.

LA CURIOSIDAD RESPONDE

Si fueras…, ¿qué serías?

Un color ⇒ Verde

Un libro ⇒ ‘El laberinto de los Dioses’, de Virginia Blanes

Una película ⇒ ‘Maléfica’, de Robert Stromberg. Porque nos podrán cortar las alas, pero jamás nos podrán arrebatar lo que somos. Porque para saber cómo camina el otro antes es necesario ponerse sus zapatos. Porque un beso de Verdadero Amor puede despertar a cualquiera. Y por último, pero no por ello menos importante, porque ‘Maléfica’ está buenísima…

Un cita/frase ⇒ ‘Sólo sé que no sé nada’

Una canción ⇒ Sin miedo a nada’ de Álex Ubago. Cantada de mí hacia ti (seas quién seas en ese momento) y de mí hacia mí.

Un súperpoder ⇒ Repartir empatia, para que cualquier ser vivo pudiera sentir lo que el otro siente como si fuera propio. Se acabarían las mentiras, los engaños, la hipocresía, el egoísmo, la insensibilidad, la frialdad y el aparentar ser quien no eres. La autenticidad y la compasión nos reinarían.

Otro, ser Invisible.

Un lugar ⇒ Barcelona, con ese Mar que tanto me hace Re-Cor (corazón en catalán)-Dar

Un animal ⇒ El Lobo

Un personaje ⇒ Dios, para confirmar (me) si decidí separarme en infinitas realidades porque me sentía muy sola, porque me aburría de tanto ‘mandar’.

Un pensamiento ⇒ ¿Quién Creó al Creador?/Ni lo sé ni me importa.

Un sentimiento o emoción ⇒ la Libertad

LA HONESTIDAD RESPONDE

 ¿Cuál es tu asignatura pendiente?

  • Enamorarme hasta las trancas. Hasta el infinito y Más Allá. Hasta que mi aliento se vuele con tu presencia, mi piel se derrita con tu sonrisa y mis abrazos sean acariciados por cada paso que me das. Hasta que no sepa si eres mi sueño soñado o mi realidad. Hasta que tu sombra me ilumine. Hasta que el silencio nos deje de hablar. Y por último, pero no por ello menos importante…, ser correspondida por igual.

♥ MUCHAS GRACIAS ♥


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