EL CORAZÓN DEL DRAGÓN


 

Érase que se Era…

un Dragón Oxidado llamado Razón que siempre hacía lo que pensaba. Se pasaba los días “echando fuego por la boca”. Sus amigos estaban tan “quemados” que decidieron alejarse de él para no acabar “hechos polvo”.

En ocasiones, cuando Razón se aquietaba, salía de “su cueva” e iba a visitar a LaTía para que le ayudara a AMAnsar a la sombra que llevaba Dentro. Era su sobrino favorito y le quería mucho. Cuando era pequeñito, salían muchas veces juntos a dar un paseo por las llanuras del Reino. Sus risas contagiaban a todos los habitantes. Cientos de criaturas corrían hacia él cuando le escuchaban Aterrizar. Deseaban estar cerca suyo porque les calentaba el Alma con su Voz. Se pasaba horas y horas jugando con ellas a ver quién era la última que se quedaba sin Sentido y sin Sensibilidad. A la que ganaba, le regalaba una cajita llena de “fuegos naturales” y a la que perdía le Fundía en su pecho un fuerte Abrazo para que recuperara la Ilusión.

La Noche que cumplía 7 años, un 23 de Abril de 2014 a.C, mientras Razón se peinaba las escamas y se limaba las garras, sus padres fueron a buscar al Monte de los Olivos la Tarta Sagrada de chocoLate que le habían prometido, pero Nunca Jamás regresaron. Cuenta la Leyenda… que fueron arrestados y enterrados en los Jardines de Getsemaní, cuando unos soldados romanos les “cazaron” infraganti cogiendo una Rosa Roja de allí. Fue en ese momento cuando Razón se perdió…, su Brillante Chispa se apagó y no se volvió a  Alzar más.

Una tarde de primavera, entre lágrimas de algodón, una inocente Princesa se le acercó:

– Buenos días, mi Tierno Dragón. ¿Cuál es el motivo por el que lloráis?

Yo Soy la Razón.

– ¿Usted? ¿Pero cómo alguien tan Bello puedo ser la causa de tanta tristeza?

Porque hace tiempo me Decreté un MalOficio imposible de Romper. Es mejor que se vaya o daño le produciré.

– Querido Dragón, sólo existen los Imposibles si dejas de Creer. Cuando esté preparado, beba de este Grial que le entrego en mano y en un Ser Completo se convertirá.

La Princesa Valiente prosiguió su camino entre cantos sefardíes y danzando SinRazón…

A la mañana siguiente, la misma fecha en que “murió”, el dragón desEsperado fue al Castillo de LaTía y, a sus pies, su Mente se rindió. No quería seguir luchando. Estaba harto de tanto atemorizar. Cuando se miraba al espejo… no se reconocía. Ya no podía aguantar más.

Entonces LaTía le dijo:

-CoRazón, únicamente tú tienes el Poder para Recordar Quién Eres. Sólo tienes que permitirte Sentir y dejarte llevar.

Al escuchar su nombre, algo dentro de él se iluminó y, a pesar del Miedo que le invadía, cogió entre sus Alas la copa que la Princesa le había dado y sin Pensar se la tomó.

Al cabo de unos segundos……

¡¡¡¡ Puedo Volarrrrrrrrrrrrr !!!! ¡¡¡No me lo puedo Creer!!! Ups, lo retiro..Creo, Creo, Creo…

Mariposas multicolores revoloteaban en su estómago. Un Boom Boom rítmico que le resultaba muy Familiar acompasaba sus carcajadas. Una ola de Felicidad estremeció cada poro de su piel.

¡Había roto el Hechizo!

Se pasó 11 días y 22 noches festejando su Resurrección. Cuando recuperó las llamaradas de su Pasión, fue en busca de la Princesa y una Rosa Roja, como muestra de agradecimiento, le regaló. Ésta, al Sentir la energía de su Amor, le dio un beso en los labios y en un Caballero Dorado se transformó.

Desde entonces, comen y beben caricias, hasta el Principio de todas sus Vidas.

Y Colorín Coloreado…este cuento ya se ha Pintado…

Regálame un Espejo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s