AYUDA MUTUA

ABRE LOS OJOS: HAY UN SUPERHÉROE EN CADA ESQUINA


Me encantan los Superhéroes. Me hacen sentir más segura. ¿De qué? No lo sé. Quizás de la supuesta falta de Amor que asola el Mundo. A mí. Y digo supuesta porque sólo hay que ‘cambiar de canal’ para darse cuenta de que estamos rodeados de Él.

Están rellenos de una capa.. que vuela por los aires toda la valentía, la compasión y la solidaridad que llevan Dentro. Desde que un día decidieron nacer y morir y volver a nacer y volver a morir… 

Mira las noticias. ¿Qué cuentan? ¿Violencia, enfermedades, desastres naturales, guerras, bombardeos…? Estamos rodeados de Miedo. De ése al que tanto tememos, al que tanto rechazamos, al que tanto queremos eliminar de nuestra bendita Humanidad.

Pero, si das un paso más allá…, si miras ‘detrás de’, puedes Ver lo que nos está enseñando. Lo que nos está mostrando. Lo que nos está haciendo reLucir: el Amor, la bondad, la ayuda mútua. Valores, actitudes dormidas que se despiertan cuando el sufrimiento nos toca la piel. El nuestro, el de un familiar, el de un vecino o el de cualquier otro Ser.

Los Superhéroes somos nosotros. Los que buscamos tras los escombros de una ciudad venida abajo, jugándonos la vida por el latir de otra vida. Los que abrimos las puertas de nuestro Hogar para que los que se han quedado sin él se sientan como en casa. Los que compartimos nuestro bolsillo para que el de un desconocido no se quede vacío. Los que donamos la sangre que nos corre por las venas para que otras venas no se queden secas. Los que cogemos carretera y muchas mantas para que a unos a los que llaman refugiados no se les congele tanto el Alma. Los que nos transformamos en muleta para que una mirada no se quede sin veleta. Los que nos caemos, temblamos, enfermamos, lloramos, nos desgarramos, nos jodemos, nos perdemos, nos quemamos para después levantarnos, vibrarnos, reirnos, unirnos, gozarnos, sanarnos, encontrarnos e iluminarnos. Los que sentimos. Los que vivimos. Los que amamos. 

No hace falta irse a otro planeta a buscarlos. Ya están aquí. En la Tierra que pisamos. Y sus Superpoderes no se hallan en la fuerza ni en el cuerpo ni en la materia ni en ‘darse el pego’ sino en la Pureza de su Corazón. Todos los tenemos pero los hemos enterrado tanto en el olvido que nos cuesta ‘una guerra, un tsunami, un cáncer o un terromoto’ recordarlos…

¿Es necesario que haya tanto sufrimiento, tanto dolor, tantas muertes en vida y vidas muertas para mostrar todo ese Amor que en realidad Somos? Pues parece ser que de momento sí. Hasta que aprendamos a SER en lugar de a TENER, a respetarnos los unos a los otros, a responsabilizarnos de nuestras acciones, palabras u omisiones, a soltar condenas, juicios y etiquetas, a tantas sencilleces de las que no somos conscientes…

O quizás, lo único que debemos hacer es Aceptar que ‘la vida es así’, con sus cosas buenas y sus no tan buenas, con sus momentos de acojone y los de ‘me como el mundo’, con sus alegrías y sus dolores, con sus regresos y sus huidas, con sus voces estruendosas y sus eternos silencios, con sus tormentas de verano y sus soledades primaverales, con sus rabietas, sus pataletas, sus orgasmos, sus reconciliaciones y sus delicadezas.

¿Por qué no? ¿Por qué no puede ser simplemente que la Vida es eso que nos está sucediendo a cada instante? ¿Que ese ‘más allá’ que buscamos, que anhelamos, está ‘más acá’ de lo que pensamos? ¿Que lo único que nos falta es deshacernos de lo que nos sobra? ¿Que cuanto más corramos más nos alejamos? ¿Que las personas que en este momento están a nuestro lado son lo mejor que nos puede estar pasando?

¿Por qué no puede ser que ya lo tengamos todo?

Mira a tu alrededor. Mírate al espejo. Tú eres uno de Ellos. A los que tanto admiras. A los que tanto deseas parecerte. A los que tanto fotografías. A los que tanto lees.

¿Sabes cuál es la diferencia entre ellos y tú? NINGUNA.

Abre los ojos: en cada esquina, en cada rincón, en cada poro de la piel, de TU piel, hay un Superhéroe latente, esperando a SER QUIÉN ES.

Maestros Anónimos. AUTÉNTICOS desconocidos.

ABRAZAR MIEDOS

¡QUÉ BIEN SE ESTÁ CUANDO SE ESTÁ MAL!


¿Y si le damos la vuelta? ¿Y si le quitamos el mal al ‘mal’? ¿Y si nos despojamos de la mochila de lo que es correcto y de lo que no lo es? ¿Qué Crees que pasaría…?

Disfrutar de la TRISTEZA. De esa profundidad que te quita las apariencias de un plumazo. Que te transforma en anhelo, en melancolía, en ‘echar de menos’. Que borra tus normas ‘para ser perfecta’, tus notas para no dar la nota y destacar… y SER quién de verdad Eres. Que hace que suenen tus latidos por cada poro de tu piel, por cada hueco de tus pensamientos, por cada mirada del otro en la que te Ves.

Navegar por la SOLEDAD. La que se planta en tu cara para que no eches la vista atrás…, ni alante, ni arriba ni abajo, sino Aquí y Ahora, en, por y para Ti. La amiga más honesta con la que te puedas Encontrar…, por muy enemiga que la consideres. La que otorga verdades sin pedirte permiso, sin que llames a su puerta, sin toques de queda. La Maestra de los maestros. La que te enseña a escuchar tu silencio. La que transforma las sombras en las que te cobijas en luces de neón. Tu más fiel, sincera y eterna compañía.

Bailar con la RABIA. Mojarte con la espuma de tu boca hasta que se ahoguen todos los gritos que hiciste callar en su momento. Hasta que tus heridas se queden afónicas de tanto hablarle al desierto. Hasta que ‘tu historia’ se quede sin argumentos por los que seguir sufriendo. Hasta que se incendien cada uno de tus más jodidos secretos y sus cenizas se vayan a tomar viento… Con el sonido de Fondo de tus lamentos. al compás de tus recuerdos. Permitiéndote arder en tu propio Infierno para así poder Volar hacia tu centro, hacia tu más resplandeciente Cielo.

Abrazar el MIEDO. Estrujarlo con todas tus fuerzas, con toda tu Fuerza, como nunca jamás nadie lo haya hecho. Regalarle tu penúltimo aliento como ofrenda a sus servicios tan bien prestados y quedarte el Último para Ti. Para cumplir los Sueños que te sueñan cada día y que te despiertan cada noche. Para dejar de Amar a medias y tirarte a ese Vacío que todo lo llena. Para abrirte en canal las entrañas donde guardas tu magia y hacer que el mejor truco de tu Vida sea vivirla sin tomarle la medida. Poner tu oído junto a su Corazón temeroso y grabarle a sus latidos la melodía de las Auténticas Pasiones. Tatuarle en su arma más dura el beso eterno de la Ternura y envolverlo de AMOR, de ese amor verdadero que todo lo cura.

Soltar el miedo a SENTIR, así, sin ‘por si acasos’, sin ‘y sis’, sin ‘peros’, sin cláusulas de rescisión, sin letras pequeñas que te corten los suspiros y te cieguen la respiración, sin lágrimas que ocultar, sin errores que pagar, sin_vergüenzas que intimidar…

VIVIR como si no existiera un mañana. Como si el ayer se hubiese quedado sin tiempo ‘para’. Como si nuestro HOY fuera nuestro PRESENTE más preciado. Nuestro mayor regalo. Nuestra única e infinita REALIDAD. Ese Tesoro que tanto buscamos. Esas respuestas que no hallamos.

Un Viaje sin billete de ida. Sin pasaje de vuelta. Con todos los destinos a elegir. Con todos los ‘ya está todo escrito’ por borrar. Con hojas en blanco por colorear. Con los pies tocando el suelo y tus sentidos el firmamento. Con todo el Universo girando en tu Interior. Con la Sensibilidad desnudando tus desgastados disfraces. Y contigo, CONTIGO, hasta el Fin (que es el Principio) del Mundo y Más Allá…

Tú, Yo…todos separadamente Unidos, estando bien cuando todo está mal, sabiendo que pase lo que pase, que truene lo que truene, que caiga lo que caiga, que tropiece con lo que tropiece, que me desgarre lo que me desgarre, que me rinda para vencer, que me levante para que nada me impida volver a caer, que pase lo que pase… SIEMPRE NOS QUEDARÁ EL SOSTÉN DE NUESTRO HOGAR. Del que jamás nada ni nadie nos puede desterrar. Por mucho que olvidemos el camino de regreso, por mucho que nos perdamos en nuestros intentos, por muchas mentiras que nos contemos… ÉL nunca huirá de nosotros. Porque NOSOTROS… SOMOS ÉL.

Así ha sido. Así ES. Y Así será.

  • SENTIR POR SENTIR
  • VIVIR POR VIVIR
  • AMAR POR AMAR

¿Qué razón puede haber más?

solidaridad

INMIGRANTES SOMOS TODOS


Es curioso cómo muchos inmigrantes españoles rechazan a inmigrantes de otras nacionalidades. No acabo de entender esa falta de empatia cuando ellos deberían ser los primeros en solidarizarse y entender que Nadie se va de su Hogar por gusto.

Frases tipo: ¡Es que entras al metro y todos son de fuera! (en tono poco amigable), ¡La crisis que tenemos es por su culpa porque trabajan en negro! Y un largo etcétera muy penoso. Esto, la semana pasada. Y una de ellas, gallega, emigrante. Como si fuera un tema de Kilometraje. ‘Cuanta más distancia, menos derechos tienes’. Es tan absurdo. Es tan triste que alguien pueda sentir tanta rabia (contenida) hacia otro ser humano (porque eso es lo que somos todos, SERES HUMANOS) que únicamente está intentado sobrevivir, trabajar para poder alimentar a su familia, a sus hijos, a él mismo. 

Evidentemente, detrás de esos comentarios hay mucha frustración, infelicidad y miedo. Alguien tiene que pagar el pato. En algo tienen que justificar, excusar, su cobardía por no atreverse a Vivir como les gustaría.

Las generalizaciones crean separación y además no son reales. ¿Todos los hombres son unos maltratadores? ¿Todos los musulmanes o vascos o catalanes (en nuestra época Lliure) unos terroristas? ¿Todos los políticos unos chorizos? Pues claro que no. Es tan absurdo pensar eso que ni siquiera es digno de ser pensado. Pero en cambio, nos permitimos el lujo de ‘juzgar a lo grande’, de meterlos todos en el mismo saco cuando a nosotros (a nuestra falta de responsabilidad) nos conviene. 

No me extraña que haya tanta gente con insomnio, con migrañas, con la conciencia tan poco tranquila y los latidos tan sombríos.

Los que son felices (o lo intentan de una manera honesta, al menos) no ven razas ni papeles ni colores de piel ni religiones ni cuerpos ni pasaportes. Ven personas, ven almas, que están sufriendo por haber tenido que huir de sus casas debido a la pobreza, a las guerras, a las persecuciones. Dejando atrás un pedacito muy grande de su Corazón. Y nosotros, los ‘señoritos’, los que lo tenemos todo pero nada valoramos, nos quejamos porque ‘nos quitan el trabajo’, porque ocupan un asiento en el autobús, porque no cotizan, porque huelen mal, porque el gobierno les da más facilidades, porque ‘¿por qué no les envían a su país?’. 

¡Qué vergüenza!

Lloramos cuando un niño refugiado aparece muerto en la orilla de una playa o cuando cientos se ahogan intentando buscar su libertad, y a los 5 minutos ya se nos ha olvidado. Nos tapamos los ojos y que se las apañen que no va conmigo.

‘Que les ayuden, pero que se mantengan lejos de aquí, que me arrebatan mi comodidad, mi pensión, mi olor a rosas sintéticas y mi estabilidad’  ¡¡¡Viva la Humanidad!!!

Eso sí, ¡Que la Paz sea en el Mundo!. Pero que se muevan otros, que en el sofá se está muy bien.

Tampoco hace falta irse a las trincheras. Con que dejásemos de mirar al resto como si fueran inferiores, con que dejásemos de creernos que Sabemos algo, que nuestra titulitis nos hace ‘más’, que nuestro ombligo es más bonito que el suyo y fuésemos un poquito, sólo un poquito, más civilizados, más o algo COMPASIVOS, quizás… no necesitaríamos poner de vuelta y media al vecino (venga de donde venga) para sentirnos mejor con nosotros mismos. 

No es tan difícil, ¿no?

Volvamos al AMOR,

aunque sea un ratito al día.

Porque INMIGRANTES SOMOS TODOS,

pero no lo recordamos.

RECORDAR AMOR

MIENTRAS EL RECUERDO ESTÉ, NO EXISTE EL OLVIDO


El Recuerdo del Amor no puede ser borrado. Ni olvidado. Es Eterno. Es lo que Somos. Lo que nos permite seguir caminando, latiendo, sonriendo, Viviendo.  Sólo un instante de Él es suficiente para no desfallecer. Por muy muertos que nos creamos. Por muchas cicatrices que tengamos. Por muchas lágrimas que contengamos.

Todos tenemos un espacio Dentro que permanece inalterable, que nada ni nadie puede mancillar, ni siquiera nosotros mismos. Un lugar Sagrado que Ilumina nuestros miedos, nuestras inseguridades. Que abriga el temblor de las heridas que llevamos tantos Tiempos arrastrando. Una Fuente Divina de la que nuestro Corazón se nutre para que no se ‘pare’ al Ver, al Sentir, tanta Inconsciencia, tanto dolor, tanto sufrimiento, tanta injusticia… ahí Fuera.

Sólo hace falta callar las palabras, apagar los ojos, tapar los oídos y Abrirnos al Silencio que nos habita. A ese sonido tan intenso que nos habla cuando nos permitimos escucharlo. A esa Voz sin forma, sin tono, sin ritmo y sin notas, que se lleva por delante a esos ruidos mentales que tenemos tan Presentes y que nos hacen permanecer tan Ausentes. Aunque sigan hablándonos. Aunque insistan en su inmortalidad. Aunque se paseen por nuestro Cielo. Se quedan sin fuerza, sin energía, sin control, sin poder cuando aparece.

El Silencio, la melodía de nuestra más pura Esencia. Donde se arraiga nuestra Maestría, nuestra Sabiduría, nuestro mapa, nuestra Guía. 

Más allá de lo que cuenta tu boca, en la invisibilidad de lo sutil, existe un lenguaje universal que se expresa a través de la mirada hacia lo más íntimo de Ti que sólo aquellos que han tocado la profundidad de su Interior pueden captar, observar, Intuir. Así se manifiestan los Sentires. Los verdaderos. Los que intentamos ocultar, desterrar, abandonar, eliminar sin ningún tipo de éxito. Porque son Energía, igual que nosotros. No puede ser destruida ni falsificada ni olvidada. Igual que nosotros. Que NOSOTROS.

El AMOR… Aquello que nos mantiene en pie cuando nos han (nos hemos) amputado las razones, las motivaciones, los sueños y las ilusiones. Por lo que nacemos y por lo que moriríamos. Lo que nos Hace y por lo que nos deshacemos. La Mano que mece nuestra cuna. El Agua que nos quita la sed de rendición. El Fuego que quema nuestras agonías. El Aire que empuja nuestras alegrías. La Tierra que nos ancla a la Vida.

La Vida, la que todo lo Es. La que todo lo contiene. La que en todos brilla. Aunque nuestro mirar esté distorsionado por nuestras historias. Historias que nos han Creado tal y como somos Ahora. Y que si las borramos… nos borramos también a nosotros. 

Si no nos gustamos no es porque tengamos una tara o nos hayan parido o crecido… defectuosos. Es únicamente porque no nos Aceptamos. Y no nos aceptamos debido a unas Creencias individuales y colectivas de perfección, de ‘así son las cosas y así es como tienen que ser contadas, cantadas y elaboradas’. Tanto a nivel terrenal como espiritual. 

Nadie ‘tiene que’ ser de tal o cuál manera PARA ser feliz. Nadie ‘tiene que’ seguir unas reglas, unas normas, unos mandamientos o comportarse como dicen algunas Escrituras. SER como Sientes, no como deberías sentir. Ahí está la clave para vivir en Paz, en Libertad. Sin ser esclavos de los demás. Sin ser esclavo de las etiquetas que te han colgado o que te has colgado tú.  AUTENTICIDAD.

La Felicidad… Aquello que todas las personas buscamos, deseamos. TODOS anhelamos lo mismo. Aquí no hay papeles que valgan. Ni razas. Ni sexos. Ni edades. Ni fronteras. Somos iguales. En ese fondo al que tanto nos cuesta mirar, SOMOS IGUALES. Y eso nos Une. Eso es lo que nos hace ser compasivos. Ser solidarios. Ser tolerantes. SER HUMANOS. 

Si pudiésemos conectar más con esa parte de nosotros tan honesta, tan pura, podríamos empatizar con cada Otro que nos rodea, dejando a un lado los juicios, las condenas, las sentencias, los buenos y los malos, los bonitos y los feos, los gordos y los delgados. Y sólo veríamos BELLEZA, ternura, inocencia, Vulnerabilidad y Amor. AMOR a rebosar. Por todas partes. En los árboles, en los amaneceres, en los soles, en las lunas, en las estrellas, en las lluvias, en las tormentas, en los animales, en las juventudes, en los ancianos, en las rabias, en las indiferencias, en los llantos, en los mares, en las músicas, en los bailes, en las cegueras, en las impotencias, en las culpas, en las cojeras. En las luces. En las sombras. En los polvos que echamos y en los que nos han Creado. 

La Separación sólo es la proyección de una mente manipulada por el miedo a dejar de Ser, a dejar de Existir. Porque si Tú y Yo Somos Uno, Emma ¿quién es? Y en ese apego a mi nombre, a mi personalidad, a mi ‘identidad’, es cuando surge la necesidad de la DIFERENCIA entre Nosotros.

Y de aquí… a las guerras (internas y externas) por la supervivencia de lo que no es Real.

Aunque no te acuerdes… el Recuerdo de lo que fue, de lo que es y de lo que será, siempre está en Ti. 

Una cosa es Olvidar el Amor y otra muy diferente es Saber, querer y atreverte a Amar.

¿Cómo Olvidar lo que ya estás Siendo?

¿Cómo Regresar a un Hogar del que nunca te fuiste?

 

VIAJE CORAZON

DIARIO EM: DONDE EL CORAZÓN ME LLEVE


Ida: 24 de Octubre – Vuelta: 24 de Noviembre

Un Avión. Un Charco para cruzar. Un Sueño a realizar. Una Maleta llena de ilusiones. Un ‘por fin’. Un ‘es el momento’. Un ‘Ahora sí’. Una llamada hecha por mi Corazón. Respondida por el Universo. Un Viaje que llevo un año y medio buscando.

Lo encontré. Me encontró. 

Me voy un  mes de voluntaria a una Clínica Infantil de las Américas Latinas a cuidar a bebés, niños con problemas de salud, discapacidad y desnutrición. A jugar, a estimular, a Ser, a Estar. A Ellos. A mí…

Yo. Conmigo. Sin nadie a quién agarrarme. Sin nada en lo que apoyarme. A enfrentarme a mis mayores miedos. A abrir mi pecho para que salga todo el Amor que llevo Dentro. A que se me desgarren las armaduras y me quede desnuda ante la Vida. Ante lo que ya no puedo ni quiero evitar. A Recordar lo que he venido a ofrecer, a manifestar, a entregar, a aprender, a Amar.

Con mil y una aventuras, Sentires, experiencias, que iré contando en este diario que hoy inauguro. Con todas las preocupaciones ocupadas. Con todos los intentos por prevenir lo que puede ser necesario curar. Sabiendo que por mucho que quiera ‘tenerlo controlarlo’ poco va a estar en mis manos. 

Ya no hay dudas. Ya no hay excusas. Sólo un deseo de Volar hacia ese Vacío que me queda por llenar. O hacia ese Lleno que aún debo vaciar. Llenar de Mí. Vaciar de ‘ti’.

Me iré con el beneplácito de unos padres, de una hermana, que no entenderán qué es eso ‘de la Espiritualidad’, de la Consciencia, del Crecimiento o de la Evolución Personal, pero que a AMOR INCONDICIONAL no les gana nadie. No les llego ni a la punta de su Luz. Me dan unas lecciones que ya quisieran muchos. Que ya quisiera yo… Unas lecciones llamadas ‘Ejemplo’ que no están en  ningún libro, en ningún curso, en ninguna charla, en ninguna constelación, en ninguna meditación. AMOR. Eso es Amor: aceptación, respeto, apoyo y libertad. De un padre con casi 79 años que es conocedor de lo que es una Guerra Civil. De lo que es pasar hambre. De lo que es haber tenido que emigrar de su Hogar para poder trabajar. Separándose de su familia, de sus amigos, de su naturaleza, de su campo, de sus montañas, de su amada Tierra. Con otra cultura. Con otra mentalidad.

Y le sale una niña rebelde, guerrera, muy independiente, lesbiana, casada y divorciada, soñadora, llena de tatuajes, vegetariana (aunque coma lo que le dé la gana), que deja un trabajo ‘para toda la vida’ y a las bravas porque le aburre, porque ya no le gusta, porque no quiere pasarse 8 horas al día en una oficina como si fuera un robot esperando que lleguen las vacaciones para Vivir. Que no sabe lo que quiere pero sí tiene muy claro lo que No. Y que ahora decide largarse a la otra punta del mundo, de su Mundo, sola, a expresar su solidaridad, su necesidad de hacer ‘algo más’. De hacer que, al menos, su granito de arena aporte un poquito más de Justicia, de Compasión, de Equilibrio y de Paz a este Planeta Escuela, a esta Humanidad en la que me incluyo, que aún le falta mucho por Sanar. Por Iluminar. 

Y a ellos, y a Él, no les queda más remedio que ceder ante la fuerza de mi Corazón. Ante mi contundencia. Ante mi claridad. Ante mi Fuego. Ante mi Alma, mi Esencia, mi certeza y mi honestidad. Sus intentos fueron en balde. Y los de mi mente también. Ahora, ya no les queda más remedio que Amarme tal y como Soy porque saben que lo haré igual. Como he hecho hasta el momento. Que SERÉ, con su consentimiento o sin él. Porque para Ellos, para Él, para Mí, lo más importante es mi Felicidad. Muchísimo más que sus Creencias (que son infinitas, como las mías). Muchísimo más que sus miedos. Muchísimo más que sus ganas de encerrarme en una burbuja para que no me pase nada. Para protegerme. Para que no sufra. Para que nadie me toque ‘mal’.

AMOR. Eso es Amor. Y ese ‘tipo’ de Amor, señoras y señores, ni se compra ni se vende, ni se aprende ni se enseña, ni se habla ni se escucha. Ese AMOR, que es el único que existe, se DA, se ES. Sin esperar nada a cambio. Sin contratos. Sin facturas. Sin propinas. Te sale de las entrañas. De las tripas. De lo más profundo de Ti.  Y nada ni nadie, te lo puede arrebatar jamás. 

Sí. Me voy. Y volveré (supongo). Pero ‘Quién’ lo hará… eso ya no lo sé.

TO BE CONTINUED…

CAMINO ROSAS

APRENDER A ESTAR CONMIGO PARA PODER ESTAR CONTIGO


Para aprender a estar con uno mismo, hay que pasar tiempo a solas con uno mismo. Obvio, ¿no?

¿Por qué? Porque si siempre estamos rodeados de gente, nuestra energía, aura… (que cada uno lo llame como quiera) se mezcla con la del otro dificultando bastante saber cuál es tu Sentir verdadero (sobretodo cuando no eres consciente de ello).

A mí me pasa a menudo. Hace tiempo, cuando no tenía ni idea de esa conexión tan grande que flota en el ambiente entre los Seres (humanos o sin humar), me desequilibraba mucho porque de repente quedaba con alguien que estaba triste o enfadado o ‘lo que sea’ (y yo no) y ‘se me pegaba’. Se me quedaba esa tristeza dentro y creía que era mía, que era mi forma de ser de ahora estoy arriba y a los 5 minutos abajo. Actualmente, me sigue ocurriendo pero ya sé el motivo, ya sé que no tiene nada que ver conmigo y sé cómo gestionarlo.

Alguien me dijo una vez que yo era muy empática, me explicó cómo me estaba afectando y cómo convivir con ese Don (que como todos, tiene su parte buena y su parte no tan buena). Luego investigué más en internet sobre ello, sobre la alta sensibilidad, y me sentí muy identificada con lo que se decía. Antes creía que la empatia era ponerse en el lugar del otro, mentalmente. Pero no tiene nada que ver con eso. Es Sentir lo que el otro siente, sea lo que sea, como si lo estuvieras sintiendo tú (que lo haces en ese momento). Sentir hasta lo que el otro no sabe ni que siente porque lo ha desterrado de su corazón para protegerse. Pero tú lo ‘ves’. Los autoengaños, las mentiras, los vacíos, las excusas, los miedos más profundos. Todas sus sombras y también todas sus luces. En la cercanía o en la distancia. Escrito, en silencio o con la voz. La Energía llega igual.

Cada día, aprendo un poquito mejor cómo llevarlo. La única manera que he encontrado para averiguar mi Verdad, qué es lo yo siento, cómo soy y cómo ese ‘soy’ va cambiando, es pasando ratos conmigo. Si no, se me hace muy difícil (aparte de la carga emocional de los demás que me genero) distinguir lo que es mío de lo que es de los demás, porque el Sentir se hace Uno.

Todos somos empáticos, en mayor o menor medida. La mía es mucha y eso hace que tenga bastante necesidad de estar a solas, sin nada ni nadie que ‘me interfiera’, para que no se me vaya la pinza más de lo que ya se me va. Es una cuestión de salud mental, física, energética y emocional. No es ningún capricho ni antisocialidad como pueda parecer. Como yo Creía antes que era. 

La Soledad se ha convertido en mi varita sanadora, mi salvavidas. El templo en el que cobijarme, conocerme, aceptarme y Amarme. Algunos la temen. Yo la adoro. Y sin ella (que soy yo) no podría Vivir (que no sobrevivir).

Aprender a estar contigo es aprender a conocerte para poder conocer a los demás. Para saber si lo que estás pensando/sintiendo es tuyo, del otro o es una interpretación basada en tus creencias. Hay que ser muy honesto con uno mismo y no temerle a lo que consideras que es tu oscuridad. Aceptarla, abrazarla, acunarla, para no proyectarla en el otro, echársela en cara, asfixarle de culpa, de una responsabilidad que sólo es tuya. Aprender a filtrar, a no reaccionar, a respirar antes de que la espuma te salga por la boca. A perdonar nuestros ‘pecados’. A ser humildes, compasivos con nosotros mismos para poder serlo con el resto de la humanidad (y no humanidad).

Evidentemente, no se hace de un día para otro. Las fórmulas mágicas de ‘cambia tu vida’ en una semana, con un curso de Milagros… o con una limpieza energética no existen. No son reales. Tú decides si los compras o no. Si te dejas comprar o no. La mayoría (bueno va, algunos…) intentan ayudar al prójimo cuando ni siquiera asumen que los que necesitan ayuda son ellos. Cuando están perdidos en su propio laberinto de apariencias, de ambiciones, de inseguridades y de frustraciones.

El único sanador que existe eres tú mismo. Hay momentos puntuales en los que alguien te puede ‘centrar’, pero nadie puede hacer el trabajo por ti continuamente. Yo también he pasado por esa fase en la que haces mil cursos, mil terapias Externas para ‘ir más rápido’, para que ‘cuanto más mejor’, para huir de lo que más tememos, sabiéndolo o sin saber. Y no funciona. Es como tomarte una pastillita. Cuando pasa el efecto vuelves al punto donde te encontrabas. Y, o te tomas otra (comúnmente llamado Adicción) o lo que tomas son las riendas de tu vida.

Lo que sube rápido, baja a la misma velocidad… Lo difícil es mantenerse.

La teoría no sirve de nada si no la pones en práctica (de esto sé bastante. Muchos títulos y ninguna experiencia). Llega un momento, más cercano que lejano, en el que debes de soltar a los ‘maestros’ (ya sea un gurú, un amigo, una biblia, un familiar o un diazepam) en los que te refugias y convertirte en uno, en el tuyo propio. Creyendo en ti. Confiando en ti. Dejando de ‘estudiar’ la Vida y empezando a Vivirla. La que nace y muere en tu Corazón. Con todo tu acojone. Con toda tu mierda pero perfumada con tu Olor. Con toda tu Ilusión.  Con todo el Amor que te sustenta. Con toda tu alegría y con todo tu dolor.

La VIDA puede ser un Camino de Espinas con alguna que otra Rosa o un Camino de Rosas en el que a veces te pinchas con alguna de sus espinas. 

La perspectiva, el enfoque, la mirada con la que la observas… la pones tú.

VEO, VEO

¿QUÉ VES?

 

PODER LEON

EL PODER PERTENECE A LAS PERSONAS QUE LO COGEN


El PODER no tiene nada que ver con el dinero, el status social o no social, el cargo que ocupas en tu trabajo, lo grande que es tu casa, tu coche, tu cerebro, tu corazón, tu ombligo o tus huevos (ovarios incluidos).

Una persona Poderosa es la que aún cagada de miedo hace lo que Siente, llevándose por delante cada una de las inseguridades que la intentan ‘atar en corto’ (o lejos, pero atada). Es la que dice NO a pesar de que su pasado le esté gritando SÍ. Es la que marca el HASTA AQUÍ aunque sus ALLÍs disfrazados de Amor le estén diciendo ‘Ven y déjalo todo’. Es la que sigue su Camino (desvíos incluidos) haciendo caso omiso a las señales de peligro, de stop, de prohibido el paso y de apagar los ‘focos’ que dibujaron Otros transeúntes temorosos de brújulas ajenas a las suyas. Es la que transforma las caídas en ‘alzamientos de Bienes’, los fracasos en valientes intentos y los errores… en humildes perdones.

Con las piedras que tropieza, juega a hacer malabares. Con las heridas abiertas, sus ojos se pegan un baño de Compasión. Con los pensamientos que le atormentan, Crea instantes de Aceptación. Y cuando la Soledad la invita a vaciarse de ‘sus sobras’, llama a su mejor compañía: Ella misma.

El PODER es un estado interno de fuerza, de seguridad, de determinación, que no puede ser comprado ni robado ni pactado ni regalado ni aprendido ni copiado. Está Dentro nuestro, esperando a SER escuchado, visto, creído y cogido.

FUERA existen muchas ‘drogas de la felicidad’ que te suben por un momento a lo más ‘alto’… para luego bajarte a la Tierra, a tu realidad. Si te enganchas a ellas, te pierdes. Da igual su nombre (porros, cocaína, alcohol, sexo, adrenalina, meditación, conocimiento, gurús, pokémons, talleres, mantras, fama…). El ‘para qué’ te las tomas (qué hay en tu vida, en ti, que no quieres que haya y qué es lo que te falta) es lo importante. Están por todas partes, para todos los gustos y de todos los colores. 

El PODER, la PAZ, la FELICIDAD, el AMOR, ése que permanece ‘después de’, jamás, jamás, jamás es externo a ti. Aunque esas ‘dosis’ nos hagan sentir lo contrario. Que ‘con ellas’ alcanzamos el ‘éxtasis’. Un éxtasis falso, buscado por nuestra ‘perdición’, por nuestra ‘carencia de’. Que igual de rápido que viene, se va. Aunque nos hagan desear que queramos más y más y más, convirtiéndonos en ‘adictos de o a’. Es sólo una evasión. Y lo sabemos. Y lo sabes. 

El PODER se adquiere, se activa, se recuerda, tomando DECISIONES por y para nosotros. Atreviéndonos a hacer y a deshacer lo que ya no nos resuena. Lo que ya no tiene nada que ver con nosotros. Soltando trabajos, casas, parejas, amistades, aficiones que no nos aportan serenidad, goce, disfrute. Que no nos hacen ‘ser mejores’. Ser como de verdad queremos ser. 

PODER es respetarnos, sernos fieles, escucharnos, hacernos caso, confiarnos. Es amarnos en la salud (luces) y en la enfermedad (sombras). Cuando acertamos y cuando nos equivocamos. Cuando escupimos, cuando tragamos y cuando damos de beber. Cuando somos egoístas y cuando somos los más altruistas. Cuando juzgamos y cuando toleramos. 

Porque no somos perfectos. Porque nacimos puros pero lo olvidamos. Porque ‘no pasa nada’ cuando pasa ‘algo’. Cuando se nos pasa por alto. Cuando actuamos guiados por nuestra inconsciencia. Cuando metemos la pata en un lugar que no le pertenece. Cuando el miedo nos vence. Cuando nos vendemos al peor postor.

Porque no somos máquinas. Porque SENTIMOS. Porque somos Seres Humanos aprendiendo a Vivir. A Amar. Lo mejor que podemos. Lo mejor que sabemos. Y no nos escapamos nadie de esta imperfección tan Inocente y tan poco culpable.

¿Quieres PODER? Pues Cógete (y esCógete) tan fuerte, con tanta ternura y tanta delicadeza, que hagas que se rompan en mil pedazos esas ansias, ganas, necesidades, que tienes de evadirte del Mundo que te rodea, de este Ahora tan Presente. O lo que es lo mismo: de Huir de Ti. 

ReCréate. ReConócete. ReConcíliate. ReSurge. RePárate. ReTírate… lo que ya no sirve. Y ReVive. Hasta que te sientas ‘como en casa’. Hasta que Regreses a tu Hogar. Hasta que la Muerte te separe… y te ReEncuentres con la Unidad.

PODER, puedes

La pregunta es:

¿Quieres?

de Emma Vázquez Publicado en SENTIRES Etiquetado como
DESTINO

SENTIR QUE NO SABES CUÁL ES TU PROPÓSITO DE VIDA


Hay personas que tienen muy claro a qué se quieren dedicar. Cuál es su propósito en esta vida. Algunas desde muy temprana edad. 

Me encantaría poder tener ese convencimiento, pero no es el caso. Hace año y medio que algo se despertó en mí. Un ‘he venido a hacer algo’. Eso que algunos llaman misión. Pero el mensaje que recibí no estaba completo. Le faltaba lo más importante: el QUÉ.

No es fácil convivir con esa llamada interior tan fuerte de que hay algo más allá de ti, más grande que tu persona, que debes realizar y que, a la vez, no sabes qué es y que la única manera de averiguarlo es ir probando y descartando, como si de un experimento se tratase. Y cuanto más conectada estás contigo, más intenso y claro te sientes. A ti y a los demás. La empatia se desarrolla cada día más. Es como si tus neuronas espejo se multiplicasen. 

Durante todo este tiempo de autoconocimiento, de viaje interior, de soltar lo que ya no me resuena, de aceptación de cómo soy (sigo en ello), de respeto hacia mis ‘rarezas’, de atreverme a elegir por encima de todo y de todos lo que dicta mi corazón a pesar ‘del otro’, a pesar ‘de mi mente’, de saltar DE un vacío a otro supuesto vacío que me pueda llenar más, de bajar la guardia y permitirme mirar a los ojos de otros ombligos, de ir rompiendo capas de armaDURA para que toda esa sensibilidad que escondo Dentro pueda ver la Luz, aunque a veces me desequilibre, aunque ‘me pase factura’, aunque la esponja tan absorvente que caracteriza a mi energía se quede seca y tenga que aislarme en mi cueva para limpiarla, para mimarla, para centrarla, para mojarla con mi agua Bendita…

Durante todo este tiempo, he aprendido a estar sola y a estarlo muy muy muy bien. He olvidado lo que es necesitar tener a alguien cerca para que haga por mí lo que yo CREO que no soy capaz de hacer. He olvidado lo que es necesitar tener el control constantemente para evitar que se me descontrole la vida. He olvidado lo que es necesitar estar haciendo cosas contínuamente para así no aburrirme, para no escuchar mis más profundos anhelos, para no estar conmigo. He olvidado lo que es el apego a un ‘algo’ o a un ‘alguien’. He olvidado lo que es el MIEDO. Mejor dicho, he olvidado que yo no puedo con él. Del tipo que sea. Porque sentir, puedo sentirlo todo… pero ahora la diferencia es que ese ‘todo’ ya no me domina a mí.

Y entre esos sentires, está el vacío de desconocer hacia dónde tengo que ir. Cuando lo sabes, hay dos opciones: o apuesto o no lo hago. O voy o me quedo. Depende de ti únicamente. Pero cuando lo ignoras, no está en tu mano. ¿Qué haces entonces? Pues empezar la aventura de ‘La Búsqueda de tu tesoro’. ¿Y cómo se busca lo que no sabes que tienes que encontrar? Pues guiándote por tu corazón, que es nuestra mayor brújula. Por tu intuición. 

Podemos no saber quienes somos,  podemos no saber hacia dónde ir, pero lo que sí sabemos, lo que sí tenemos claro es quién no queremos ser, dónde no queremos quedarnos y con quién no queremos estar. Que lo hagamos o no, eso ya es otra historia…

Ésa está siendo mi manera, mi fórmula, para descubrirme, para sentirme feliz, para disfrutar, para gozar, para Regresar a mi Hogar y para que, algún día, ese propósito que tengo la certeza que me está esperando, se realice en mí y yo en él.

No puedes elegir de quién te enamoras, pero sí puedes elegir con quién te acuestas. Con quién compartes tus aficiones. Quienes son tus amigos. A qué dedicas ese tiempo que es tan libre. Qué música escuchas. Qué programa de televisión ves (si es que la ves) y de qué te alimentas.

Tampoco puedes elegir lo que piensas y, muchas veces, ni siquiera cuánto (de cantidad) lo haces, pero lo que también puedes elegir es si te lo Crees o no.

Si siento Paz, si me reconforta, si estoy a gusto, cómoda… me lo llevo. Si me sienta mal, si choca con mi energía, si me quita libertad, lo suelto. Es así de simple. 

Hay experiencias difíciles, duras, sí. Pero somos nosotros, con nuestra manera de pensar, con nuestras creencias, nuestras normas, nuestras resistencias, nuestras ‘contra mareas’, nuestras obligaciones impuestas, los que hacemos que la Vida sea ‘complicada’.

Antes… creía que lo del propósito, la misión, el tipo de trabajo que realizas, era un excusa más para no estar Presente, para seguir buscando, para seguir huyendo de ti. Pero ese vacío que no se va, esa llamada que no cesa de llamarme y a la que no sé qué contestar, no permite que me sienta plena por muy plena que ya me sienta conmigo misma gracias a lo que he ido re-construyendo en mi exterior y en mi interior. Me falta ‘eso’.

Los niños forman parte de ese espacio al que tengo que llegar. Es lo único que permanece. Y sé (si es que algo sé…) que será un recorrido de ‘día a día’, de ensayo-error, de idas y venidas, de miga a miga, de escalón a escalón, de abajo a arriba. Hasta que ese velo que no me deja VER se caiga y, por fin, pueda hacer lo que he venido a hacer (aunque ya lo esté haciendo…).

Para todos aquellos que están en mi misma situación, CONFIAD en que, cuando sea el momento, aparecerá. Aprended a AMAR esa duda, esa inseguridad, ese ‘no saber’ que tantas sorpresas nos regalará. No forcéis lo que aún no se puede colocar. Eso sólo os traerá sufrimiento, dolor y mucha frustración. Dejaros llevar. Fluid. Aceptad. Haced lo que os guste y si no os gusta nada, al menos no hagáis lo que no os apetezca. Quedaros como estáis.

Que en este momento no sepamos cuál es nuestro ‘sueño por cumplir’ no quiere decir que no lo tengamos y que no se vaya a hacer Realidad.

En la NADA se encuentra el TODO.

En el SILENCIO se halla nuestra VOZ.

Escuchadlo, escucharos…

y Caminad, caminad, caminad.

SACRIFICIO PERSONAL

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LOS SACRIFICIOS PERSONALES?


Necesidad de cariño. De mucho cariño. Miedo a estar solo, al rechazo, a sentir que ‘no vales nada’, que ‘nadie te quiere’. Que nadie más te querrá. Que más vale bueno conocido que malo por conocer. Y principalmente, mucha falta de amor propio. De respeto hacia uno mismo. Hacia lo que uno quiere. Hacia lo que a uno le late de verdad.

Hay muchas personas que están en pareja (casadas o no), con hijos, que sienten que se ‘sacrifican’ por su familia al quedarse al lado de una persona a la que ya no aman, por la que ya no sienten ningún tipo de atracción, que no les complementa, con la que no tienen nada en común, que se aburren juntos, que no saben de qué hablar…

Y lo llaman Amor… cuando el Amor jamás te hace sentir indiferente, transparente, insignificante o repulsivo. Todo lo contrario. 

Hay muchas personas que CREEN que es su obligación mantener una relación para no ‘romper la familia’. Aunque no sean felices. Aunque se sientan vacíos. Aunque su corazón les pida libertad. CREEN que lo ‘hacen por sus hijos’. Cuando a mí (que no soy madre pero SÍ SOY HIJA) lo que más me hubiera gustado es que las personas que más quiero no se hubiesen ‘sacrificado por mí’. Que no me hubiesen puesto como excusa para no separarse. Que hubieran sido valientes. Que se hubieran respetado (a ellas mismas).

Porque lo más importante, era y es su felicidad (que era y es la mía también) y no unas cuantas lágrimas infantiles o algún que otro berrinche que hubieran sido causados por mi edad, por mi inconsciencia y por mi inmadurez.

El aprendizaje ante esta situación, lo que se nos graba en el Alma cuando somos niños, es a través del ejemplo recibido, del comportamiento de nuestros padres en casa y fuera de ella. El mensaje que les estamos dando, en este caso, es:

  • SACRIFÍCATE POR LOS DEMÁS AÚN A COSTA DE TU FELICIDAD. ¡¡¡AGUANTA!!!

¿¿¿¿Aguanta???? Pero qué somos, ¿una pared? En fin…

Tatuado en cada poro de su piel se queda. En su memoria celular, en su ADN. Y ya sabes, porque a ti también te lo sellaron, lo mucho que cuesta borrarlo, olvidarlo, transformarlo y no volverlo a transmitir a la siguiente generación (si es que la hay).

Los niños nos huelen. Ellos ven más allá de nuestra apariencia. No les podemos engañar tan bien como lo hacemos con nosotros mismos.

Hay muchas personas a las que la culpa les puede y se pasan toda una vida ‘sobreviviendo’ por y para los otros. Pero es su elección vivir de esa manera la “única” vida que tienen y, como tal, su responsabilidad. De nadie más.

Dicen que lo fácil es largarse. Para mí lo “fácil” es quedarse durmiendo cada noche al lado de un ‘desconocido’ que ni te viene ni te va, que no ‘te ve’ ni al que ves tú,  cuando sabes (porque se sabe…) que la historia hace tiempo que ya ‘es historia’. Que ya se acabó aunque se finja lo contrario. Y lo difícil, es apostar por tu felicidad. Por lo que te dicta el corazón y no por lo que consideras ‘habitual’ (que no normal), por lo que ‘le pasa a todo el mundo’, por lo que dicta la sociedad o por no actuar como hicieron tus padres a los que sigues culpando (consciente o inconscientemente) por unas carencias que Crees tener.

A estas ‘muchas personas’, les preguntaría (para que se respondieran a si mismas):

-Si el día de mañana, tu hija, tu hijo, te viene a pedir consejo, a contar que ya no es feliz con su pareja, que la dejaría pero que no quiere hacerlo por ‘tus nietos’, para que no lo pasen mal, ¿qué le dirías? ¿Que aguantara, como lo estás haciendo tú, sabiendo como sabes lo que supone esa decisión (tristeza, soledad, falta de pasión por la vida y por lo que no es la vida, ausencia de paz y un largo etc…) ? ¿Así es como te gustaría que fuese la vida de tu hij@? Y si la respuesta es no, ¿por qué no quieres también lo mejor para ti? ¿No crees que te mereces ser feliz?

Ahí lo dejo…

Cuando escucho la palabra ‘sacrificio’, el estómago se me cierra. No por la palabra en si (que sólo es una palabra) sino por lo que yo considero que acarrea: esclavitud, desgracia, apatia, miedo, apego, obligación, culpa. 

Todos tenemos virtudes y defectos. Luces y sombras. Las parejas, las amistades, los trabajos, los hogares… Nada es perfecto (aunque lo sea…). La Balanza entre los que nos compensa y lo que no, el equilibro entre lo que doy y lo que recibo, es lo que nos hace decidir si nos ‘quedamos’ o si ‘nos vamos’. No es juzgable. Cada uno ‘necesita’ unas cosas y le ‘sobran’ otras. Según su personalidad. Su energía. Su ‘lo que sea’. 

Yo no puedo estar con alguien que esté todo el rato encima mío, absorvente, que me esté reclamando amor hora sí y Ahora también, sin sentido del humor, pasivo, negativo, dramático…porque me ahogo, me asfixio, se me ulceran las tripas. Y no tiene nada que ver con la otra persona. Es algo mío. En cambio, habrá otras personas que les encante y que lo que no puedan es estar al lado de alguien muy independiente, directo, desapegado, muy honesto y poco cariñoso.

No hay nadie mejor ni nadie peor. Cada puzzle está compuesto por unas determinadas piezas.

El problema viene cuando queremos meterlas donde no toca. A la fuerza. O cuando han cambiado de forma y ya no encajan donde antes sí lo hacían. Por lo que, lo suyo sería soltar y volar hacia otros paisajes más acordes a nuestra PRESENTE ‘realidad’. Ni pasada ni futura. La actual. La que estamos respirando.

Lo que hace difícil aceptar ‘lo que Es’ y ser coherente con lo que sentimos sólo es el miedo que tenemos al ‘qué pasará’. Y ante eso, la única opción es atrevernos o no movernos de donde estamos. Porque el futuro, por muchas bolas de cristal que haya, eres tú el único que lo pinta (aunque ya esté escrito…).

Por mi experiencia, nunca te equivocas cuando te eres fiel y siempre te arrepientes cuando dejas de serlo. Ya sea hoy o al final de tus tiempos… Y te aseguro que no hay nada peor que eso.

O lo intentas o te quedas como estás. Pero, por favor, si escoges lo segundo, asume las consecuencias de ello y deja de culpar, de criticar, de insultar, de poner de vuelta y media, de responsabilizar al que tienes al lado (pareja, amistad, trabajo) de tu aburrimiento, de tu caos, de tu crisis, de tu depresión, de tu insomnio, de tus dolores, de tus males de ojo, de tu estrés, de tu infierno, de tus somatizaciones, de tu mala leche, de tu padecimiento, de tu sufrimiento, de todos tus ‘miento’s, de tus infidelidades (y/o de las suyas) y de cada una de tus enfermedades.

Desde la humildad, el amor y la compasión:

Si te jode. Si estás jodido. Te aguantas (tú solito). Haber elegido barco…

¡Que ya tenemos todos pelos en los huevos y resulta muy cansino escuchar tanta hipocresía!

SER DE OTRO PLANETA

NO ENCAJO EN ESTE MUNDO


Hoy es uno de esos días en los que siento con más claridad que nunca que no encajo en este Mundo. Que hay un Hogar más denso que este Presente, que tan presente tengo, que está esperando a que vuelva. Que existe un “algo” que me resuena a Familia, por la familiaridad con la que lo percibo, que no es de Aquí, aunque quizás sí sea de Ahora. Que existe otro Mundo, con otra moralidad (o sin ninguna), con otras prioridades, con otra energía, con otra vibración, con otras miradas, con otras sonrisas, con otras experiencias, con otra Luz… que echo muchísimo de menos y que, cada vez que lo Recuerdo, mi garganta se queda sin Voz.

Hoy es uno de esos días en los que ‘me quiero ir a casa’ y no puedo marcharme porque no sé cuál es la dirección.

Hace casi 4 años dí un giro de 360º (en espiral) a mi Vida. Hace casi 4 años que empecé a sentirme ‘rara’, ‘extraña’, ‘de otro planeta’. Hace casi 4 años que escuché por primera vez a mi Alma. Desde entonces, no he dejado de ‘darme vueltas’. De ir recordando, a veces con pequeñas dosis y otras a gran escala, lo que es eso a lo que llaman AMOR. De recoger memorias. De soltar lo que ‘ya no Es’.

Mi personalidad alberga tanto el Cielo como la Tierra. La Luna como el Sol. El Mar como la Montaña. La compañía como la soledad. El ‘tú’ como el ‘yo’. Tanto lo espiritual como lo terrenal.

Si me alejo de alguno de ellos, siento que no estoy completa. Que me falta. Que me falto. Pero, a la vez, si me acerco demasiado, me sobra. Me sobro. Mi plenitud se haya en el equilibrio constante entre lo de arriba y lo de abajo. Ni andar mucho por las nubes ni tocar demasiado el suelo con los pies.

Es una mezcla entre echar un polvo y hacer el Amor. No por separado. A la vez.

Y esa mitad+mitad=UNO, me cuesta mucho encontrarla. En la amistad, en el trabajo, en la pareja, en una ciudad… Conozco a muy poquita gente con la que me sienta cómoda, a gusto. Hablando o en silencio. Con la que a los 10 minutos no me apetezca largarme de su vera. Con la que comparta unos valores/actitudes básicos para mí, como son el respeto, la honradez, la honestidad, la tolerancia, la humildad , la libertad, el desapego, la compasión, la alegría y la positividad. Y que, a su vez, no ‘se vuelen’ la cabeza de “Paz y Amor, y el plus pal salón”, tan fingidos muchas veces por tanta gente…. Que sepan disfrutar de lo que les rodea. Que no estén envueltos en quejas y quejas y más quejas. 

Es como estar buscando, sin buscar, una aguja en un pajar. Siendo esa aguja, la Felicidad. 

No conozco a nadie que se sienta así. Cada uno tiene que lidiar con lo suyo. Lo mío, es esto. Desde que nací.

Hoy es uno de esos días en los que tengo la certeza de que en mi Interior habita un SER que no tiene nada que ver conmigo. Con esta Creencia de ‘quién soy’. De mi nombre. De mi ficción. Que es pura BELLEZA (de corazón). Puro AMOR. Al que doy alcance alguna que otra vez pero que la mayoría del tiempo no estoy a su ‘altura’. Ni mucho menos. Por muchas palabras bonitas que escriba. Por muchos ‘me gustaría’. Por muchos ‘algún día’. Por mucho que ‘vaya de’, aunque de vez en cuando vaya. Sigo no aceptando según qué comportamientos. Sigo juzgando. Sigo creyendo que hay cosas que están bien y otras que están mal y que no DEBERÍAN ser así. Por mucho Plan Mayor al que me ‘deba’. En mí y en los demás. Sigo deseando un Mundo más Justo (y con mi creencia de justicia, además). Sigo añorando la PAZ allí fuera (a todos los niveles) para que mi dentro no se tambalee. No se RE-Sienta. ¿Egoísmo? Sí, también. ¿Honestidad? Mucha. Pero ya está. Ésa es mi única sabiduría. Expresar lo que siento sin miedo al que dirán. Por muy en contra que vaya ‘de’. Me trae sin cuidado. Me es indiferente. Me resbala la opinión de los demás. ¿Chulería? Quizás…

Un SER…. que me sostiene para que me quede y siga caminando. Para que siga Sintiéndome. Para que siga Descubriéndome. Para que me siga Viviendo. 

Para que Vuelva a AMAR, sin ninguna otra ‘medida’ más.

‘Hoy’ ha sido una de esas semanas en las que la Luna me ha despertando varias veces de madrugada, en las que el cansancio ha iluminado mi morada y en las que la inminente ‘Bendita Regla’ me ha susurrado con todas sus fuerzas que ‘qué pinto aquí, en esta puñetera (y a la vez adorada) Tierra’.

Ése Sentir (de no encajar) que en ocasiones me invade, me señala que no estoy con quién o dónde tengo que estar. Es la brújula que me guía hacia mi sitio. Hacia mi verdadero Hogar.

de Emma Vázquez Publicado en SENTIRES Etiquetado como