EL CORAZÓN DEL DRAGÓN

Érase que se Era… un Dragón Oxidado llamado Razón que siempre hacía lo que pensaba. Se pasaba los días “echando fuego por la boca”. Sus amigos estaban tan “quemados” que decidieron alejarse de él para no acabar “hechos polvo”. En ocasiones, cuando Razón se aquietaba, salía de “su cueva” e iba a visitar a LaTía…