Meditación día 3: “El peligro de renacer en los reinos inferiores”

 

El Karma. No es un castigo porque te hayas portado mal ni un premio por todo lo contrario. La escuela es la vida, yo soy el alumno y maestro a la vez y el karma son las lecciones que no hemos aprendido todavía.

¿Cuál es la mejor forma de aprender? Experimentando. Es a través de la experiencia como yo puedo Sentir aquello que aún no entiendo, no he asimilado o no he integrado correctamente.

Si yo robo y a los dos días me roban a mí no es porque haya sido una niña mala. Es para que pueda sentir en mi propia carne el “ser robada” para comprender todos los sentimientos que eso supone: miedo, tristeza, ansiedad, preocupación, dolor..y por empatía, por compasión, no volver a hacerlo más. Si aún así repito es que aún me falta algo por “ver” (porque soy algo cuadrada o algo masoca..) así que volveré a ser robada de nuevo, quizás por un ladrón con más experiencia, más duro.. para que acabe de pasar página de esa asignatura.

Y así..con todo lo que nos va ocurriendo.

¿Quién elige esas experiencias? Mi mundo interior. Yo, consciente o inconscientemente. Lo llaman la ley de la atracción. Todo aquello que pienso y siento por Dentro se manifiesta Fuera, nos hace de espejo nuestro para que seamos reflejados, nos veamos y, sobretodo, nos sintamos. Por mucho que leamos, por mucho conocimiento que adquiramos a través de talleres si no somos capaces de Sentirlo no lo convertiremos en sabiduría, no lo aprenderemos de verdad. Por eso, a veces, hace falta algo más que una charla, un libro o un consejo. Depende de lo “cojos” que seamos en esa materia.

Sin el Karma seríamos unos robots. Siempre haciendo y siendo lo mismo. Sin evolucionar. Sin ampliar consciencia. Seguiríamos siendo unos trogloditas (algunos nos parecemos mucho todavía..). Qué aburrimiento..

Cuanto más te resistas, cuanto más ciego quieras ser…más dolor, más sufrimiento..porque hasta que no pases todos los cursos, jamás llegarás a la Universidad, jamás Regresarás a tu Hogar..

Así que relajémonos, abrámonos a todas las experiencias que nos lleguen sin juzgarlas, sin etiquetarlas, disfrutemos de los escalones que vamos subiendo, cada uno a nuestro ritmo, y respetemos nuestros “espejos” que son sagrados para nuestra Alma.

Jugar por jugar es tontería..así que ya que estamos en el tablero, ¿qué tal si jugamos “para ganar”?

Bendito seas Karma mío.

karma

Regálame un Espejo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s